Causas y efectos

*VIOLENCIA CRECIENTE POR DÉCADAS

*SIEMPRE RECLAMÓ LA COLECTIVIDAD

*PAROS EN “EL ISTMO VERACRUZANO”

*BUSCAMOS TIANGUIS TURÍSTICO 2019

 

Si el señor Secretario de Seguridad Pública del Estado de Veracruz, Hugo Gutiérrez Maldonado, dispusiera del tiempo requerido y, encontrara los espacios apropiados para destinarlos a la investigación de lo que se ha registrado en los últimos diez años en torno a la ola de violencia,  hechos que se encuentran plasmados dolorosamente en los medios de comunicación, así como en los ámbitos de diversos sectores del renglón productivo de la Entidad, aparejado a los círculos estudiantiles al igual que organizaciones de todos los renglones, como podrían ser las cámaras empresariales y organismos vinculados con la protección a los derechos humanos, incuestionablemente que Don Hugo Gutiérrez, se percataría del grave yerro que cometió al acusar a los veracruzanos, de no haber dicho ni hecho nada en los últimos años, para exigirle a las autoridades actuar apropiadamente y contener la ola de violencia que sacude las tierras nuestra entidad.

Es más, en la entrevista efectuada por una radiodifusora al Secretario de Seguridad, el funcionario apunta que la delincuencia con elevados niveles y de impactos estremecedores, “lleva 8 años de existir” lo que también resulta inexacto, tanto así que, como referencia, se puede recordar la dolorosa y escalofriante escena de cadáveres arrojados en pleno bulevar de Veracruz, precisamente enfrente del escenario donde se efectuaba un acto de dimensiones nacionales, hecho que alcanzó difusión incluso internacional y que llenó de espanto, dolor y preocupación a todo el Estado y el país.

Se pueden citar incontables escenarios de violencia que desde el Gobierno estatal presidido por don Miguel Alemán Velazco, ya referían el avance delincuencial veracruzano, registrándose escenarios que iniciaron el desgaste en la imagen de los suelos de nuestras tierras.

Los centros de mandos policiacos regionales fueron ideas surgidas hace más de ocho años, también en la administración del Gobernador Fidel Herrera, y tales estrategias, así como los llamados “mandos únicos” fueron proyectos iniciados por el Gobernador Fidel Herrera Beltrán ante las exigencias y reclamos surgidos de la colectividad en su conjunto, que posteriormente aplicó el ahora procesado Javier Duarte de Ochoa, continuando en los mismos empeños el gobernante jarocho del bienio, Miguel Ángel Yunes Linares, todos ellos conscientes de que la inseguridad no sólo lacera a los veracruzanos, sino que paralelamente a ello también los irrita y en elevada magnitud.

Pero ya anteriormente Don Miguel Alemán Velazco, como mandatario  veracruzano, se había visto obligado (por las presiones de la ciudadanía veracruzana) a la ejecución de ciertas tácticas en materia de seguridad, cuando para entonces se apuntaba que las tierras jarochas se encontraban inmersas en presiones por ser escenario del traslado (trasiego) de enervantes hacia el centro y norte del país, situación que de igual forma la sociedad planteaba en privado al gobierno estatal… Luego entonces: ¿Dónde se encuentra el silencio de los veracruzanos en torno al incremento en los índices de violencia?

Muchas (si no es que la mayoría) de las acciones para brindar seguridad no de ahora, sino incluso de los tiempos en los que gobernaron Don Agustín Acosta Lagunes, Don Fernando Gutiérrez Barrios, el cordobés Dante Delgado Rannauro, y el veracruzano norteño Patricio Chirinos Calero,  fueron el resultado de las preocupaciones y protestas de la sociedad por rangos de inseguridad que, conforme pasa el tiempo, en lugar de extinguirse se incrementan escalofriantemente, sembrando la angustia que hoy se experimenta.

