Causas y efectos

Hambre y sed de justicia

*Tiempos de transformación
*Paz y desarrollo integral
*Retos del Gobernador

De siempre en los ámbitos de la administración pública, se ha prolongadola tendencia  en quienes detentan losmandos de las administraciones públicas de rangos municipales, estatales ynacionales, de referirse más en expresiones que en acciones concretas yefectivas, como motores de cambio hacia un mayor porvenir, prácticas imperantesen el México del ayer así como en los ámbitos de la actualidad.

Quienes forman parte de las generaciones mayores, bien podríamos recordarlos tiempos aquellos del tormentoso gobernante veracruzano Don Fernando LópezArias, sembrando con su poderío intranquilidad en un gremio estudiantilveracruzano que ya se involucraba  en losmovimientos universitarios identificados posteriormente como del 68, al igualse recuerda bajo estilos diferentes al sucesor en el poderío estatal, DonRafael Murillo Vidal, que restauró el sentido de la magnanimidad hacia lajuventud sacudida y dolida por el sisma del 68, escenario que se habíaconvertido en antesala preocupante para los juegos olímpicos de aquellostiempos.

Y en aquellos días que representaron los cimientos hacia un  nuevo país, ni los jóvenes se arrepentían dehaber sacudido al sistema político mexicano, ni los políticos que pudieranhaber estado involucrados en la reprobable represión contra el estudiantado,registraban el menor remordimientos de conciencia por haber aplicado “elgarrote” de la represión contra el estudiantado y, tiempo anterior contrasectores laborales como el ferrocarrilero comandados por Demetrio Vallejo.

Y es preciso referir que tales escenarios estimularon la crítica abiertahacia el sistema de aquellos tiempos, pero al mismo tiempo dieron curso haciaámbitos de mayores libertades frente a quienes Gobiernan, formalizándosepaulatinamente una estructura gubernamental que abría las puertas a lascorrientes opositoras, con la libertad de discernir, pero en los marcos delámbito institucional, reformas que “oficializaron a la oposición”, abriendo enlos espacios sociopolíticos rutas para acceder a los ámbitos electorales,incluso con escaños legislativos de alguna forma “asegurados” que permitieran(más que nada) evitar que las presiones de los inconformes con el sistema de laadministración pública nacional, reventaran las calderas que movían (y mueven)los engranajes del poder público municipal, estatal y federal, entendiendo como“poder” a los rangos ejecutivos, legislativos y judiciales.

Tales fueron (en modesta y relampagueante síntesis) los escenarios quenos condujeron, tanto al sistema partidista que opera sufragado con recursosdel pueblo de México, como al llamado “neoliberalismo a la mexicana”, el mismoal que con recurrencia, integrantes de la Cuarta Transformación hacenreferencia despectiva, cuando en realidad todos, de alguna forma, en especialen los marcos de la administración pública, constituimos efectos de talesescenografías.

Y apuntamos tales referencias porque en los últimos días, en tierrasveracruzanas transitamos en el marco de las reflexiones y naturalesevaluaciones, sobre el primer año de administración de un Gobierno Estatalveracruzano, que intenta dejar atrás “las prácticas” del neoliberalismo paraalcanzar en los marcos de una Cuarta Transformación, la restauración de mayoresniveles de honorabilidad al funcionario público, al tiempo de cimentar mejoresámbitos de bienestar y desarrollo integral para todos los veracruzanos.

Y claro que la mayoría de los veracruzanos, para no decir queprácticamente la totalidad, coinciden en que requerimos  una transformación real y efectiva, quepermita al Gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, informarnos quehemos dejado atrás los niveles de desempleo y de oferta laboral con salarioscontrarios al bienestar del trabajador; de igual forma los veracruzanos quierenque se extermine la improductividad y la miseria en nuestras ámbitos rurales,dispuesto el colectivo social para aplaudir el fin de la etapa de violencia quecobra vidas y patrimonios, al tiempo de afectar proyectos para el desarrollointegral.

La mayoría de quienes hoy nos gobiernan, deben tener muy claro que elelector de éste país le dio la espalda a todos los candidatos presidenciales,así como a muchos aspirantes a gobernadores y legisladores de diversos partidospolíticos, para con tal golpe de timón electoral, dar curso al fin de laviolencia, al extermino de la corrupción, a la eliminación de la arbitrariedady la injusticia que beneficia al poderoso en contra de los intereses legítimosdel trabajador y, tales reclamos indudablemente siguen sin registrar unarespuesta con efectos claramente contundentes.

En ámbitos veracruzanos, ha trascurrido ya un primer año del periodo quele corresponde a la actual administración gubernamental en niveles estatales yfederales, en tales escenarios el gobernador veracruzano Cuitláhuac García Jiménez,refiere avances en el decrecimiento de la corrupción y enfatiza que avanzamosen seguridad y en asistencia social, sobre tales apuntes muchos aplauden perode la misma forma muchos desaprueban, porque la evidencias como el referente ala inseguridad, reflejan que la sensación de preocupación y miedo poractividades delictivas, es igual e incluso mayor que en fechas anteriores.

Cierto es que en los últimos días se han registrados algunossignificativos hechos, sobre todo en lo referente al rescate de secuestrados,que merecen el reconocimiento de la sociedad hacia las autoridadesveracruzanas, pero es mucho más en ése rubro lo que realmente falta por hacerpara rescatar a los veracruzanos de los escenarios elevadamente virulentos.

El año que termina, se debe advertir y reconocer con claridad que no lesfue bien a los veracruzanos no sólo por la violencia, sino por el declive en lageneración de empleos, así como en lo relativo el reglón de Salud Pública, endonde por acciones gubernamentales en la búsqueda de evitar desvíos, seafectaron programas de salud especialmente sensibles para el pueblo, como loson la epidemia del “Dengue” y los sistemas tendientes a la atención de niños yadultos con cáncer, ámbitos en los que se falló en las estrategias originandosevera irritación social entre la colectividad veracruzana.

Así las cosas, seguridad, salud pública e inoportuna demora en la entregade recursos para algunos otros programas, conformaron apuntes no agradablespara el actual Gobierno de Veracruz, esferas de mando en las que se hanmanejado argumentaciones con ciertas inconsistencias, para que la sociedadpudiera calificar con aplausos cerrados los efectos de un primer año deadministración.

Ahora bien, en lo que lo relativo al Primer Informe de Gobierno de laactual administración estatal, debe advertirse que lo factiblemente más destacado,son las nuevas modalidades, maneras y estilos incluyendo matices muy propios delos nuevos tiempos, en los que “en la forma y en el fondo” se pretende dejarclaro el mansaje que la Cuarta Transformación no es lo mismo que elneoliberalismo, postura con la que se puede coincidir pero que aún nos restaalgún tiempo más para poder calificar si, tales transformaciones, fueron parabien o para empeorar la situación, que de por sí “ya venía peor”…

Bien claro debemos tener presente el último mensaje dejó como legadohacia el pueblo de México, el entonces candidato presidencial Luís DonaldoColosio antes de ser victimado: “Yo veo un México con hambre y sed de justicia”y, la verdad, desafortunadamente en ése contexto aún nos encontramos… Ahí ladejamos y termine usted con optimismo “El Buen Fin”.        

Cuitláhuac García y su curva de aprendizaje

ANTERIOR

EL INFORME DE CUI, ¿QUÉ OPINAN?

SIGUIENTE

Te puede interesar