Hora Libre

¿Puede o no reelegirse el auditor del Orfis?

Como dijera Carlos Salinas cuando jugaba sus fichas con Manuel Camacho Solís y el candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio: “no se hagan bolas”. Ya sé que algún columnista bien intencionado, acaso inspirado por un asno que va tras el puesto, dijo que el auditor Lorenzo Antonio Portilla Vásquez no tiene, legalmente, posibilidad de ser reelecto pero, para su decepción (del burro, por supuesto), la ley prevé que sí es posible que siga al frente del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz en un proyecto que él llama “de continuidad”, para consolidar el trabajo de la institución, que implica naturalmente su reelección.

¿De quién depende esta “continuidad”? Naturalmente de los integrantes de la LXV Legislatura del Estado de Veracruz, quienes tendrán que analizar detalladamente su trabajo y resultados, elaborar un dictamen y votar con el apoyo de las dos terceras partes de los votos legislativos (los de 34 de los 50 diputados locales).

Es cierto que el camino puede ser complicado, pero quiero insistir en que no hay impedimento legal para que Portilla Vásquez pueda buscar esa continuidad o los diputados decidan por ese proyecto de trabajo y esfuerzo. Veamos por qué.

Portilla fue designado por el Congreso del Estado el 26 de septiembre de 2012, de conformidad con las disposiciones vigentes en ese momento, artículo 67 fracción III, Apartado 6, de la Constitución Política para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave; y 66, 67 y 68 de la Ley 252 de Fiscalización Superior para el Estado de Veracruz.

En estas leyes queda claro que el Titular del referido Órgano durará en el cargo siete años, y que podrá ser reelegido por una sola vez.

Además, el artículo 67 Apartado 1 de la citada Ley 252 de Fiscalización Superior señala que cuando se deba nombrar Auditor General, la Comisión Permanente de Vigilancia del Congreso del Estado podrá dictaminar que el Auditor General en funciones sea considerado para el nuevo nombramiento, en cuyo caso no será necesario seguir el procedimiento previsto en la ley.

Cuando esta Comisión aprueba por mayoría absoluta (que significa el 50 por ciento más uno) de sus integrantes el Dictamen respectivo, lo deberá de remitir al pleno del Congreso para que apruebe dicho nombramiento por el voto de las dos terceras partes de los diputados presentes.

Bajo dichas circunstancias y atendiendo al principio de irretroactividad de la Ley, tal y como está previsto en el artículo 14 Constitucional, las disposiciones jurídicas aplicables en el caso de la reelección del Auditor General serán las vigentes en el momento en que se llevó a cabo su designación por parte del Congreso del Estado; es decir, las disposiciones del artículo 67 fracción III, vigentes en ese momento y las relativas de la Ley 252 de Fiscalización Superior.

¿Qué tendría que pasar para que se dé la reelección del auditor?

Las y los diputados del Congreso del Estado tendrán que analizar y evaluar, por ejemplo, su desempeño. Concretamente en el seno de la Comisión Permanente de Vigilancia.

Una vez que lo hayan analizado, emitirán un Dictamen en el que expresarán las causas y circunstancias por las cuales consideran que el Auditor General Lorenzo Antonio Portilla Vásquez deba ser reelegido.

Luego, como ya lo comentamos, los integrantes de la Comisión Permanente de Vigilancia deberán votarlo y aprobarlo por mayoría absoluta, es decir, por el voto a favor del 50 por ciento más uno de quienes conforman la Comisión: de los 15 diputados integrantes, el 50 por ciento más uno serían 8 votos.

Aprobado el dictamen por la Comisión Permanente, lo deberán llevar a la consideración del pleno cameral que, para la aprobación de la reelección del Auditor General, deberá contar con la votación a favor de las dos terceras partes de quienes integran el Congreso del Estado. De 50 diputados, las dos terceras partes serían 34 votos. Y tantán.

Así que no hay que confundirse. Legalmente, Lorenzo Antonio Portilla Vásquez está en las posibilidades de continuar en el cargo.

 

Las benditas redes sociales

“La longaniza de don Pepe está muy buena y no pasa de $65.00 la pieza, ¿cómo ha de estar la longaniza que quiere la Presidencia que vale más de 16 mil pesos? Como decía @Taibo2: la #4T le metió doblada la longaniza a la austeridad: Marco Levario @Arouet_V #LonganizaGate”. Etcétera  @revistaetcetera

Alcalde de Actopan, ¿involucrado en el homicidio de Jorge Celestino?

 

Un nuevo frente de discordia entre el gobierno de Cuitláhuac García y su antecesor, representado por el fiscal Jorge Winckler, ha abierto el homicidio, la noche del viernes pasado, del periodista Jorge Celestino Ruiz Vázquez, quien días antes había divulgado información que señalaba al alcalde de Actopan, Paulino Domínguez, de haber incurrido en el desvío de más de 10 millones de pesos del presupuesto municipal, lo que le había valido amenazas del edil, a quien muchos consideran como impuesto por una banda criminal.

