Causas y efectos

Lección de vida, no de muerte

*10 millones más en pobreza
*Energía para orizabeños
*Afinan alianzas electorales

Luego de la caída de aproximadamente 10 puntos en la economía mexicana durante el transcurrir del 2020, muchos son los mexicanos que contemplan como “bastante optimista”, que actualmente en los ámbitos financieros, se refiera la posibilidad de una recuperación en el transcurrir del 2021, por encima de los tres puntos, lo que aun así representaría iniciar a futuro el 2022, con siete puntos debajo de la los niveles económicos que registrábamos al  iniciar el actual año 2020, mismo que estamos por finiquitar en el marco del régimen “Transformador”, estilo de gobierno que inició hace dos años cuando fue entregado por el expresidente Peña Nieto, con estadísticas económicas mayormente optimistas a las que, incuestionablemente, se han registrado durante dos años en los escenarios de la actual administración gubernamental, auto identificada como “transformadora” y eso sí, con muchos proyectos pendientes de ejecutar.

Y aún con dichos pronósticos positivos que para muchos resultan “notoriamente optimistas” sobre una recuperación de 3 puntos en la economía nacional para el próximo año, la Cuarta Transformación podría a más largo plazo, finiquitar el 2021  e iniciar el cuarto año de su sexenio (2022)con números rojos en su administración, si para ello la comparamos con su primer año (2019) el cual cerro con menos dos puntos, así como con en el actual 2020 que estamos por cerrar, sobre el cual las cifras ya anticipan declives entre 9 y 10 puntos, indicador de  un panorama que definitivamente nos colocará en rangos complejos de superar, frente a una intrincada cuesta económica, que habrá de ser significativamente complicada de superar.

La conclusión clara es que inicialmente el actual régimen gubernamental, ha conducido a un país que ha transitado dos años iniciales a la baja en materia financiera, lo que en el año de inicio se acredita a los ajustes en programas y presupuestos, mismos que se requerían para dar forma a un nuevo estilo de administración, con “mayor austeridad, honorabilidad y disciplina, pero cuando ya suponíamos que el segundo año sería  de mayor dinamismo económico en lo general, sobrevine (en mala hora) la pandemia del COVIT-19 que obliga a la contracción de actividades productivas tanto del sector público como del privado, sobreviniendo con ello un desplome financiero que por sus dimensiones, no registra escenarios semejantes en la historia moderna del país y prácticamente del mundo.

El mundo entero ha sufrido luto y angustia por los efectos pandémicos de dolor y agonía, así como por los coletazos colaterales de quebranto y angustia, que originan escombros en los espacios de la actividad económica y de la sociedad en lo general…

Nadie en la actualidad ha registrado frente a sí experiencias como por las que aún transitamos, con escenarios angustiantes que en lugar de disminuir se han incrementado, como el aviso sobre rebrotes y mutaciones en el comportamiento destructivo del coronavirus.

Los hechos por sí solos y porque las evaluaciones y los escenarios así lo reflejan, nos inducen hacia la reflexión del cierre un año e inicio del siguiente, clara y contundentemente complejos, ni siquiera se requiere ser expertos en medicina y en economía para entender, que si en México y en el mundo no se unifican criterios para superar los efectos pandémicos del coronavirus, la economía que también afronta “la pandémica semiparalización financiera” (porque es producto de lo mismo) habrá de colocarnos a países como el nuestro y muchos más, en situación de claro (para no decir que contundente) quebranto económico, escenario realmente complicado e incluso significativamente confuso, porque ante una sociedad con quebrantamiento en su salud, siempre he incuestionablemente, sobrevendrá el agregado de un quebranto en “su salud económica”, en tanto que la lógica de la causa y el efecto, obliga el desenlace que “lo uno, impone a lo otro”.

Tal es la realidad que priva en el país y en muchos otros más, con la diferencia que los cimentos socioeconómicos de México, no son semejantes a otros países con mayor  poderío financiero y mejores estructuras, así como recursos médicos para afrontar escenarios como el que transitamos, por lo mismo, si en el exterior se advierte preocupación generalizada, al interior de nuestro país se deben hacer a un lado los sectarismos y actitudes separatistas, para fortalecer lo que nos une al tiempo de proceder hacia la degradación de lo que, no sólo nos separa, sino que nos induce hacia la confrontación.

