Causas y efectos

En la antesala electoral

*¿Un Zar de Vacunación?
*Negamos las evidencias
*Lo normal es anormal

Hace semanas en éste mismo espacio de comentarios, señalamos el interés que privaba entre un grupo de cordobeses, para que el expresidente municipal Guillermo Rivas Díaz, fuera propuesto como alcalde de  Córdoba, determinación que sólo sería aceptada por el munícipe si para ello se lograra una alianza entre el PRI y el Partido Acción Nacional (más los que se sumen) escenario sobre el  cual para aquellos días, ya se contemplaba como una posibilidad en tanto que para los comicios en Coahuila, Tricolores y Azules participaron tomados de la mano, logrando una alianza que resultó triunfadora, porque indudablemente juntos se logra mayor posibilidad de vencer y ejemplo de ello es el actual Presidente de México.

Claro que Coahuila e Hidalgo no son entidades políticamente semejantes a las tierras veracruzanas (cada Entidad refiere sus propias características) pero la experiencia es válida y por lo mismo, ya se hacen apuntes sobre los temas de las ya próximas contiendas electorales, e incluso en un inicio el PRI y el PAN, así como otras fuerzas partidistas, podrían participar en alianzas con candidatos unos de origen tricolor y otros de tonalidades azules,  características que de la misma forma influirían para las suplencias, al igual que para la integración de cabildos municipales con militantes de los partidos en alianza, o algunos más si sumaran otros partidos.

La experiencia en el transitar de la vida política mexicana, tanto a niveles municipales, como estatales y en lo referente a los ámbitos federales, nos muestran una realidad sobre tales escenarios claros y contundentes, que dejan la incuestionable constancia que, en las estructuras del poder público (sean cuerpos edilicios municipales o constituyan congresos estatales o de rango federal) no resulta del todo saludable para bien de la colectividad en lo general, que quien Preside el Poder Ejecutivo, tenga también bajo control partidista al Congreso Federal, así como de la misma forma sucede con los Congresos Estatales.

En los marcos de la realidad no ha resultado del todo apropiado, que los gobernadores dispongan de la mayoría calificada en sus respectivos congresos estatales y que, los alcaldes detecten un cuerpo edilicio integrado por mayoría de su misma organización partidista.

Y es que resulta realmente fuera de lo habitual que un diputado federal o estatal, contradiga en un debate determinado, las posturas asumidas y acciones realizadas por el Poder Ejecutivo, si es que forman parte de los mismos colores partidistas que dieron origen a su posición, lo que otorga curso precisamente al sufragio de rebaño, dotando con ello de un verdadero poderío de rangos supremos y unipersonales, tanto a los Presidentes Municipales, a los Gobernadores e indudablemente al Presidente de la Nación.

La democracia ya en ámbitos de la administración gubernamental, siempre peligra y de hecho se convierte en ficticia, cuando quienes gobiernan y legislan (al tiempo que califican) conforman parte exactamente del mismo engranaje y los mismos moldes de origen, sencillamente porque son producto del mismo rebaño partidista.

Está claro en forma histórica, que en todo núcleo social donde se pierden los equilibrios entre los unos y los otros, alguno de ello se convertirá en dominante y quien domina manda, por sobre cualquier razonamiento claramente justificado (pero endeble en votación) que no coincida con el ordenamiento del ejecutivo, frustración que con claridad y recurrencia experimentan los regidores minoritarios de un Cuerpo Edilicio, lo mismo que puede registrarse entre las minorías legislativas, ante la imposición de las mayorías dominantes que provienen  de la misma cuna partidista de la que emergió el depositario de la Presidencia Municipal, la Gubernatura o la Presidencia de la República.

Claro que habrá quienes sostengan que “así es la democracia”, ámbito en el que quien ganó, simplemente triunfó porque así lo ordenó el electorado y es verdad, pero se da el caso que las leyes siempre se han determinado (salvo muy “extrañas” excepciones) en éste nuestro país, precisamente por quienes ocupan los cargos ejecutivos de la Nación y los respectivos Estados, que regularmente forman parte de los mismos contextos y hábitos del poder público, sean (por así decirlo) de derechas, izquierdas o ambidiestras… Mismos que para aquellos mexicanos que viven del presupuesto, no importa el color partidista que porten, porque al final de la jornada disfrutan del mismo platillo, que constituye el suculento estilo de “vivir del presupuesto”.

El año que se inicia serán días de actividad electoral en las que, a nivel local en tierras Veracruzanas, se pondrán a disposiciones del electorado la elección de diputados locales y la siempre intensa elección de Presidentes Municipales, que conlleva la designación por vía porcentual de los respectivos síndicos, más el cuerpo de regidores.

Lo nuevo en el proceso es que, quien Gobierna Veracruz, es del mismo linaje partidista, precisamente de quien Gobierna a México con un estilo notoriamente peculiar, mismo que intenta refleja la intención de que los ayuntamientos veracruzanos (como de todo el país) pasen a formar parte de las filas con tonalidades sociopolíticas, que identifican al régimen auto-clasificado como de “La Transformación”, tendencia partidista que seguramente se transformará en mayormente agresiva desde el punto de vista electoral, ello, como efecto directo del fracaso electoral “morenista” en los resientes  procesos de elección realizados en las entidades de Coahuila e Hidalgo, en donde el electorado “dijo no” a las huestes de la transformación, lo que obviamente (por más que se pretenda disimular) cimbró las cúpulas del mismo templo mayor del poderío nacional.

