Causas y efectos

LIDERAZGO EN LOS FEMINICIDIOS

*DISMINUYERON LOS SECUESTROS
*NO EXISTE TENDENCIAS A LA BAJA

*URGEN ACCIONES MÁS EFECTIVAS

 

Mientras muchos se ufanan de “los grandes logros” en el marco de los programas federales que enarbola el régimen de “la cuarta transformación” (sin que falte entre “la raza” quien la catalogue irreverentemente como “transformación de cuarta”), ésta tierra jarocha que ayer visitó el Presidente de los mexicanos, Don Andrés Manuel López Obrador, se mantiene como la región del país con el más alto nivel nacional en feminicidios y, por si eso fuera poco, también ocupa el primer lugar en secuestros, de acuerdo a cifras registradas en los últimos cuatro meses en el territorio nacional.

Siempre se ha sostenido que los números no mienten y, en el tema de referencia dado que corresponden a los datos que maneja la propia Secretaría de Gobernación de la actual administración federal, nos debe quedar claro que  destaca negativamente al estado de Veracruz, con 67 feminicidios registrados de enero a abril del presente año, mientras que el Estado de México, que ocupa el segundo lugar en éstos nefastos escenarios, refleja la cifra de 28 asesinatos de mujeres en esas tierras mexiquenses, referencia oficial que, por sí misma, deja entrever una diferencia impresionante entre el primero y segundo lugar, lo que por sí mismo, confirma el espantoso escenario que se vive en tierras jarochas.

Pero para destacar que no sólo “es tantito” en lo relativo a secuestros, nuevamente Veracruz es líder de otro lamentable escenario, en tanto que, mientras en las estadísticas oficiales nuestras tierras del sol y la bamba, registran 133 casos de secuestro, el Estado de México, nuevamente en segundo lugar refleja en las gráficas 64 secuestrados, ello dentro de los datos registrados en el transcurrir de los primeros cuatro meses del presente año, o sea, de enero a marzo del 2019.

Lo que es verdad es que en todas las entidades del país (incluyendo a Veracruz) decreció de manera sensible el número de secuestros, así como de feminicidios, pero el tema de que en los primeros cuatro meses del año las tierras jarochas encabezaron el año pasado los delitos de feminicidios y en el 2019, se vuelve a repetir pese a una sensible disminución, refiere que en las tierras jarochas urgen acciones más efectivas que nos permitan rescatar la tranquilidad de la sociedad y que nos fortalezcan en materia de seguridad, para no continuar como el lado más obscuro del país en materia de seguridad y bienestar.

No podemos congratularnos (aunque sí reconocerlo) que los secuestros y feminicidios se redujeron en el país, porque en esos negros rubros seguimos siendo manteniendo las cifras de mayor espanto en el marco nacional, hecho que por sí mismas nos colocan al frente del lado obscuro del país y, tal información se encuentra a la vista de todo el pueblo mexicano, lo que incuestionablemente golpea nuestra actividad turística y origina que empresarios de dentro y fuera del país, definitivamente no contemplen a nuestro territorio como propicio para establecer nuevas empresas.

En gran medida, esas cifras negras en materia de inseguridad y la ausencia de promociones e infraestructuras apropiadas, paralelamente a la “mala fama” de un “sindicalismo negro”, son las causas que han originado efectos negativos, no sólo hacia el estancamiento para la creación de nuevas fuentes de empleo, sino incluso retrocesos en el rubro de trabajadores en activo, panorama preocupante que está sembrando angustia por elevado nivel de mano obra ociosa y, fuentes laborales que en ocasiones ni el salario mínimo respetan.

La inseguridad y la carencia de infraestructura apropiada, habrán de ser por siempre los más significativos y contundentes obstáculos para fortalecer el desarrollo integral de cualquier punto del mundo, deficiencias que se encuentran presentes en las tierras de Veracruz.

No se puede negar que los datos apuntan sobre una disminución en el número de secuestros y feminicidios, ello siembra cierta expectación positiva, pero esas referencias se demeritan cuando se refriere al “liderazgo nacional” que Veracruz mantiene en materia delincuencial, que obligadamente refiere índices de inseguridad muy superiores a otros puntos del país.

Mucho nos falta por avanzar para fortalecer nuestras expectativas de crecimiento, tanto en bienestar como en oportunidades laborales, para ello se deben erradicar con clara fortaleza los índices delincuenciales que hoy nos atemorizan, pero paralelamente a ello debemos encontrar formas para elevar, para engrandecer el prestigio del sector labor veracruzano en todos sus estratos y niveles, borrando la imagen del “sindicalismo negro” y cimentando nuestros niveles de entrega, lealtad, constancia, honorabilidad y capacitación en la mano de obra veracruzana.

Sólo con la creación sólida y constante de más y mejores fuentes de trabajo, sumando a ello una sociedad veracruzana capacitada y honorable para desempeñarse con apego, lealtad y productividad, conjuntamente con un ámbito de claros niveles de seguridad, logrará Veracruz mayores alternativas para el desarrollo integral, porque para salir del bache y avanzar hacia niveles de mayor bienestar, el esfuerzo y los resultados deben ser en todos los sectores y niveles vinculados con la productividad, incluyendo obviamente las responsabilidades y tareas que son competencia de las autoridades federales, estatales y municipales… Ni de más, ni de menos.

Aumentan crímenes pero autoridades solo se culpan mutuamente: Jairo

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