Causas y efectos

Muchedumbres enardecidas

*Debilitada toda confianza
*Obscurantismo inquisidor
*Cuasimodo de Víctor Hugo

Con marcada recurrencia en éstas, nuestras tierras veracruzanas, así comoen diversos puntos del vasto territorio nacional, se escuchan murmullos queluego se transforman en escandalosas expresiones, que no son sino referenciasde enervada rebeldía y notoria furia contra leyes e instituciones, marcos bajolos cuales se escenifican la conformación de muchedumbres enardecidas,exhibiendo conglomerados cegados por la ira, como los que el escritor sin parde origen francés, Don Víctor Hugo, describió en el inmenso texto identificado como “El Jorobado de París”, cuando lasmuchedumbres procedían al linchamiento de la bella doncella Esmeralda, la únicaesperanza de vida y alegría del “Quasimodo”, el contrahecho campanero de lacatedral parisina de Notre-Dame…

¿Cuántos “Quasimodo” con lágrimas en los ojos habrán existido en losúltimos tiempos en tierras veracruzanas -así como en otros puntos delterritorio mexicano- ante los secuestros, raptos y linchamientos que seregistran sobre el territorio nacional?…

Y es que no de ahora “sino ya desde andenantes” las rancherías, lospueblos serranos, e incluso en las metrópolis mexicanas, se refieren escenariosde linchamientos y, no sólo los verbales dirigidos contra figuras públicas,sino paralelamente a ello, los ejecutados o a punto de proceder físicamentecontra supuestos “roba-chicos”, secuestradores, asaltantes, extorsionadores,violadores, todos “supuestos” porque en los escenarios de la furia, losalegatos de la defensa no tienen vigencia, en tanto que la enervación existentepor tanta acto delincuencial, carcome y desgasta los niveles de confianza quedeberían de privar entre la colectividad y sus autoridades.

Y es que ya es recurrente que se apliquen distintas modalidades de la“ley del garrote” en congregaciones, pueblos y colonias populares delterritorio nacional, en donde “aparentes sospechosos” son acusados al estilo dela narración en el “jorobado de París”, de acciones o delitos que supuestamentecometieron, linchamientos que en algunos casos se han consumado, como losregistrados hace algunos meses en la región veracruzana de las grandesmontañas, precisamente en los espacios de la sierra zongoliqueña, hecho en elcual “aparentes secuestradores” fueron linchados, como resultado de que “la vozdel pueblo también es la voz de Dios”.

Y el origen de tales sentencias sumarias persisten desde siglos remotoshasta nuestros días, porque de manera tenebrosa los nuevos emperadores, para nollamarles alcaldes, gobernadores o ejecutivos del País, ante las marcadasreferencias de inconsistencia en sus ámbitos para la administración de justicia(de real justicia) surgen las hordas ya referidas por el escritor francésVíctor Hugo, para sentenciar de muerte y proceder a la inmediata ejecución dequien consideren pecador, ya no como justicieros, sino como verdugos dirigidopor la mano de Dios.

Y en la sierra de Zongolica ubicada en la región central veracruzana,hace unos meses se escenificaron actos de linchamientos en contra de supuestosdelincuentes que supuestamente “amenazaban esa región”, situación que tiempoatrás y recientemente se ha registrado en otros puntos de Veracruz y del país, sinllegar en la mayoría a la consumación en lo referente a la ejecución, pera laidea de reactivar la supuesta administración por la propia mano de la comunidad, sigue extendiéndose porlos diferentes rumbos y senderos de tierras mexicanas, con todo y el riesgo queello representa, en tanto que podría originar la angustiosa muerte de inocentes,paralelamente a que el linchamiento nos convierte en verdugos irreflexivos,semejantes a los ejecutores de torturas y muertes en el obscurantismo de lostiempos inquisitoriales.

Una tarde de apenas el pasado fin de semana, en el Fraccionamiento LasBrisas del Puerto de Veracruz, un supuesto asaltante fue amarrado y golpeadopor habitantes de esa zona habitacional, al tiempo de aparentemente disponersea consumar el linchamiento, escenario que fue interrumpido por elementos de seguridad, lo que evitó que elproceso se consumara en su totalidad… Hechos similares persisten en diversasregiones de las tierras veracruzanas, lo que se acredita en opinión de abogadosveracruzanos, a los reflejos de ineficacia de los cuerpos de seguridad y de losámbitos para la administración correcta de la justicia, escenario que,lamentablemente se acredita, frente a una entidad cuyas estadísticas criminalesson de las más preocupantes en todo el país.