Pero ello no es, insistimos, por la complicidad o la tolerancia de la sociedad civil, sino porque en éste, nuestro país, adolecemos de apropiados programas de desarrollo integral, lo que aparejado a ineficacia y corrupción, da curso a la apertura de puertas falsas que conducen hacia escenarios delincuenciales.

Sostener en la actualidad que la sociedad demanda mayores niveles de seguridad y obviamente de bienestar, por el supuesto de que no exigió en el pasado lo mismo que ahora reclama, equivaldría a decir que ahora el pueblo tomar agua de su propio chocolate, y la verdad, esas aguas turbulentas y ese amargo chocolate, no es precisamente ni por lo que sufragó el elector, ni lo que se merece la población… Los mexicanos y especialmente los veracruzanos, seguiremos teniendo confianza en que las actuales autoridades locales, estatales y federales, aportarán lo mejor para pacificar al país y avanzar hacia niveles de mayor bienestar… Ahí la dejamos.

LOS CLAMORES ALERTANTES

EN LA ZONA DE COATZACOALCOS

En los mismos escenarios veracruzanos de clamores en demanda de seguridad, se advierten movilizaciones de la sociedad civil para exigir la aplicaciones de mecanismos “realmente eficaces” para retornarle la tranquilidad a las tierras veracruzanas.

Resulta mayúsculamente significativo, que en el municipio y puerto de Coatzacoalcos, varios centros educativos de elevado prestigio en esa región, disidieran suspender las clases por dos o tres días, en espera de una respuesta rápida y efectiva se apliquen acciones para garantizar mayores ámbitos de tranquilidad.

El clamor es generalizado, priva el miedo al tiempo de la indignación, por la ola de crímenes que enlutan a ese “istmo veracruzano”, sacudido por el terror como resultado del notorio incremento en hechos de violencia, destacando los asaltos, los robos, los secuestros y el asesinato.

Ni por asomo se debe pensar en los niveles gubernamentales que radican en la bella ciudad de Xalapa, que tales determinaciones acordadas por las cámaras empresariales forma parte de una conjura atentatoria contra la actual administración gubernamental estatal, no se trata ni de preferencias partidistas ni de intereses contrarios al beneficio de la colectividad; no se trata de crear desestabilización por intereses políticos partidistas, sino que constituyen el reflejo de un hartazgo de la población de vivir enmarcados en el miedo, por los elevados riesgos que se incrementan en toda esa región.

Bien harían todos los niveles de Gobierno, en dirigir la mirada hacia tales reacciones, para escudriñar el real fastidio  y terror en el que viven veracruzanos” istmeños”, al encontrarse  en un laberinto de dimensiones mortales, sin que por sus propios recursos, tengan la posibilidad de salvarse de la tragedia, escenarios que conforman un colectivo social que ha sido empoderado por la violencia… Veremos las respuestas confiando en que resulten las correctas.

LO QUE SE LEE

Que el Estado de Veracruz intenta obtener la sede del “Tianguis Turístico México 2019”, acción que de resultar positiva, representará un importante paso para beneficio de los veracruzanos.

LO QUE SE VE

Que son elevados  los requerimientos reclamados por parte de las autoridades federales de turismo y empresarios del ramo, por vía de los cuales dictaminar en favor de la cede para la celebración de dicho evento, el cual despierta interés incluso en empresas turísticas de ámbitos internacionales.

LO QUE SE OYE

Que el natural carácter alegre de los veracruzanos, así como los avances en infraestructura turística que refleja la zona Veracruz-Boca del Río-Alvarado, pudieran ser características que favorezcan una decisión en beneficio de la Entidad… Ya veremos.

Atiendo sus puntos de vista en

alfredo.rios1947@icloud.com

 

 

 

 

 

Sin control incendio en basurero de Cuitláhuac; a dueños y ayuntamiento les vale combatirlo

ANTERIOR

Legalizan su unión 113 parejas en Ixtaczoquitlán

SIGUIENTE

Te puede interesar