Causas y efectos

*SIMPATÍAS ANTE PROPUESTA DEL PRESIDENTE

*FRENAR OPACIDADES Y EXTIRPAR COMPLICIDAD
*LOGRAR PRODUCIÓN Y RESCATAR ARBOLEDAS

*PEÑA NIETO LLEGÓ, PROMETIÓ Y JAMÁS VOLVIÓ

 

Apegado y fiel a su estilo, el presidente de los mexicanos Andrés Manuel López Obrador, arribó ayer al filo de las 10.30 de la mañana al parque central de la ciudad de Córdoba, convirtiéndose así en el primer Presidente en funciones que después de Luís Echeverría Alvarez, pisó la plaza principal de la identificada como “Ciudad de los 30 caballeros”.

Y es que después de la presencia del entonces presidente de los mexicanos Luís Echeverría Alvarez, en el año de 1973, quien para sostener una reunión en el salón de cabildos cordobés acudió en auxilio de los cordobeses, luego del temblor más terrible que ha registrado ésta región, los subsecuentes Ejecutivos del país José López Portillo, Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari (quien asistió a un evento fuera de la zona urbana de Córdoba), Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa (que viajó para inaugurar un centro médico del IMSS ubicado fuera del primer cuadro de la ciudad) y el último de los ahora ex presidentes Ernesto Peña Nieto, ninguno de ellos (que no fuera en sus respectivas etapas como candidatos) había pisado el histórico parque central 21 de mayo, plaza mayor que recorrieron juntos, el 24 de agosto de 1821, el generalísimo comandante del Ejército Trigarante Don Agustín de Iturbide y Don Juan O’Donojú, jefe político superior de la Provincia de la Nueva España.

Incluso Peña Nieto prometió en su campaña que volvería como presidente a dicha plaza y, nunca más se le volvió a ver por la ciudad, pero eso sí, Córdoba y la región central fueron desgastadas y quebrantadas por los impactos negativos de la crisis económica, que en los últimos seis años ha resultado desastrosa para muchos municipios veracruzanos.

Es más, nunca antes en la historia cordobesa y de toda la región, que refiere incontables municipios y numerosos distritos, se había recibido a un Presidente de México en el transcurrir de los primeros 65 días de una administración presidencial, escenarios que por sí mismos refieren un nuevo estilo de dirigir al país, ajeno a los ámbitos burocráticos que con frecuencia han dominado los protocolos presidenciales.

En Córdoba, precisamente en la misma plaza principal que le fue negada por la alcaldía para realizar un acto cuando como candidato recorría el país, López Obrador, refirió con insistencia una de sus propuestas que pretende transformar en uno de los logros más exitosos de la gestión como líder nacional: “Sembrar vida”, como él ha identificado el apoyar económicamente a los campesinos de manera mensual, para que parte de sus tierras o si es posible todas, sean sembradas de árboles frutales y maderables, acción que de cumplirse tal y como está planificado por la actual administración presidencial, representaría uno de los avances ecológicos y agrícolas más significativos en la historia actual del planeta.

Porque es verdad, México es uno de los países con mayores niveles de deforestación en la historia actual, ejemplo de ello es la región central veracruzana, incluyendo obviamente nuestras inmensas montañas de los entornos, desde las faldas del Pico de Orizaba hasta las sierras y llanos de los entornos Huatusqueños y Zongoliqueños, ya no se digan los lomeríos y llanos, en donde periódicamente se procede a la quema de cañales con todo y los efectos catastróficos que ello representa no sólo para la fauna y la flora, sino para el mismo ser humano que convive y respira el tizne que arrojan las tierras “incineradas”, porque esa es la expresión correcta.

Pero paralelamente al llamado de los campesinos veracruzanos, para que busquen en sus tierras la veta de riqueza natural y económica que representa recuperar árboles frutales y maderables, el Presidente reafirma en una entidad rica en costas, pionera en la navegación y en la industria petrolera, sobre programas aparentemente ya en marcha para reactivar y fortalecer la industria naviera, para lo cual habla sobre inversiones en puertos como los de Minatitlán y Coatzacoalcos, en tanto que las infraestructuras portuarias de Tuxpan y Veracruz (por fortuna) recibieron importante impulso por parte de la administración del expresidente Enrique Peña Nieto, hoy severamente cuestionado por las multimillonarias pérdidas petroleras, la parálisis del ámbito agrícola, los terribles niveles delincuenciales y el estancamiento en los ámbitos de atención en favor de las clases necesitadas y los adultos mayores.