Estamos por cerrar un año cuya etapa no podría justificar motivos nacionales de orgullo, salvo el que se refiera al claro heroísmo de todo el personal del sector de asistencia médica, que está arriesgando cotidianamente su vida, para salvaguardar la existencia de quienes han sido contaminados por el coronavirus, la pandemia está alterando el destino inmediato que proyectaban todos los gobiernos y pueblos del mundo, en ésos marcos se convierte dolorosamente en una lección de vida, más allá que un aprendizaje de muerte.

La batalla por la sobrevivencia no sólo la deben ejecutar los pacientes y el sector médico, así como los asistentes y personal en lo general, que hacen posible que operen tales sectores, sino que el esfuerzo ante tan complejo reto debe ser ejecutado por toda la población de México y el mundo, empeño para cumplir las normas de autoprotección que alteran obviamente nuestros hábitos, nuestros usos y costumbre, incluso en los marcos del entorno familiar, al tiempo que los gobernantes, los empresarios, los profesionistas en lo general, los hombres del campo, de la ciudad, de los mares y los aires, estamos obligados a solidarizarnos los unos con los otros, sin distinción de razas, credos o nacionalidades, para asumir lo que nos corresponde y sumar hacia el mismo objetivo, en lugar de dividir como si la pandemia fuera un escenario para victorias personales o partidistas.

Los americanos, los europeos, los asiáticos, en fin, todos los pueblos nos encontramos bajo amenaza, por ello México debería estar unido, para que la actual etapa electoral nos conduzca hacia un mejor país, más humanista y menos sectorizado, no para que nos confronte por motivos electorales mientras en hogares y hospitales existe la dramática confrontación entre la vida y la muerte.   

Cerramos un año con claros escenarios de alerta roja, por un lado los elevados dramas originados por la pandemia, que se sumaron e los niveles delincuenciales, al tiempo que se acrecentó el derrumbe de fuentes laborales, derivado primordialmente por los escenarios pandémicos, lo que nos obliga a un estado de emergencia no sólo en materia de salud pública, sino también en los renglones productivos y obviamente laborales.

2020 ha sido el año más dramático que le ha correspondido vivir a las actuales generaciones, escenario impensable hace dos años, en los momentos en que asumía la Presidencia de la República el actual Gobernante Andrés Manuel López Obrador, escenarios sobre el cual aún no se definen del todo ni sus negativos efectos, ni el momento de su final.

Lo que se lee

México ha perdido en el transcurrir del presente año, tanto debido  a la pandemia como por las políticas aplicadas en las instancias gubernamentales, un millón 117 mil empleos, al tiempo que se registra un mínimo renglón de crecimiento, realidad que nos conduce a un escenario claramente dramático en materia laboral, dado que se han incrementado dramáticamente los niveles de desocupación entre el sector de trabajadores mexicanos, lo que originará en el territorio nacional 10 millones más de pobres, así lo expuso el titular de la Mesa Directiva de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) José Enoch Castellanos, quien marcó con toda puntualidad, que cuando menos se requieren de cinco años, sólo para reponer los empleos que se perdieron en el transcurrir del año que termina…Así de compleja se encuentra la situación.

Lo que se ve

Que por instrucciones del alcalde de Orizaba Igor Fidel Rojí López, toda reunión con motivo de las fiestas decembrinas que supere las 10 personas, será de inmediato dispersada por elementos de la policía, que patrullarán la vieja y embellecida ciudad de “Las Aguas Alegres”, ello con la idea de evitar escenarios que pudieran convertirse en foco de contagios, mismos que incrementen los crecientes índices de contaminación que se advierten como efectos de la pandemia.

Lo que se oye

Todo hace indicar que la alianza para contener por diputaciones federales en el Estado de Veracruz (salvo algunos detalles pendientes) entre el PRI, PAN y PRD, ha quedado “amarrada”, escenario que registró notable éxito en los recientes comicios realizados tanto en las entidades de Coahuila como de Hidalgo, por lo que los próximos comicios en tierras veracruzanas y en algunas otras entidades, se inician de manera muy peculiar, convirtiéndose en focos de especial atención tanto para el colectivo social, como para los medios de comunicación… Por el presente año ahí la dejamos.

P.D: Con motivo de las fiestas navideñas y el inicio del año nuevo, los dejaremos descansar de este espacio de comentarios, en la inteligencia que El Director de éste medio de información, José Algarín Durán, nos lo autorice y, a la vez, nos permita nuestro retorno en los primeros días del 2021, que habrá de ser otro año de complejidades… Gracias eternas por la invalorable gentileza de su muy apreciada atención y Feliz Navidad, así como inicio del Año Nuevo.

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