Causas y efectos

Respalda Congreso a Cuitláhuac

*Pernicioso estancamiento
*Reflejan nuestros pecados
*Desaliento e inestabilidad

Y les asiste toda la razón a los legisladores federales integrantes de lacuarta transformación, cuando ayer ya entrados en las sombras del anochecer,desecharon de manera tajante el proceder a la desaparición de poderes en elEstado de Veracruz, refiriendo como fundamental argumento que no es el actualgobernador de los jarochos, Cuitláhuac García Jiménez, el responsable de losámbitos de violencia que en la actualidad privan en tierras veracruzanas, sinoque tales escenarios ya existían de tiempo atrás, o sea, que le fueronheredados por la administración anterior, presidida en su momento por el entoncesgobernante de los jarochos Miguel Ángel Yunes Linares.

Por lo mismo, bajo tales evaluaciones y conclusiones, la Comisión deGobernación del actual Senado de la República, refirió ante demandasespecíficas por los elevados índices de inseguridad, que ni en tierrasveracruzanas ni tamaulipecas, al igual que en las guanajuatenses, son losactuales gobernantes responsables de los altos índices delincuenciales, porquetales escenarios les fueron heredados por las anteriores administraciones.

E incuestionablemente tales apuntes se encuentran fundamentados en larealidad de los hechos, porque efectivamente los ámbitos delincuenciales encualquier núcleo social no surgen “de la noche a la mañana”, mucho menos conlos efectos y   dimensiones que privan enVeracruz, al igual que en muchos otros puntos del país, sino que las causas detales escenarios provienen de años atrás, al tiempo de acreditarlosobligadamente a diversos escenarios que fortalecieron su dramático desarrollo.

Nadie en México o el mundo podría referir con sustento irrefutable, queescenarios de elevada y dramática inseguridad se originan de la noche a lamañana, en esos marcos los especialistas puntualizan que tales panoramas sefueron conformando por diversos factores, que no sólo tienen que ver con lainadecuada formación y ausencia de valores, sino que también se derivan de lasdesigualdades sociales, de la falta de oportunidades, de la ausencia desistemas apropiados para la apropiada formación de las nuevas generaciones, asícomo de fallas en la formación al interior de las familias.

Muchos son los especialistas que sostienen que las tendencias hacia  ilegalidad y la violencia se encuentranvinculadas a los elevados impactos negativos, tanto de la desintegración familiar,como a la falta de reales oportunidades para cimentar, con efectividad, rangosapropiados en el marco social que permitan el desarrollo integral de lacolectividad.

En tales contextos se debe coincidir con el Congreso de México, cuandosin restar responsabilidad refiere que en México se ha incrementado laviolencia en el transcurrir de los últimos años, el apunte es correcto, pero enel mismo contexto los legisladores se abstienen de referir, de puntualizar, deacreditar las causas que han convertido a nuestro país, en un territorio quecontraviene los ámbitos de legalidad al tiempo de mantenerse, de alguna formaestático, en marcos de elevada inseguridad, lo cual, de manera directa impactanegativamente en el desarrollo empresarial, incluyendo los renglones agrícolasy ganaderos, efectos que nos arrastran hacia niveles de improductividad y, porlo mismo, de notorio desempleo y estancamiento social, escenografía deretroceso que al final abre las puertas hacia ámbitos de mayor desarrollodelictivo.

Porque es incuestionable que los efectos de alto impacto delictivo quehoy estremecen a la colectividad, son hechos en el presente que (en granproporción) se gestaron en el pasado, no hay dudas sobre ello: La violencia enMéxico y obviamente en tierras veracruzanas en los niveles actuales, registrósu gestación hace diez, quince, 20 años o más, lo que nos obliga a reflexionarque constituye un resultado de nuestros propios pecados, entre los que figuranla injusticia de la pobreza; la ambición desmedida de los poderosos; elquebranto en ámbitos agrícolas de las familias campesinas; el desgaste devalores en centros educativos y al interior de los hogares; las desviaciones enobjetivos ofertados en la administración pública por partidos y funcionarios;la inefectividad en materia de seguridad, la tolerancia y complicidad entribunales, la perniciosa ineficacia clara y contundente en programas dedesarrollo agrícola, industrial, turístico y comercial.

Porque es preciso insistir que todo colectivo social altera perniciosamentesu ruta, si en el entorno privan rangos de ineficacia que nos condenaránirremediablemente al desaliento y la inestabilidad.

No es sólo la vigencia del “crimen y castigo” lo que hace fructificarsociedades estables y de avances hacia el desarrollo integral, sino que serequiere fomentar, impulsar, consolidar una cultura hacia el desarrollointegral, enmarcada en los ámbitos de la justicia y del valor que representa lasuma de esfuerzos, paralelamente al reconocimiento, remuneración apropiada y claravaloración al empeño personal.

¿Realmente respetamos a los productores del campo cuando pagamos miseriaspor su valiosa producción?… ¿En verdad respetamos al amplio sector laboralcuando sufre el impacto de injusticias sin que nadie realmente lo defienda?…¿Cuánto gana un pescador?… Un conductor de urbano?… Un locatario en elmercado?… Un modesto pero eficiente empleado?… En fin: ¿Cuánto ganan lamayoría de los mexicanos que con frecuencia no les alcanza ni para pagar larenta del modesto departamento?

Los orígenes de la violencia no sólo se encuentran enmarcados enambiciones desmedidas con tendencias criminales; no sólo existen como resultadode adoptar una ruta “escandalosa y supuestamente fácil” para vivir con mayorabundancia, sino que también constituyen resultados de graves yerros en losprogramas de desarrollo social integral, que por su escasa cimentación y metasno apropiadas ni supervisadas, regularmente originan retrocesos en lugar deavances con secuelas altamente dañinas para todos los sectores de lacolectividad.

Hoy en los marcos de la Cuarta Transformación, se intenta apoyar conhechos concretos e inmediatos a los que menos tienen, extendiendo talesbeneficios en favor de todo el conglomerado social, como un gesto de apego a loque es justo, el objetivo se aprecia saludable para la colectividad en logeneral, pero seguimos con problemas en materia de seguridad, renglón que debeatenderse sin tardanza en tanto que sin rangos de seguridad apropiada, seráimposible alcanzar metas de mayor desarrollo integral en beneficio de toda lacolectividad.

Cierto, los panoramas actuales de violencia y miedo, vienen de tiempoatrás, pero hoy es obligación de las actuales estructuras de gobierno afrontarel reto con efectividad, para rescatar la tranquilidad en beneficio deldesarrollo integral del país… Ahí la dejamos.        

Brindará DIF conferencia en salud mental gratuita

ANTERIOR

Cabildo autoriza compra de inmueble para impulsar turismo

SIGUIENTE

Te puede interesar