Hora Libre

La fallida estrategia: sube la violencia, baja el presupuesto

Para combatir la violencia criminal, el gobierno federal está apostando por una sola estrategia: dar dinero a los jóvenes para evitar que se sumen a las bandas criminales. Pese a que ha insistido en su propuesta de Guardia Nacional como el mecanismo para combatir al crimen organizado, lo cierto es que mientras aumentan las partidas presupuestales para becas y programas sociales enfocados en niños y jóvenes, el gasto en seguridad presenta un recorte de 14.3 por ciento en comparación con los recursos destinados en 2018, lo que significa apenas el 0.96% del PIB.

Así, mientras el gobierno federal lleva hasta las últimas consecuencias su programa de adelgazamiento del gasto público, las bandas criminales elevan sus ganancias y acrecientan su capacidad de fuego para enfrentar tanto a sus oponentes como a las disminuidas fuerzas de seguridad pública que, para colmo, por orden presidencial deben actuar con una sutileza digna de un ejército de juguetes de peluche.

Por ello, tanto el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) como el Observatorio Nacional Ciudadano advierten que será difícil para las autoridades federales y locales contener la escalada de violencia que enfrenta el país.

            Según nota publicada por Forbes, Héctor Villarreal, director del CIEP, señaló en conferencia de prensa: “Nos llama la atención que hay poco dinero y está distribuido de manera extraña, lejos del discurso del gobierno y lejos de los objetivos de seguridad”. El informe ‘Gasto Público en seguridad, una mirada a la ruta de los recursos’ explica que el gobierno federal no ha tenido una estrategia clara para lograr proveer de seguridad a la sociedad.

“Existe una atomización de programas presupuestarios para cumplir con los objetivos, ya que en 2019 se identificaron 120 programas; sin embargo, los recursos se concentran solamente en seis de ellos”, destaca Alejandra Macías analista del CIEP.

En promedio, de 2008 a 2019, el gasto en seguridad pública ha sido de 1 % del PIB.

En 2019 este rubro representa 4 % del gasto total aprobado. De este presupuesto, 70 por ciento es destinado a dos ejes: Fuerzas Armadas en apoyo a la seguridad pública e impartición de justicia, reclusión y readaptación, mientras que sólo 1.5% se destina a prevención del delito y atención a los derechos humanos.

Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, explicó que la prevención del delito, a pesar de ser una de las prioridades presentadas por el Ejecutivo en el Plan Nacional de Desarrollo, tiene una participación menor en el presupuesto, enfocándose primordialmente en la operación de los cuerpos policiacos. Y añade:

“México debería gastar el doble o triple en seguridad y gastar bien (…), podemos ver que hoy no hay coordinación nacional antisecuestros. La Ciudad de México es el ejemplo de que las malas decisiones acaban con vidas, el sexenio anterior fue un desastre, pero el gobierno dejó el indicador de secuestro a la baja”.

El Semáforo de Delitos de Alto Impacto en el país puso sobre la mesa datos que seguramente el presidente Andrés Manuel López Obrador no va a reconocer pues él tiene otros datos: entre enero y marzo el secuestro se disparó 550%, la extorsión aumentó 127%, el robo a negocio 62%, homicidios 48%, robo de vehículo 46% y narcomenudeo 31%.

 

Las benditas redes sociales

 

“La disminución del 88% en empleo que reportó el @Tu_IMSS es consecuencia de la falta de inversión en todo el país, no será negando los datos o buscando justificaciones como se solucione, lo que urge es activar la economía”. Karen Quiroga A @ KarenQuirogaA

 

Para dirigir el Orfis, candidaturas nacidas muertas 

Uno de los procesos que ha despertado más intereses personales que interés público es el que permitirá renovar o reelegir al titular del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis).

Lo que es un hecho es que comienzan a asomarse aspirantes al cargo que hoy detenta Lorenzo Portilla Vázquez. De los suspirantes, se sabe que al menos dos ya están haciendo su grilla, luchita o campaña.

Uno de ellos es Sergio Vázquez Jiménez, quien acaba de dejar el Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción (SEA), en medio de señalamientos y denuncias por incumplimiento de contratos al Ayuntamiento de Xalapa, además de un cochinero en materia de recursos humanos al naciente organismo.

Otro suspirante más es el excontralor duartista Iván López Fernández, alias El Burro, quien no ha podido quitarse el sello de administración estatal más corrupta en la historia de Veracruz, aunque en últimas entrevistas propiciadas por él en medios locales no se ha cansado de enaltecer sus oficios de honestidad y justicia administrativa cuando se desempeñó como Contralor General del Estado, invitado por Javier Duarte de Ochoa, hoy en la cárcel por corrupción.

De manera que de los dos interesados en el Orfis, puede decirse que están naciendo muertas sus candidaturas, pues su fama pública no es la más cercana a una imagen de santidad, mucho menos de honestidad y eficiencia en la vigilancia de la aplicación de los recursos públicos.

