El Cuaderno

Historia de la Bandera Nacional

Uno de nuestros principales símbolos patrios es la bandera nacional, la cual surgió después del triunfo de la guerra de Independencia. No obstante, desde la época prehispánica se usaron estandartes que representaban no sólo a las diferentes culturas, como la de los mexicas o los tlaxcaltecas, sino también a distintos ejércitos o diferentes barrios o campam-calpullis.

Estos emblemas, llenos de colorido, se elaboraban con mucho cuidado y dedicación y eran decorados con adornos de oro y con plumas de aves tan bellas como el quetzal.

Con la conquista, los españoles trajeron al nuevo mundo sus propias banderas o estandartes, en muchos de los cuales se apreciaban hermosas imágenes religiosas. Durante el período colonial, tanto en la Nueva España como en otros territorios conquistados, se usaron los escudos de armas de los reyes de España.

Don Miguel Hidalgo y Costilla, al iniciar el movimiento de Independencia el 16 de septiembre de 1810, tomó como bandera de los insurgentes un lienzo con a la figura de la Virgen de Guadalupe que se encontraba en el santuario de Atotonilco el Grande, en Guanajuato.

 Poco después, en 1815, el Supremo Congreso reunido en Michoacán emitió un decreto por el cual se crearon tres banderas: una de guerra, otra parlamentaria y una más de comercio. La bandera de guerra de los insurgentes tenía cuadros blancos y azules como un tablero de ajedrez, estaba enmarcada en rojo y en el centro llevaba un águila parada sobre un nopal.

Fue la enseña más usada por don José María Morelos y Pavón en las batallas que sostuvo por la libertad de nuestro país.

Otros jefes insurgentes crearon sus propias banderas.  Así, entre 1812 y 1817, las fuerzas de Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria utilizaron una con los colores verde, blanco y rojo.

 Más tarde, cuando se proclamó el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821, se estrenó la primera bandera nacional, que fue confeccionada por el sastre José Magdaleno Ocampo, quien la elaboró por encargo de Agustín de Iturbide con las siguientes características: tres franjas diagonales, una de ellas roja con una estrella blanca; otra verde con una estrella roja, y la tercera blanca con una estrella verde.

En la franja central tenía una corona imperial dorada y las palabras: “Religión, Independencia y Unión”.

El color blanco simbolizaba la religión, el verde la independencia y el rojo la unión de todos los mexicanos. Fue llamada “la bandera de las tres garantías”, y representó al ejército “Trigarante”. Hasta el 2 de noviembre de 1821 los colores de la bandera se usaron en distinto orden, por lo que la Junta Provisional Gubernativa dispuso que las franjas de la enseña patria fueran verticales en los colores verdes, blanco y rojo, con un águila en la franja del centro que tuviera la cabeza coronada y estuviera parada sobre un nopal.

Al adoptar nuestro país un régimen republicano de gobierno, el 14 de abril de 1823, el Congreso Constituyente decretó que la bandera oficial debería tener tres franjas verticales, verdes, blancas y rojas, llevar un águila sin corona y con ramas de encina y laurel en la parte inferior.

Estos elementos se han conservado desde entonces, aunque el águila ha estado en distintas posiciones: de perfil, en tres cuartos y de frente.

Uno de estos cambios fue el que se dio el 10 de abril de 1865, cuando el emperador Maximiliano dispuso que el águila fuera colocada de frente y que se volviera a usar el símbolo de la corona imperial sobre su cabeza. Más tarde, en 1880, el presidente Porfirio Díaz decidió que el águila tuviera las alas abiertas, de acuerdo con la moda francesa, y nuevamente se eliminó la corona.

 Cuando don Venustiano Carranza tomó el mando en el país después de derrotar al usurpador Victoriano Huerta, decidió rescatar los elementos indígenas que componían originalmente el escudo nacional, por lo que el 20 de septiembre de 1916 expidió un decreto en el que se estipuló que el águila debería ser representada de perfil izquierdo, estar parada sobre un nopal que brota de una peña rodeada de agua y tener ramas de encina y laurel en la parte inferior.

Los decretos de los presidentes Abelardo L. Rodríguez, Gustavo Díaz Ordaz y Miguel de la Madrid, sobre la disposición de la bandera y su uso, representaron, con algunas variaciones, el expedido por el presidente Carranza.

En la actualidad, nuestra bandera nacional es de forma rectangular y está dividida de manera vertical en tres partes iguales. Sus colores son, a partir del asta, el verde, el blanco y el rojo. Sobre la franja blanca lleva el escudo nacional con los elementos que lo constituyen.

Al igual que en el caso del himno y el escudo nacionales, el modelo original de nuestra bandera se encuentra en el Archivo General de la Nación y en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec.

Pibe91@hotmail.com

“Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno nacional”, capitulo  cuarto “del uso, difusión y Honores de la Bandera Nacional, capitulo quinto “de la ejecución y difusión del Himno Nacional”.

Artículo 9. – En festividades cívicas o ceremonias oficiales en que esté presente la Bandera Nacional, deberán rendírsele los honores que le corresponden en los términos previstos en esta ley y los reglamentos aplicables; honores que, cuando menos, consistirán en el saludo civil simultáneo de todos los presentes, de acuerdo con el artículo 14 de la misma ley. Sitio el cuaderno https://www.facebook.com/groups/2272066396450375/?ref=bookmarks

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