*GOBIERNO RICO, PUEBLO POBRE

*NI UN SOLO BURÓCRATA DE MÁS

*EL OBISPADO EVALÚA EL CAMBIO

*HÉCTOR YUNES…”SER Y PARECER”

Apenas ayer domingo circuló oficialmente la información en el sentido que todos los niveles del sector federal, deberán de abstenerse de efectuar la contratación de empleados “por honorarios” con cargo al presupuesto de la federación, advirtiendo que el no atender la medida, será considerado como un desacato de los responsables de las áreas donde se efectúen tales irregularidades, dejando así asentado, que ni un solo burócrata federal de más deberá engrosar las nóminas de cada uno de los diversos sectores.

Siendo aún muy joven (cuando los sueños y aspiraciones se agigantan en la imaginación de los adolescentes) escuché a un sabio maestro sentenciar: “Es deshonesto que exista un gobierno rico como mandante de un pueblo pobre”… Aquella expresión vuelve a tomar vigor y vigencia en los días actuales, sobre todo en el entorno de los estilos del decir y el hacer del régimen federal, ahora presidido por Andrés Manuel López Obrador.

Y es que, el nuevo presidente, desde su primer día como gobernante de los mexicanos, ha referido que los salarios de los funcionarios mexicanos deben ajustarse a las circunstancias económicas que privan en el país, lo que obviamente no es calificado con mucho entusiasmo por funcionarios públicos de otros rangos, como son el caso del poder judicial y ya no hagamos referencia a los círculos legislativos.

Los mismos rayos y centellas en desacuerdo se alcanzan a percibir en tierras veracruzanas, en donde en los contornos de los círculos del poder judicial y legislativo, en materia de ingresos y prebendas “no se cantan mal rancheras”. Pero tanto en los ámbitos federales como estatales e incluso municipales, esa es la actual realidad, ante ello, las opiniones son generalizadas entre los integrantes de la sociedad y, tal escenario, obliga a reflexionar que “deben ajustar los salarios hacia la baja” de gobernantes y funcionarios en lo general, lo que hace sentir que la propuesta del Presidente López Obrador, cuyo eco se activa en voz de diversos gobernadores, resulta contunde y, por lo mismo, el recorte en sectores gubernamentales habrá de ser insoslayable e inmediato, incluso en los ayuntamientos, pues no sería remoto que algunos alcaldes, estén ganando en la actualidad cifra mayor a la que ganará el Presidente de México.

Ahora bien, no es apropiado lo que sobre el tema ya empieza a generar eco, el cual se siembra y se estimula en algunos ámbitos contrarios a la tesis presidencial en torno a los hechos, haciendo referencia al viejo apunte de que “lo barato sale caro”, porque incluso recortando el 30 o 40 por ciento de los ingresos generales que se perciben en los círculos gubernamentales estatales y de referencia federales, como en el Congreso y el Tribunal, la suma de tales ingresos no es cosa menor y seguirán siendo ingresos sobrados para vivir más allá de la “medianía”.

No existe en la actualidad ningún funcionario municipal, estatal o federal, cuyos ingresos generales sean iguales y mucho menos inferiores que los captados por la clase media del país, lo que se apunta como indicador suficiente para pensar que es correcto el pretendido recorte presupuestal en el ramo de ingresos de los funcionarios públicos municipales, estatales y federales.

Claro que la controversia existe y seguro perseverará por un tiempo, tanto como demore la aplicación de los ajustes, cuyo ahorro, deberá reflejarse en más y mejores obras y servicios en beneficio de la colectividad… Ya veremos.

OBISPO DE CÓRDOBA SEÑALA QUE LAS COSAS VAN DESPACIO

El Obispo de Córdoba con origen en Nuevo León, monseñor Eduardo Patiño Leal, manifestó en su homilía dominical de ayer, que a una semana de la presencia de un nuevo Presidente de la República y de un nuevo Gobernador de Veracruz, si midiéramos los resultados sería correcto apuntar “que estamos como si no hubiéramos arrancado”…

Aguda e indudablemente polémica la observación del elevado prelado, pero incuestionable realista, de ello no caben dudas, pero distante, eso sí, de la elemental lógica dado que si bien en la biblia se refiere que Dios creo al mundo “en siete días” e incluso se agrega en la voz de los religiosos que “en el séptimo descansó”, se podría sostener que en el séptimo día de su mandato, ni López Obrador ni Cuitláhuac García habrán tenido la oportunidad de descansar.

Pero es válida la referencia de los prelados religiosos en el sentido de que el pueblo, no sólo de Veracruz, sino de todo el país, espera resultados positivos ante severos problemas como la inseguridad, la escasez de empleo y precarios sistema en los servicios de salud y asistencia pública, sobre todo en bien de quienes mayormente lo necesitan.

Vale recordar sobre el tema las referencias que hacían nuestros antepasados al apuntar y dejarnos una expresión de significativa realidad que sentencia: “Las cosas en palacio van despacio”… A la que se podría agregar con toda objetividad aquella que refiere: “Despacio que llevo prisa”… Y miren que los mexicanos llevan prisa para alcanzar mayores niveles en calidad de vida.

LO QUE SE LEE

Que mientras en Veracruz se inician esfuerzos para recuperar la fuerza política del PRI, y una de esas acciones podría ser la encabezada por “vía” de Héctor Yunes Landa, quien con tal finalidad ha dado curso a la fundación del movimiento que denominan como “LIDER”, cuyas siglas se refieren a la expresión: Legalidad, Inclusión, Democracia, Eficacia y Refundación… El propio dirigente advierte que no se trata de encontrar culpables ante los descalabros del tricolor, sino encontrar las soluciones para recuperar la fuerza electoral desgastada en los últimos años.

LO QUE SE VE

Que en dicha organización se han iniciado acciones para reencontrar a las figuras que en cada municipio y distrito veracruzano se les acredita respeto y arraigo ante la colectividad, los cuales podrían ser sumados con voz y voto a dicha organización para reencontrar los caminos que permitan, al viejo tricolor, recuperar los espacios perdidos en los ámbitos del respeto entre el electorado y los niveles de la administración pública.

LO QUE SE OYE

Que en toda acción pública, mayormente si se trata de fuerzas políticas partidistas, los actores deben de referir lo que se sostenía en el legendario imperio romano, sobre aquello del “ser y parecer serlo”… Ese será el dilema en la ruta expuesta por Yunes Landa, el que las nuevas corrientes políticas sean y parezcan la renovación que las circunstancias reclaman… Ni de más, ni de menos. alfredorioscolumnas@gmail.com

 

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