Y es mientras muchos consideran que el Fiscal de Veracruz buscará proteger al presunto compadre de su patrón Yunes Linares, los diputados locales ya analizan la posibilidad de separarlo del cargo. El propio presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la LXV legislatura local, Juan Javier Gómez Cazarín, ya adelantó que analizará el tema con sus colegas para considerar desaforar al alcalde de Actopan.

Adelantó que también podrían llamar a cuentas a los integrantes de la Comisión Estatal para la Atención y Protección a Periodistas (CEAPP), así como al secretario de Seguridad Pública (SSP), Hugo Maldonado Gutiérrez, por el asesinato del reportero en la comunidad La Bocanita del municipio de Actopan. “Vamos a pedir cuentas, no crean que nada más vamos con uno, yo no voy a politizar el tema, queremos que haya justicia”, dijo.

Gómez Cazarín, según la nota periodística de la paisana Verónica Huerta para AVC, criticó la labor del Fiscal General del Estado, Jorge Winckler, porque desde hace ocho meses conocía de las amenazas en contra del reportero “y no hizo nada, tuvo que ser asesinado para ver si entrega una investigación”.

La cosa está que arde, por supuesto.

 

Las benditas redes sociales 2

 

“Un presidente que prefiere no defender a los mexicanos de los ataques racistas y xenófobos de Trump para que no se vaya a malinterpretar y para no perjudicarlo en su proceso de reelección. Qué pena, estamos solos. Amado Avendaño @Amadoelquelolea

 

Programas sociales de Herrera, Duarte y Yunes se fueron en corrupción

Aunque en la última década disminuyó porcentualmente la población en situación de pobreza en el país, al pasar del 44.4 al 41.9 por ciento, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) informó este lunes que más de 52.4 millones de mexicanos se encontraban en ese nivel el año pasado, una cifra mayor a la registrada en 2008, cuando se contaban 49.5 millones.

Habrá que agregar los 9.3 millones de personas que se encuentran en pobreza extrema, las que representan el 7.4 por ciento de la población (calculada en 125 millones de personas), aunque en este caso quienes sufrían esta situación de sobrevivencia logró disminuir tanto porcentual como realmente. En efecto, en 2008, los más pobres de entre los pobres representaban el 11 por ciento de la población total, y se contabilizaban 12.3 millones de mexicanos. Hoy son 3 millones menos de habitantes en situación de extrema pobreza.

El nuevo titular de la dependencia, José Nabor Cruz Marcelo (quien sustituyó al despedido por AMLO, Gonzalo Hernández Licona, el pasado 22 de julio), presentó el reporte “10 años de medición de la pobreza México 2008-2018”, que incluye datos escalofriantes para Veracruz.

En efecto, según la nota informativa de la periodista Flavia Morales, el mismo reporte ofrece información preocupante sobre la tendencia observada en Veracruz, una entidad que, en los últimos diez años, vio aumentar sus índices de pobreza, pasando del 51.2 a 61.8 por ciento de la población; en números llanos, ello significó la incorporación a los niveles de pobreza de un millón 209 mil veracruzanos.

En los tres últimos gobiernos, los de Fidel Herrera Beltrán, Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares, también creció la población en pobreza extrema. Contrario a la tendencia nacional, donde se observó una disminución de la población en situación de sobrevivencia, en Veracruz dicho segmento de la población creció, al pasar de representar el 16.8 al 17.7 por ciento, lo que significó la caída en los ingresos y condiciones de vida de 181 mil veracruzanos.

Ello significa que los programas sociales de Fidel, Javier y Miguel Ángel fueron meras patrañas electorales, cuando no enormes fondos presupuestarios que fueron desviados para provecho de los funcionarios en el poder. En ninguno de estos gobiernos se pudo paliar la pobreza, por lo que hoy contamos con más de 5 millones de veracruzanos en pobreza y un millón 457 mil en pobreza extrema.

Los datos del Coneval revelan que en 2008 en Veracruz había 3 millones 879 mil personas en pobreza, y pese a los programas sociales federales y estales, la pobreza aumentó a 5 millones 88 mil en 2018. En tanto, mientras en 2008 había un millón 276 mil veracruzanos que vivían en pobreza extrema, la cifra aumentó a un millón 457 mil para 2018.

La conclusión es que los programas sociales en los tres anteriores gobiernos solo sirvieron para la corrupción y para  financiar los procesos electorales de los partidos en el poder. ¿Grave, no?

Ya nos tocará observar, tanto en el país como en el estado,  el impacto de tanto programa social que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador, y si se logra disminuir de manera decisiva el impacto de la corrupción, que ha mermado tanto el presupuesto para sacar a millones mexicanos que viven en situación de sobrevivencia.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | http://formato7.com/author/abelin/

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