Disensiones y Disquisiciones

La Palabra y la Idea 2

En nuestra reflexión anterior decíamos a usted por qué los mexicanos no podemos tener una educación como la de Finlandia y ahora queremos referirnos a los cambios diametrales que se están dando en la educación del Japón bajo un nuevo paradigma… Y que conste, que en nuestra reflexión anterior enfatizamos que no se trata de “copiar y pegar”, o lo que es lo mismo que “ahora se vale copiar”, porque copiando no se procesa la información por uno mismo y, por lo tanto, no se aprende; por lo que no es recomendable intentar copiar lo que están haciendo los japoneses en sus escuelas porque los excelentes resultados que se están dando allá no se darían acá.

Vale decir que Japón no empezó ayer sino que aprendió la lección y empezó a levantarse cuando perdió la guerra… Porque Japón no tiene petróleo ni metales pesados como insumos, todos los importa y los procesa, pero Japón tiene una tecnología de punta y una probada disciplina organizacional; así es como vemos a  Japón como líder de la industria metal-mecánica y de los aparatos de audio y video de última generación… y los productos japoneses han invadido nuestro mundo consumista.

Y es que en los años 80s y 90s, mientras nuestros niños mexicanos se entretenían pateando el balón en las calles o se drogaban bajo los puentes y las alcantarillas, los niños japoneses estaban integrados a una cadena de producción, sentados ante una banda sin fin, que se detenía ante ellos apenas unos minutos, para que ellos insertaran en las perforaciones de un circuito impreso resistencias, condensadores y transistores, porque los niños japoneses, a sus ocho, nueve y diez años, ya conocían el valor y la polaridad de estos pequeños componentes que, unos metros adelante eran ajustados a carcasas y recibían el toque final como radios, televisores y grabadoras.

Y son esos niños japoneses de los años 80s y 90s que ahora saturan el mercado mundial con los video juegos y que se han atrevido a cuestionar los viejos paradigmas y a imprimir un doble giro a la educación de su país.

Sabe usted lo que es Grundtvig, Monnet, Ashoka, Erasmus y Comenius?, pues son programas educativos de los que los japoneses han tomado base para reinventar la educación que ofrecen a sus niños, fortaleciendo el surgimiento de sus habilidades y reconociendo y valorando su inventiva.

Desafortunadamente, en México no hemos sabido aprovechar las oportunidades y los recursos.

Déjenos decirle que la Telesecundaria fue, en 1968. una aportación de México al mundo, porque aquí se inventó la Telesecundaria con el concurso de la ciencia y la tecnología que logró conjuntar  el Lic, Alvaro Galvez y Fuentes, Directror General de Educación Audiovisual de entonces y que luego, en el gobierno de Fox se reformó con la participación cupular de mentes oscuras que le quitaron a la Telesecundaria su razón de ser, cuando lo que la telesecundaria necesitaba era sólo que se fortaleciera a los maestros coordinadores de grupo en el arte de la tutoría, en grupos colegiados, que eso es lo que se venía haciendo aunque muchísimos de esos maestros no tuvieran conciencia de ello.

Pero antes de que la Telesecundaria se degradara con la pretendida reforma de Fox, en los años 70s. (y nosotros estábamos en la administración) vino a México una delegación de japoneses que habían tenido noticias del “milagro de la telesecundaria”, al decir de ellos mismos, que visitaron algunas de nuestras mejores escuelas y que, al final, se llevaron en seis voluminosos empaques las clases de los tres grados grabadas en video… Huelga decir que ellos regrabaron el audio y en un año estaban produciendo sus propias clases televisadas en su propio idioma; porque los japoneses no tienen nada, pero lo mejoran todo… y así, en tanto  la telesecundaria de Japón se ha integrado necesariamente al cambio, la Telesecundaria Mexicana ha venido en retroceso porque se enseña, cuando su función no era la enseñanza sino la tutoría.

Y entonces, valdría la pena que, sin copiar lo que se viene haciendo en Japón en materia educativa, revisáramos Grundtvig, Monnet, Ashoka, Erasmus, Comenius y otras propuestas que se han venido concretando en varios países en interés de reinventar la educación, pero teniendo siempre la previsión de atender a los intereses y habilidades propias de nuestros niños mexicanos… “porque los niños nacen para ser genios pero sus padres y maestros matan en ellos la curiosidad y la capacidad de asombro…”  No cree usted?

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