Los pecadillos que arrastran ambos personajes son variados y van desde la afición por los excesos a las maletas cargadas con dinero. Por lo tanto, creer que sean las mejores opciones para hacerse del órgano fiscalizador del estado suena más a sueño guajiro.

Ya iremos desmenuzando historia por historia a su debido tiempo, por lo pronto, ya que han levantado la mano o al menos se han asomado, pueden considerarse sujetos a la valoración pública.

 

Las benditas redes sociales 2

“El discurso flamígero de @lopezobrador_ contra la corrupción quedará en argucia electoral o demagogia si ni actúa seria y eficazmente contra los máximos emblemas de esa corrupción: los expresidentes. Perdonar a grandísimos corruptos sería dar ejemplo social de impunidad”. Julio Astillero @julioastillero

 

Recordando a la actriz Guadalupe Bocanegra

En enero de 1999 se estrenó en el Théatre de Nesle de París, con producción de la Universidad Veracruzana, “¡Viva la Frida! Kahlo”, una obra sobre el humor de la pintora mexicana, bajo la dirección de Enrique Pineda, famoso por sus montajes ríspidos y polémicos con la compañía teatral de la UV y exitoso por la dirección de monólogos como “La Virgen Loca”, que interpretó por más de 40 años Hosmé Israel en Xalapa, casi hasta su muerte en agosto de 2016, tras ser estrenada en 1974.

También monólogo, “¡Viva la Frida! Kahlo” fue interpretada en su versión en francés, gracias a la traducción de Maliyel Beverido, por la actriz Guadalupe Bocanegra, egresada de la Facultad de Teatro de la UV, en cuya compañía actuó durante diez años antes de emigrar a Francia; fue ella quien propuso el espectáculo a Pineda en un momento en que Frida y la fridomanía no eran precisamente de su mayor simpatía

            Formado en el seno del movimiento escénico promovido por la UV, con este montaje Pineda celebraba entonces treinta años de labor en los foros, donde fueron memorables espectáculos como “Máscara contra cabellera”, “¡Cierren las puertas!”, “Drácula” y “Aventurera”. En una entrevista con Héctor Rivera para la revista Proceso, Enrique Pineda explica:

            “Cuando me ofrecieron este proyecto me caía gorda la friditis; entonces, la propuesta que hice fue que sacáramos el humor de Frida, porque para mí es lo más importante que tenía, porque el que se burlara de su propia vida y de sus enfermedades la hacía una cínica, y por lo mismo hacía lo que tenía que hacer”.

Enrique Pineda cuenta que fue “investigando con pintores y con gente que la conoció, que me dijeron que tenía un humor muy corrosivo, que hasta se burlaba de ella misma, de todos sus males y dolores”, y así fue como consiguió definir una primera propuesta escénica, que trabajó al lado de Humberto Robles.

Sin embargo, tres semanas antes del estreno, con la publicidad preparada y el teatro asegurado en París, Robles exigió el pago de 12 mil dólares por su labor autoral. Sin posibilidad de llegar a un acuerdo económico, Pineda se puso a escribir otra obra en una semana y luego la montó allá en dos semanas.

Para poner en escena el espectáculo en París, la actriz Guadalupe Bocanegra solicitó sin mayor éxito una beca a modo de coinversión al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), pero obtuvo el apoyo del propio Théatre de Nesle, de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, y pagó de su bolsa los gastos de Pineda allá.

¿Quién es Guadalupe Bocanegra? Nacida el 1 de diciembre de 1955 en Ciudad Juárez, Chihuahua, la actriz formada en la mejor época del teatro en la Universidad Veracruzana, se trasladó a París, donde dio su último aliento el pasado 18 de junio. En una nota póstuma publicada en su perfil de Facebook, B. Grinberg la describe así:

“Guadalupe Bocanegra, mamá, hermana, prima, amiga, actriz, mujer de negocios, emprendedora, estrella brillante de este vasto universo. Fuiste, eres y serás luz, siempre con el humor aflorado, generosa y envolvente carcajada, conteniendo la sabiduría de un monje zen y de felina en libertad. Magnífica Guadalupe Bocanegra. Su madre les deja una obra, magnífica como ella: su vida. Una vida de joven burbujeante que ha inventado mil vidas de mujer, y siempre en el corazón de su vida, es el amor que reina en su maestría. Hasta la última gota”.

La conocí en Xalapa y algunas veces tuve oportunidad de verla cuando regresaba a Xalapa. Por voz de Lygie de Shuyter, Cónsul de Francia en Veracruz y amiga de hace muchos años, supe de su fallecimiento. Hoy quise recordar a Guadalupe Bocanegra con su último trabajo que le supe, y que mantuvo por décadas en la capital francesa.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | http://formato7.com/author/abelin/

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