Hora Libre

¿Qué atendemos: creciente inseguridad o emergencia sanitaria?

Es muy difícil saber qué tema atender cuando todos están álgidos y, aunque algunos han ido creciendo sin freno, como la violencia criminal, el tema de la salud pública será el más preocupante en cuestión de dos o tres semanas. En el caso de Veracruz no solo será enfrentar la crisis del Covid-19, que es y seguirá siendo el más mediático, sino el de la proliferación del dengue, que traerá aparejadas muertes.

            Apenas el 2 de abril pasado, el diario El País alertaba: “Ni la escalada de contagios, ni las alertas globales de pandemia ni la recomendación del Gobierno de quedarse en casa. Nada impide que la ola homicida que sufre México siga creciendo (…) La mala noticia ahora es que la contingencia sanitaria podría obligar al Gobierno a desviar recursos para atender la crisis”.

Pues eso ya ha sido corroborado. Este miércoles, el gobierno federal informó que el dinero que se ministra a través del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) y del Fondo para el Fortalecimiento del desempeño en materia de Seguridad Pública (Fortaseg), se podrá redirigir a la compra de equipo y material para elementos de Secretaría de Seguridad Pública y policías municipales, con la intención de resguardar su integridad ante la pandemia

            Este año, a Veracruz se han destinado al tema de seguridad recursos federales por un monto de 670 millones de pesos, conformado por 255 millones de pesos del FASP y 253 millones del Fortaseg, además de 172 millones de pesos del estado y municipios para completar estos recursos.

Sin embargo, ante las circunstancias apremiantes que significa enfrentar el coronavirus en su fase más crítica, estos recursos que originalmente son destinados al desarrollo, profesionalización y certificación policial, además de la adquisición de tecnologías, infraestructura y equipamiento de apoyo a la operación policial, al menos en parte se reorientarán a compra de equipo de protección para más de 11 mil 253 policías veracruzanos.

Esto quiere decir cubrebocas, gel antibacterial, guantes, googles y equipo de seguridad, que permitirán proteger a elementos policiacos estatales, municipales, ministeriales y de reinserción, que entrarán a tareas de contención de la epidemia y no solo a la persecución de delincuentes.

Y es una desgracia que el crecimiento de la epidemia de Covid-19 (que hasta el martes había provocado la muerte de 5 veracruzanos), impida en los siguientes meses contener la otra epidemia, más mortífera, de la delincuencia, sobre todo si observamos los datos de incidencia delictiva que ha presentado la entidad.

Lo cierto es que los policías deben contar con protección puesto que su labor es de contacto físico. El propio secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Leonel Cota Montaño, reconoció el jueves pasado la necesidad de que los elementos policiales cuenten con el equipamiento indispensable que les permita hacer frente ante la declaración de emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor.

Débil, la reacción de gobernadores morenistas ante el bloque opositor

Aunque algunos conocidos de Xalapa le han dado mucho relieve a las declaraciones de los gobernadores del norte y el Bajío con relación a la posibilidad de reescribir el pacto federal, que implica recaudación y uso de los recursos fiscales por parte de la Federación, la verdad es que aunque sí es necesario replantear las relaciones financieras de los tres niveles de gobierno, no va la cosa hacia la propuesta de una separación territorial ni mucho menos.

Ha estado tan sensible el gobierno federal de Morena por la caída espectacular en el apoyo de la población tanto al presidente Andrés Manuel López Obrador como, más radicalmente, de su partido, Morena, que están dando palos de ciego sin que haya la efectividad que antes mostraron e n la comunicación institucional, sobre todo en redes sociales.

Por ejemplo, uno de los que obligadamente ha debido creer que la reacción de la mayoría de los gobernadores en contra de las decisiones de AMLO para la atención a la pandemia y contra la caída de la economía podía ser más mella, ha sido el propio gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, quien salió con un discurso realmente pobre para adherirse, como todos sabemos que lo haría, al presidente López Obrador.

