Línea Caliente

El cuartel de “San José”, cueva de asesinos

¡Debedesaparecer ese centro de tortura!

Unánime repudio entre la ciudadanía jalapeña y la misma opinión pública veracruzana ha provocado la muerte a golpes del joven Carlos Andrés Navarro, tundido por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública hasta provocarle la muerte.

Laversión oficial fue que el muchacho de 33 años sufrió un infarto en una celdadel cuartel de “San José” en la ciudad capital donde fue llevado el pasado finde semana por “alterar el orden público”.

Locierto es que  de nueva cuenta lalegendaria “Fraternidad de la SSP” cumple con ese rito criminal impuesto porlustros en San José de parte de diferentes titulares de la dependencia, paracumplir “encarguitos” y hacer justicia por propia mano.

CarlosNavarro ayer sepultado, acometió dos graves pecados: pretender agredir con unpalo a uno de los seis policías que lo detuvieron y gritar al momento de suaprehensión que lo querían secuestrar.

Enrealidad así fue. Fue llevado a San José sin mediar acusación alguna lugardonde fue tundido a macanazos y golpes contusos en la cabeza y rostro hastaprovocarle la muerte.

Lefue negada la autopsia. No hubo reporte por escrito de violencia de parte delmédico legista y del lado de la corporación solo hubo un: “¡llévense a esecabrón para que lo identifiquen sus familiares!”.

Casocerrado.

Sumadre María del Carmen se presentó en San José para que le entregaran elcadáver que presentaba hematomas y heridas en el rostro, así como golpes yheridas en el pecho y estómago.

En declaracionesa los medios la afligida madre, María del Carmen, entre lágrimas dijo a alportal “Silla Rota”:

“Ni elmaquillaje de la morgue pudo disimular los hematomas de mi hijo en su rostro. Un colorvioleta grisáceo tiñe su frente y desciende por la mejilla y se pierde entrelos rasguños de su pómulo. Su nariz fue desviada y un rojo intenso contorneasus pupilas”.

Unvideo compartido el sábado anterior en las redes sociales muestra a Carlosrodeado por elementos de Seguridad mientras gritaba que lo querían secuestrar.

Almomento de ser detenido la grabación se corta.

Esofue el sábado. Ya para el domingo la familia de Carlos recibe una llamada deSeguridad Pública en donde les informan que el detenido sufrió un infarto quele costó la vida.

Elcuerpo habría sido entregado sin identificaciones y sin celular.

Yapara la tarde de ayer la presión de la opinión pública jalapeña provocó que laSSP adelantara que abriría una investigación y que daba a la familia el pésame “reiterandonuestro apoyo y colaboración para atender sus legítimos requerimientos”.

¿Requerimientos?..Si lo que hicieron fue entregarles a un muerto.

Así,como en los mejores tiempos del “Negro” Durazo, la fraternidad de la Secretaríade Seguridad Pública se hace presente en complicidades, hurtos, violencia ymuerte.

Lode Carlos Navarro no hace más que remitirnos al asesinato, nunca aclarado en2014, del cantante denominado la “Voz de México”, Gibrán Martiz Díaz de 22años, también muerto a golpes por tres policías por haber osado coquetear en unantro con una amiga del sobrino de entonces secretario de Seguridad Pública,Arturo Bermúdez Zurita.

El cuerpo de Gibrán, almomento de ser entregado a su padre Efraín Martiz, presentaba quemaduras en la espalda, producto de choqueseléctricos con cables de alta tensión, probablemente de 220 voltios.

“Me entregaron a mi hijo con lamandíbula fracturada por los golpes y las piernas. Los glúteos con diversoshematomas y marcas, producto de varios tablazos y el tiro de gracia”, expusoMartiz, por cierto médico de profesión, quien llevó de manera personal unainvestigación con evidencias de que había sido levantado por policías de la SSP.

40 meses después la SSP reconoceno que fue el sobrino de Bermúdez el autor intelectual, sino tres policías dela hermandad.

Esa es la Secretaría deSeguridad Pública que en esta época de cambios en el marco de la CuartaTransformación encabeza el “doctor” Hugo Gutiérrez Maldonado, el que habló decambios y censuró el famoso zoológico que tenía puesto para sus devaneos elexquisito “general” Arturo Bermúdez.

Incapaz de poner un altoa los criminales con uniforme.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

MAURO LOYO VARELA (VERACRUZ)

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