Causas y efectos

Los dominios sindicalistas

*El emporio ferrocarrilero
*Enjuagues magisteriales
*La madeja de intereses

Desde muy pequeño escuché decir a “mismayores” (nunca reflexioné en mi etapa infantil sobre los tiempos en los cualessería yo parte del núcleo “de los mayores”) que en el contexto social, noresulta apropiado ignorar los “usos y costumbres” vigentes en cada región yque, por lo mismo: “Ha donde fuereis has lo que viereis”… Dejo constancia quetal expresión vaya que se la he escuchado en infinidad de veces a ésos reciosespañol de los nacidos, creo que en La Galicia y sus alrededores, por aquellode su acento que de alguna manera identifica a los originarios de esas bellastierras de conquistadores.

Tal introducción a mi modesta entrega deldía de hoy, es porque en la región en la que nací y he vivido en distintasetapas de mi transitar, espacios que conforman el distrito de Córdoba y susextensos entornos, cuyas tierras regularmente están destinadas a la agricultura,fueron cual moda campirana desde décadas atrás invadidas por quintascafetaleras, así como áreas de naranjales y cítricos en lo general, a lo que sesuman la caña de azúcar, al margen de verduras, legumbres y diversas frutascuyo cultivo cubren significados espacios de la región central veracruzana, enlos que también destacan los distritos de Orizaba, y los lomeríos Huatusqueñosasí como Zongoliqueños… En éstas tierras, desde muy corta edad registré en mimemoria que los trabajadores de ingenios azucareros, cuando se enfermaban oagarraban la parranda, así como los días de descanso y en la etapa de susvacaciones, con marcada regularidad quienes los cubrían resultaban serintegrantes de sus respectivas  familia e,incluso, cuando se requería en etapas de zafra incrementar el personal, losemergentes emanaban de familiares de los mismos sindicalizados.

O sea, que “la expansión” de plazaslaborales en la industria azucarera, de hecho se encontraba “eternamentecopada” por los mismos apellidos de siempre y, a más de ello, por susdescendientes o compadres… La referencia con el transcurrir de los años fueadoptada en otros rubros de la actividad industrial que, para aquel entonces,también formaban parte de las propiedades del Gobierno, como son el caso de laIndustria Petrolera, la Industria Eléctrica, la Industria de la telefonía, agregando el sector de laminería y el sistema de transporte ferroviario, tanto de carga como depasajeros y… “Ni tardos de perezosos”: También arribaron los poderíossindicalistas a los ámbitos educativos y de la de la administración pública enlo general, sectores a los cuales “llegaron para conquistar e imponer susdominios”.

¿Y por qué nos surge éste tipo de apuntesdesordenados que al propio autor desconciertan?… La causa es una: Porque enmateria de marcos sindicales y derechos laborales, en éste, nuestro país, sehan conformado dos sectores claramente vinculados entre sí y notoriamenteentremezclado con intereses mutuos, que por décadas se han respaldado el unodel otro, argumentación que trataré de explicar, pese que de alguna formacontinúo “hecho pelotas”, frente a una madeja de intereses confusa yentrelazada con factores diversos.

Los “derechos sindicales” y la propiacreación y operación de los sindicatos, incluyendo obviamente las cúpulas delpoder sindicalista, registraron casi en la mayoría de los casos una mutaciónque les permitió combinar convenientemente (“tanto para los unos como para losotros”) la transformación del proceso sindicalista no sólo como eje rector de lasplazas laborales a su libre albedrío, sino para operar como aliado de núcleosde poder político, por conducto del adoctrinamiento partidista hacia su entornoy “la entrega” de sufragios en cada elección, agregando multitudinarias manifestacionesde apoyo sindical hacia al poder público municipal, estatal o federal, cuandolas circunstancias lo requirieran.