Y es que cerraron filas quienes debían hacerlo: cinco gobernadores morenistas ciertamente manipulables desde el gobierno federal: Claudia Sheinbaum, de la Ciudad de México; Adán Augusto López, de Tabasco; Rutilio Escandón, de Chiapas; Miguel Barbosa, de Puebla, y el de Veracruz.

De inmediato llamó la atención que no se hubieran sumado a este bloque los gobernadores de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, ni el de Baja California, Jaime Bonilla, de manera que el bloque que exige fondos y reciprocidad se vio aún más fuerte, 12 en total, tanto por la disminuida cargada morenista como por la ausencia de quienes le deben casi todo a AMLO.

José Rosas Aispuru, de Durango; Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; Javier Corral, de Chihuahua; Diego Sinhue Rodríguez, de Guanajuato; Francisco Domínguez Servién, de Querétaro; Carlos Joaquín González, de Quintana Roo; Carlos Mendoza Davis, de Baja California Sur; Mauricio Vila Dosal, de Yucatán; Martín Orozco Sandoval, de Aguascalientes; Jaime Rodríguez, de Nuevo León; Miguel Riquelme Solís, de Coahuila, y Enrique Alfaro Ramírez, de Jalisco, han logrado imantar la atención nacional sobre dos temas que no está atendiendo el gobierno federal y que tampoco le está dando recursos suficientes a los estados para que los atiendan: atención a la emergencia sanitaria por Covid-19 y apoyo a la planta productiva.

Es una petición justa que se ha debido plantear como una propuesta de renegociación del pacto federal y volver más solventes a los estados, y ha surgido justamente de las entidades federativas de mayor pesos económico, tanto en la industria de la transformación y las nuevas tecnologías, como en e turismo internacional.

Lo cierto es que, como dije en anterior Hora Libre, pocos de estos gobernadores se aventarían a un movimiento separatista, entre otras cosas, además de que no lo desean, porque no tienen el apoyo político de sus gobernados como para aventarse la puntada.

Si la tuvieran, su mejor apuesta sería preparar tanto al personaje que hará frente a Morena en 2024 en la elección presidencial, como a las alianzas debidas para arrebatarle la mayoría legislativa y evitar perder más estados y municipios, en la elección intermedia de 2021, que ve con preocupación el presidente López Obrador, y lo demuestra el hecho de querer aparecer en las papeletas con el garlito de la revocación de mandato.

¿Cómo pintan los gobernadores morenistas frente a los opositores?

La desgracia del bloque que ha cerrado filas en torno al presidente Andrés Manuel López Obrador es que no han logrado una mejora en los niveles de aceptación entre sus gobernados y, por el contrario, cada mes se hunden cada vez más.

            Mientras los gobernadores opositores permanecen en los primeros lugares entre los que mejor calificación tienen, salvo algunos como El Bronco, en Nuevo León, los morenistas prácticamente están en la lona. Pongamos por caso la más reciente encuesta de la empresa Massive-Caller, que buscó la calificación del mes de abril.

Entre los gobernadores con mayor aprobación se encuentran cuatro de los gobernadores del bloque opositor: los de Yucatán (Lugar 1), Guanajuato (3), Querétaro (4) y Chihuahua (8). En ese Top Ten se aprecia un morenista, Jaime Bonilla de Baja California, que no suscribió el alineamiento, en el lugar 9.

Para colmo, los gobernadores de Quintana Roo, Jalisco, Tamaulipas, Baja California Sur, Durango y Coahuila, también del grupo opositor, están en los lugares 11 a 16, en ese orden.

En cambio, entre los gobernadores con menor aprobación se cuentan los gobernadores de Tabasco (lugar 25), de Veracruz (27) y el de Puebla (32), además de Cuauhtémoc Blanco, que no se alineó, pero que está entre los reprobados. La de la Ciudad de México está en el lugar 18 y el de Chiapas en el 22.

Ya mejor no hablamos de los estados con menor y mayor percepción de inseguridad, y con mayor y menor confianza, porque están muy mal y, además, luego se nos enojan los funcionarios morenistas de la comarca.

Frases sin disfraces

“Las opiniones son como los clavos: mientras más se golpea contra ellas, más penetran”. Alexandre Dumas

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com

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