El Cuaderno

Alfonso Reyes Ochoa

27 de diciembre de 1959 fallece en la ciudad deMéxico. Diplomático y pensador.

Miembro del Ateneo de la Juventud.

Nace en la ciudad de Monterrey, enel año de 1889.  Hijo de Bernardo Reyes,gobernador de Nuevo León y figura muy cercana a Porfirio Díaz, tuvo una infancia rica enlecturas y experiencias vitales. En la ciudad de México perteneció al brillantegrupo intelectual de la Escuela Nacional Preparatoria. Junto con Pedro Henríquez UreñaAntonio Caso y José Vasconcelos fundó el Ateneo de laJuventud, agrupación cultural que pretendía un México moderno y contemporáneodel mundo.

Considerado un ensayista, crítico,poeta y narrador mexicano relacionado con la mejor tradición literariaoccidental, desde la antigüedad grecolatina hasta las creaciones de Mallarmé y la estética simbolista.Ejerció un notable magisterio en la cultura de su tiempo, promovió la fundaciónde sólidas instituciones dedicadas a la difusión del conocimiento y marcó laobra de casi todos los escritores mexicanos posteriores a él, como Octavio Paz y Carlos Fuentes.

Alfonso Reyesrealizó sus primeros estudios en colegios de Monterrey, en el Liceo Francés deMéxico, en el Colegio Civil de Monterrey, y posteriormente en la Escuela Nacional Preparatoria y enla Escuela Nacional de Jurisprudencia, que tiempodespués sería la Facultad de Derecho, en la Ciudad de México, en donde el 16 de julio de 1913se graduó como abogado. En 1909, fundó, conotros escritores, el Ateneo de la Juventud, donde Pedro Henríquez UreñaAntonio Caso y José Vasconcelos Calderón, entre otrosintelectuales, se organizaron para leer y discutir a los clásicos griegos, acuñar agudasreflexiones sobre la literatura y la filosofía universales, y llevar a cabo unaimportante labor de difusión cultural. De gran relevancia fueron las críticasque hicieron al positivismo y aldesarrollo que tuvo en México duranteel Porfiriato, mismas quesuscitaron una verdadera revolución cultural en el país. A consecuencia de la Primera Guerra Mundial se trasladó a España, dondecompartió trabajos y experiencias con Juan Ramón JiménezJosé Ortega y Gasset y Ramón Gómez de la Serna. En esa etapa perfeccionó sumanejo de la lengua española, uno de los rasgos que caracterizaron su estilo:riqueza de vocablos y giros expresivos, construcciones gramaticales pocofrecuentes, uso de arcaísmos y matices delicados del significado.

Con Visión deAnáhuac (1915) conjuró cualquier acusación de extranjerizante. Esa obra seconsidera una de las visiones más lúcidas y poéticas del México prehispánico yes, hasta la fecha, lectura obligada en los cursos de cultura mexicana.Promotor de una “aristocracia del pensamiento”, ofrecía un coloridosincretismo de la cultura occidental y la raíz indígena, dominado por la tríadaplatónica: la verdad, la bondad y la belleza.

Para 1927 ya era embajador enArgentina, donde impulsó la obra del por entonces joven Jorge Luis Borges, quien puso a su consideración elmanuscrito de El Aleph y le profesó agradecida admiración el resto desu vida. Tras una estancia en Brasil, donde escribió el volumen Romancesdel río de enero (1933), se afincó definitivamente en México en unacasa-biblioteca, hoy museo dedicado a él, que lleva el nombre de CapillaAlfonsina.

Durante los veinte años siguientesalcanzó el máximo impulso creativo, y su figura de educador se consolidóplenamente. Autor de una obra poética celebrada por sus contemporáneos y lasgeneraciones posteriores, y de una obra de ficción escasa pero interesante,obtuvo no obstante sus mayores logros en el campo del ensayo, donde abordó losmás variados temas: la teoría literaria, la historia de Grecia, la novelapolicíaca y las raíces históricas de México. Entre éstos cabedestacar Cuestiones gongorinas (1927), Tránsito de AmadoNervo (1937), La experiencia literaria (1942), Eldeslinde (1944) y Los trabajos y los días (1946).

En un conjunto apabullante delibros su escritura mantiene un tono siempre atractivo, aleccionador yconsistente, con momentos de brillo excepcional, como en el poemadramático Ifigenia cruel (1924), sabia asimilación de la tradicióngriega, o en el cuento La Cena (incluido en El plano oblicuo,1920), precursor del realismo mágico y muy cercano al relato largo Aura,de Carlos Fuentes.

Relevante es tambiénla Oración del 9 de febrero (1963), texto dedicado a la muerte de supadre, que apareció póstumamente. Lo mismo escribió sobre el arte culinario(Memorias de cocina y bodega, 1953) que operetas ligeras y humorísticas opoemas satíricos. Entre sus obras de ficción son notables Árbol depólvora (1953) y Los tres tesoros (1955), argumentocinematográfico inspirado en un relato de Robert Louis Stevenson.

Miembro de la Academia Mexicana dela Lengua y del Colegio Nacional, fue fundador del Instituto Francés de AméricaLatina y de El Colegio de México, uno de los centros académicos de alto nivelmás prestigiosos del país. Por su casa transitaron Miguel Ángel AsturiasAlejo Carpentier, los hermanos HenríquezUreña, Salvador NovoXavier Villaurrutia y José Gorostiza, entreotros. Candidato al Premio Nobel en cuatro ocasiones, nunca llegó a recibirlo;pero su constante entrega a la cultura, sus aportaciones a la literaturamexicana y la calidad de su obra le valieron numerosos premios yreconocimientos públicos, entre los que pueden destacarse por su significado elPremio Nacional de Literatura, que le fue concedido en 1945, el Premio deLiteratura Manuel Ávila Camacho (1953) y el del Instituto Mexicano del Libro,que recibió en 1954. Pocas fueron, en definitiva, las actividades culturalesmexicanas que no se vieron influidas, dirigidas u orientadas por su granmaestría y su incansable labor.

Elaboración con fines didácticos: pibe91@hotmail.com

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