Y en esos círculos de rangos delincuenciales indescriptibles(ejecuciones, extorciones, levantones, secuestros, robos, asaltos) se hangenerado un listado doloroso de víctimas irremediables, pérdidas de vidasincluso de niños y madres, cuyas estadísticas dejan una estela de duelo eineficacia, que fortalece las argumentaciones trágicas que original en granmedida las causas y los efectos delderrumbe productivo, económico y socio-político, que en la última década haimpactado negativamente a la economía en lo general en tierras del danzón y labamba.

Transitamos en ámbitos jarochos desde hace un año y prácticamente dosmeses por los senderos de la Cuarta Transformación, días que pareciera (por loque se aprecia) que no han resultado suficientes para abandonar el círculo delhuracán, tormenta socioeconómica que se originó por la violencia, el desempleoy salarios castigados, el saqueo de recursos públicos, el desaseo en lainvestigación de crímenes y en la administración de justicia, así como laineficacia tanto en actividades productivas como en senderos policiacos y deseguridad en lo general.

En concreto, bien se podría referir que el crimen y el castigo no cuadraen los escenarios del país que creamos los mexicanos, efectos de que nosequivocamos en la construcción y resistencia de los pilares morales y deámbitos materiales, que debimos de haber cimentado en mejor forma desde susorígenes, fortaleciendo espacios en los que erróneamente tomamos como bufonesdantescos a personajes limpios de espíritu, así como esforzados en metas yvalores como refería el autor al deforme pero honorable  Quasimodo, campanero de la Notre Dame deParís, al tiempo que a la inmaculada Dulcinea la conducimos al cadalso de loscondenados, referencias de una sociedad forjada en amplios sectores, conmarcado desgaste en los reales valores que permitan tanto arriba como abajo, cimentarcon solidez los pilares para que el colectivo social alcance, por su propiopeso moral y responsabilidad social, impulsar y fortalecer un país de realtranquilidad y desarrollo integral.

Todo acto delincuencial es resultado tanto por los desequilibriossocioeconómicos y culturales, como por conductas antisociales, producto defrustraciones, que inducen hacia “laagresión al estado de cosas” que circundan al potencial delincuente, comolo es la ambición desmedida y “lafelicidad de los de enfrente ante laamargura de mi interior”. Por ello se sostiene que el problema  delincuencial, por sus orígenes (al margendel tema policiaco y judicial en referencia al crimen y al castigo)  debe ser atendido tanto con puntos de vistapsicológicos, como desde la perspectiva de rangos socio-económicos y obviamenteen los espacios de la Ley.

Todos los continentes (no sólo nuestro país) atraviesan o han transitadoo transitaran por índices de elevada actividad delincuencial, ejemplo de elloson las múltiples mafias con posturas y estilos diversos, que han operado uoperan incluso en países considerados como de elevado rango militar ysociopolítico, cerca, muy “a la mano, tenemos las historias sobre tales rangosde Cuba y Estados Unidos, por lo que no se vocifere dentro o fuera delterritorio nacional mexicano, que representamos un país de bandoleros, porquelas historias en el exterior sobre tales ámbitos “también tienen lo suyo”.

Pero dicen que por las diferencias financieras, si a los del país norteñoles da gripe, a nosotros seguro que se nos dictaminan pulmonía, así las cosas,apegado a realidades, lo urgente en México es frenar el clima de violencia quenos sacude y, lo que se debe entender que no podría aliviarse conlinchamientos, porque ello sería de alguna forma “más de lo mismo”.

Los tiempos de justicieros en las historietas ya pasaron, hoy los“Enmascarados de Plata” y los “Látigos Negros” deben quedarse en la imaginaciónde sus seguidores, pero de la misma forma, los “Súper-Manes” y los “Batman”deberán mantenerse en la imaginación y en las pantallas, pero no así losejemplos de los relatos novelescos en los entornos de Nuestra Señora de París,porque la referencia del inmortal escritor Víctor Hugo, apunta sobre escenariosde eterna vigencia, que refieren los elevados yerros legales y riesgos sobredeshumanización,  al vejar incluso aldesposeído de sus facultades físicas, al tiempo de culpar a la indefensa ybella mujer, por no ceder a los insaciables instintos de los poderosos.

Por ello el linchamiento está proscrito, todo en la búsqueda de castigarcon base a la justicia y exonerar de acuerdo a las circunstancias quelegalmente el caso lo acredite, por y para ello existen cuerpos de seguridad ytribunales, pero pareciera que en ésos ámbitos podría repetirse un escritosemejante a la obra heredada para la humanidad por el inmortal Víctor Hugo: NuestraSeñora de París.

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