Salvo escasas excepciones (de verdad muyescasas) los sindicatos al interior de empresas propiedad del Gobierno, seconvirtieron (en contubernio con grupos de elevado poder políticos) en centrosde cacicazgos sindicales, con directivos que se eternizaban en el liderazgo yque, cuando quebrantaban “su palabra” enmarcada en acuerdos cupulares entre elsector labor y  los elevados círculos delpoder público, las cosas (como por arte de magia) se les complicaban a losdirigentes…

Si voz tuvieran desde las tumbas figurascomo “La Quina”, poderío absoluto en espacios petroleros, bien podríareferirnos cuál fue la causa de su desplome, como muchas otras figuras en losámbitos del liderazgo podrían anotar las causas de sus descalabros en el mandosindicalista, tanto obrero, como agrario e incluso educativo… Porque obviamenteel proceso judicial contra Doña Elba Esther, líder suprema del magisterionacional, no resulta nada extraño a posturas políticas al interior del núcleode trabajadores de la educación… El tema judicial de la maestra más poderosa enlos ámbitos magisteriales, no está vinculado a renglones educativos sino a losámbitos de la vida política del país… ¿O estaré transitando por senderos delerror, víctima del delirio originado por mi edad?…

Así las cosas (por fin logré retornar altema inicial de plazas magisteriales) claro debemos coincidir, en que lasplazas laborales no deberían ser manejadas como “pertenencias” por parte delsindicalizado, como si formara parte del “peculio familiar”, que por lo mismo,incluso son heredadas de padres a hijos o de tíos a sobrinos, incluyendo eltema de apertura de plazas sindicales para más integrantes de la familia, las cualesdeberían cubrirse pero por vía de reales exámenes de oposición, práctica quecuando se realiza ya se encuentra el resultado “arreglado desde andenantes”.

Fueron las empresas propiedad del Gobierno,que para entonces conformaban emporios invalorables que representaban parte dela riqueza del patrimonio nacional, las que alentaron perversiones en el marcodel sindicalismo nacional… Y cuando existieron líderes de verdad auténticos (nomarionetas como lo eran la mayoría) en empresas paraestatales como DemetrioVallejo en Ferrocarriles Nacionales, que pugnaba por la dignidad sindical y lasana distancia entre patrón y sindicato, el resultado fue la represión y el encarcelamientode los dirigentes sindicales, con acciones gubernamentales claras ycontundentes para que “la receta represiva” la entendieran los petroleros, losmédicos de los sistemas oficiales de salud, los telefonistas, los mineros,porque todas ésas empresas y muchas más, para aquel entonces formaban parte delpatrimonio de la nación.

Y muchos (casi la totalidad) de esosemporios industriales de ingresos incalculables que formaban parte delpatrimonio nacional, fueron vendidos en marcos de extrañas operacionesfinancieras a núcleos del sector empresarial, me decía un amigo estudioso deltema: “Y no vendieron la Universidad Nacional Autónoma de México, elPolitécnico Nacional, Petróleos Mexicanos, La Comisión Federal de Electricidady el Sistema Educativo Nacional, no por falta de ganas, sino porque no tuvierontiempo”…

Pero tales referencias (volviendo al tema) nostrasladan de la misma forma a los vicios sindicales que persisten en nuestrosentornos, mismos que otorgan a los sindicalizados la potestad heredada por losanteriores propietarios (que fue el Gobierno) para heredar, o que se otorguepreferencia para cubrir temporalmente una plaza laboral a quién el sindicatoseñale, que regularmente es familiar o recomendado del titular de la plaza laboralen cuestión.

Vicios tortuosos que incluso han dado cursopara que en empresas como Petróleos Mexicanos, las plazas que se encuentranvacantes “se alquilen” por parte de “sus poseedores”, que disfrutan de ingresossin el menor esfuerzo, salvo el que constituya estirar la mano para recibir elingreso por el “alquiler” de la plaza laboral de que es titular.

Años, muchos años han transcurrido contrabajadores no sindicalizados en los muelles portuarios, que laboran al amparode plazas “alquiladas a sus titulares”, los que reciben ingresos por unesfuerzo no realizado, en tanto que quien sí labora sin los ingresos y lasprestaciones apropiadas, lo es el “Cuije” que constituye una mano de obra“sub-arrendada” para cubrir huecos laborales no cubiertos por sus titulares.

Debe quedar claro que en verdad hanexistido hechos heroicos escenificados por obreros como los de Ríos Blanco enla etapa revolucionaria, al que se le podrían sumar otros más, como el deCananea, porque sí hay honra, valentía y gloria en la historia del sectorlaboral de nuestras tierras, pero de qué honorabilidad podríamos hablar cuandolos maestros “heredan” plazas laborales por encima de educadores preparados ycapacitados, que se encuentran de tiempo atrás en lista de espera.

En ocasiones, éste nuestro país parecieraque registra en materia de desarrollo pasos hacia atrás y, mientras no logremossuperar tales tendencias perniciosas, continuaremos en las mismas, con todo y“La Transformación”…ahí la dejamos.       

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