Cierto, se podría decir que el presidente López Obrador, pareciera convertirse en un “Presidente Reformista”, por encima de quienes intentan referirlo como un “líder populista”, así, unas con mayúsculas y las otras en minúsculas, porque no debemos ignorar justificando en el tema a unos y otros, que en principio “el populismo” se nota como “reformismo” pero, de la misma forma al “reformismo” se le podría tratar de desvirtuar con tendencias descalificadoras no ajustadas en la realidad, como actitudes “populistas”.

Convencido está el Presidente de que logrará los objetivos planteados, por lo que refleja confianza en la participación del campesinado, de los obreros y de los sectores productivos en lo general, a quienes acredita actitudes de plena seguridad de que los mexicanos responderán al llamado de “sembrar vida”, devolviéndole el verdor a los llanos y las montañas, inyectando oxígeno y recuperando los vitales mantos y espacios acuíferos, agotados por deforestación y agonizantes por contaminación.

Claro que recuperar verdor y fortalecer vías de comunicación, incluso con el servicio de trenes de pasajeros, al tiempo de impulsar modernización de puertos en el Golfo de México, paralelamente al retorno hacia la diversidad agrícola, sumando honorabilidad y productividad en nuestra industria petrolera, conjuntamente a rutas con mejores niveles de vida para los grandes núcleos poblacionales, condenados por décadas a la marginación, son propuestas optimistas que las multitudes aplauden y los hacen con franco entusiasmo.

Indudablemente que la colectividad sonríe satisfecha cuando se habla y se toman medidas para disminuir saqueos, frenando de tajo opacidades y complicidades, y no se diga el brillo en los ojos cuando se otorgan apoyos monetarios a todos los adultos mayores a los 68 años, sin distinción, sin chantajes ante próximos sufragios, sin humillaciones ni prepotencias.

Después de la gira del Presidente por tierras jarochas, en donde el Congreso del Estado tiene mayoría “morenista” y el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, coincide con los mismos colores, al tiempo que diversos alcaldes como el de la misma capital de los jarochos, también resultan “morenos”, quienes votaron por esos colores hoy experimentan satisfacción, mientras que los que no lo hicieron, han pasado en significativo porcentaje de la frustración o la rabia, a los ámbitos de la observación e incluso de la participación, sin que ello quiera decir que ya cambiaron de camiseta partidista.

Incuestionablemente los votos ganados en cierta forma por el actual Presidente de los mexicanos, pudiera que sean en mayor número que los obtenidos en la elección que lo llevó a la primera magistratura del país, tanto así que en sus giras son verdaderas muchedumbres las que se arremolinan ante su presencia, escenarios que mucho tienen que ver con el destape de los vicios fraudulentos al interior de Pemex, lo que para países como Canadá o Estados Unidos y ya no se diga naciones europeas o asiáticas, son hechos sin igual en la historia universal moderna.

Pero a más de ello al actual presidente mexicano, le funciona con notoriedad lo que para muchos sería inconcebible, como el que ayer mismo el vuelo comercial de las 13.05 horas, despegara de Veracruz (puerto) con el asiento asignado al primer magistrado del país vacío, solitario, primera ocasión que se registra tal escenario en los meses que lleva viajando en vuelos comerciales… La fecha y el hecho pasarán a la historia y, tales panoramas, para variar, tenían que acontecer en tierras jarochas, así, en “jarochilandia” ya se comenta con pícaras sonrisas: “Ahora sí al Presidente lo dejó el avión”… Ya veremos los “memes” emanados del Café de la Parroquia y los portales cordobeses.

Los otros comentarios “tiernos” que circulan, sobre todo en Córdoba, fue en el sentido de si la alcaldesa cordobesa de orígenes azulados, Doña Leticia López Landeros, sonreía por felicidad o por pánico escénico… ¿Cuál sería su respuesta? ante el recuerdo de “lo excelente” que actuó cuando le negó al entonces candidato Manuel López Obrador, el permiso para realizar campaña en el centro de la ciudad… Vaya golpes que da la vida… Los invito para que me acompañen escuchando los comentarios matutinos de Causas y Efectos, al filo de las diez de la mañana, por las estaciones de radio Stereo Joya 102.1 de la región central veracruzana, así como Bella Música 90.9 de la zona costera de Veracruz.

Atiendo sus gentiles puntos de vista en

Alfredo.rios1947@icloud.com

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