*EL NUEVO ESTILO PRESIDENCIAL

 

*SE PERDONA PERO SIN OLVIDAR

*CORRUPCIÓN GENERÓ LA CRISIS

*LA AGOBIANTE LA CARGA FISCAL

 

Es casi natural que en un país (cualquiera que usted guste citar) se advierta, se respire inquietud ante un cambio del Presidente de la República, máxime si quien asume las riendas es calificado de tiempo atrás, por su propio discurso, como un “político reformador” y, en México, así se autodefine quien asumió el mando del Gobierno de la República el pasado primer día de diciembre.

Andrés Manuel López Obrador, en su mensaje de toma de posesión, se refirió al vértice de su administración como una “transformación” e incluso la ubicó como “la cuarta” en la historia del país, puntualizando a personajes y hechos en tres épocas sobresaliente enmarcadas en la historia de nuestro país, que representaron cambios de fondo en el transitar de la historia de México.

Ese mensaje de cambio que por lo mismo suena a transformación, sumado a los acontecimientos en torno a la construcción del nuevo aeropuerto en la ciudad de México, fueron apuntes que se agigantaron ante la colectividad, cuando a los mismos se suman otros no menos relevantes, entre ellos y sintetizando se podrían enlistar los siguientes:

1.-La cancelación de la Casa Presidencial identificada como Los Pinos, lo que no constituye cosa menor, dado que es un mensaje que por sí mismo infiere que “el buen predicador” por la casa empieza.

2.-Los señalamientos de que la crisis económica y social tienen su origen en la elevada corrupción del sector público y privado, argumentación que a su vez, da curso al señalamiento contundente en el sentido que son muchos los políticos enriquecidos a la sombra de un Gobierno “deshonesto e inequitativo”, sumando a ello las operaciones financieras excesivas de empresarios cobijados por el mismo manto gubernamental.

3.- El apunte de separar y marcar distancia entre el poder político y el poder económico, lo que sugiere que no debe el gobernante involucrarse para beneficio personal o de su familia en el ámbito de los negocios, tráfico de influencias que es señalado como una de las perversiones más escandalosas en el ámbito gubernamental mexicano, no sólo en círculos de la administración federal, sino de la misma forma en los rangos estatales y municipales.

4.-El denunciar y al mismo tiempo abolir el predominio de un gobierno rico sobre un pueblo pobre, lo que constituye el claro reflejo del distanciamiento perverso de los niveles gubernamentales en beneficio de las mayorías, escenario que pudiera ser calificado como una de las causas primordiales para que, de manera contundente, el electorado brindara la espalda en las urnas a las propuestas de priistas y panistas, golpe de timón que coloca a México en una ruta distinta y por lo mismo “inquietantemente novedosa”.

5.-En su primer mensaje a la nación, el nuevo Presidente hace aguda referencia a “una minoría rapaz” que en cada administración sexenal acrecienta su fortuna mermando los recursos de la nación, hecho que, por sí mismo, exhibe los elevados índices de corrupción que originan en un país rico por sus recursos naturales, a un pueblo cada día con mayores niveles de pobreza.

6.-En promesa que siembra entusiasmo, el nuevo Presidente de origen tabasqueño, refiere que en su administración no se incrementarán las cargas fiscales “no más impuestos”, en tanto que las tendencias crecientes en éste rubro, han afectado la posibilidad de incrementar más y mejores fuentes de empleo, efectos que lamentablemente han sido una permanente pesadilla en el ámbito empresarial y en el sector laboral de los mexicanos.

7.-En el mismo contexto de su mensaje a la nación, el nuevo Presidente hace un corto pero contundente compromiso: “No más aumento a los combustibles”… El anuncio arranca el aplauso no sólo de los congresistas e invitados, sino de la ciudadanía en lo general, cansada e irritada por los elevados costos de los combustibles, irritación que también se extiende hacia el cobro inmoderado en las casetas de las autopistas, servicios públicos que se han convertido en negocios de pocos en perjuicio de todos… Ya veremos hasta cuándo, si es que los vemos.

8.-En tono de severa advertencia y elevando el dedo índice, el mandatario mexicano advierte que se aplicará todo el peso de la ley “con cárcel y sin derecho a fianza” a quienes manipulen elecciones, en tanto que el sufragio del elector representa un mandato inviolable y soberano de todo ciudadano.

9.-Califica el nuevo presidente mexicano al “neoliberalismo” como un cáncer que corroe, que desgasta, que destruye a la economía del país, tanto así que de acuerdo a su punto de vista, el neoliberalismo ha sido sinónimo “de corrupción e impunidad” y refiere que en las últimas tres décadas, en el marco de tales tendencias “neoliberales” se privatizó el patrimonio de los mexicanos.

10.-Refiere el mandatario mexicano de origen tabasqueño, que su administración nunca “le apostará al circo y la simulación” y si en el camino de su régimen las cosas se corrigen “no olvidar, pero perdonar”, porque entre todos debemos exterminar la corrupción, vicio arraigado por 30 años en el cual los mexicanos han demeritado su poder adquisitivo y su patrimonio.

El aplauso se escuchó en el recinto del Palacio Legislativo y su eco se extendió por las ciudades, pueblos y rancherías del territorio nacional… Bien el inicio del sexenio, con un López Obrador sereno y condescendiente, que sorprendió con un mensaje a la nación rico en propuestas y, de manera notable, dotado de la serenidad que es obligada para un mandatario de la nación… AHORA VEREMOS SI “LA CUARTA TRANSFORMACIÓN” NOS INDUCE AL DESARROLLO INTEGRAL O RESULTA MÁS DE LO MISMO.

alfredorioscolumnas@gmail.com

 

 

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