Y ya habituados los mexicanos a los operativos que en los palacios gubernamentales municipales, estatales y obviamente del centro del poder nacional se estilan (desde los días del Porfiriato) todos los electores esperan lo que acontecerá desde hoy hasta los cómputos finales, tanto en la elección de alcaldes, como en la designación de diputados de niveles federales como locales, procesos que prácticamente abarcarán la antesala que constituye el último espacio para arribar a la mitad del actual sexenio gubernamental federal y, en el caso veracruzano, del Gobernador de los jarochos Cuitláhuac García Jiménez, figura de las más cercanas y apreciadas por el actual Mandatario de la Nación.

Después de concluido de manera total el próximo Proceso Electoral Federal, prácticamente ya iniciado en tierras mexicanas, dado que nos encontramos en el preámbulo (que también cuenta) estaremos en posición de referir la calificación real que registra el actual régimen gubernamental, en los momentos de prepararse para cruzar la franja de la mitad de su respectivo periodo, etapa que enmarcará al inicio del próximo diciembre, que son menos los días que le restan al sexenio que los ya transcurridos.

Y para quienes refieran que tales anotaciones de carácter temporal son inválidas, vale el decirles que cuando el hombre mide los tiempos de su vida, con cierta recurrencia, para no apuntar que prácticamente la generalidad de los casos, considera que el tiempo pasado siempre fue mejor que el pendiente por transitar, sin faltar quienes agreguen que eso se debe a que nacemos “puros e inocentes” pero nos vamos pervirtiendo con el paso de los años, en parte por los efectos contaminantes que recibimos como herencia de los mayores, sin ignorar que también influyen el nivel y característiscas de nuestros yerros personales.

No existe ser humano perfecto, es más, son nuestras imperfecciones en ocasiones lo que más nos caracteriza, desacreditando los méritos de nuestros aciertos, las figuras públicas son atraídas por tales tareas, porque el formar parte del poder, indudablemente constituye una “tentación” difícil de resistir, al margen que los funcionarios obtienen ingresos regularmente “satisfactorios” a los que se agregan los gastos “propios del cargo”, sin ignorar que la huella plasmada en la historia que caracteriza al que se desempeña en la función pública, sobre todo en ámbitos ejecutivos, es una tentación difícil de rechazar y, tanto así, que incluso “se tocan puertas” para que nos permitan ingresar.

El poderío gubernamental es de tal atracción, que muchos ricos lo anhelan pero al mismo tiempo lo disimulan, sin faltar quienes lo alcanzaron e incluso se volvieron más ricos, como también de pobres pasaron a formar parte de élite de “primer nivel” en los ámbitos del contexto social mexicano y de muchos otros países del mundo… ¿O será historia de todos?

Lo que se lee

En el templo mayor de los católicos veracruzanos que es la Catedral de Xalapa, donde reside la Arquidiócesis del Estado de Veracruz, se escuchan y leen voces de prelados en las que se apunta, que “la alegría por la cercana navidad se contrapone con la realidad” en la que se percibe “el  contraste que representa el desánimo y el descontento social”, todo ello pese a que los discursos oficiales sostengan totalmente lo contrario de manera insistente y repetitiva.

Para miles y miles de veracruzanos tal apunte es una realidad, pero complejo es superar los vientos de opinión de lo que se advierte, cuando en instancias oficiales se insiste en lo contrario, pese (se afirma) a notorias evidencias.

Lo que se ve

La referencia de Marko Cortés Mendoza (dirigente en el país del Partido Acciona Nacional) en el sentido que  el Gobierno de la República, designe oficialmente a lo que el declarante califica como “el zar de la vacunación”, quien sería el titular de un real y eficiente programa de vacunación, constituye de hecho la creación de una  posición que obligadamente requeriría de una persona capacitada para un reto de incalculables dimensiones, por lo que se requiere de un mando cuya experiencia sea apropiada para el complejo tema, sobre lo cual es indispensable un elemento con elevada experiencia en materia de programas emergentes de dimensiones nacionales, que apoyado por un equipo de personal capacitado para el tema, otorgue resultados claramente exitosos y por lo mismo apropiados, lo que resultaría imposible si se arriesga en centralizar las determinaciones, sólo desde las perspectivas que actualmente privan en los espacios gubernamentales e incluso médicos del país.

La propuesta no parece desatinada y bien podría constituir una luz hacia la compleja ruta que está por aplicarse.

Lo que se oye

Por iniciarse se encuentra el periodo vacacional del sector estudiantil, mismo que refiere una de las experiencias que nunca antes nadie se imaginó, con un sistema generalizado de “educación a distancia” y al cual, ahora también se suman vacaciones navideñas y de fin e inicio de año en los escenarios de “una nueva normalidad”, cuando en realidad se antoja más a la “anormalidad”.

Dentro de unos días en el espacio de Causas y Efectos también tomaremos vacaciones “anormales”… Ya avisaremos.         

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