Causas y efectos

Aceptas menos o te vas

*¿Y qué culpa tiene China?
*¿Recobramos seguridad?
*Actopan exporta mangos

“Te pago la mitad de los que ganas o te vas”…

“Te descuento días de salario por supuestas inasistencias o te vas”…

“Discúlpame: No tengo los ingresos suficientes para pagarte el salario completo”…

Tales escenarios y otros más son los que en los últimos meses se han registrado en diversidad de negocios, a los que se podrían agregar los despidos fulminantes sin apego a la legalidad, prácticas recurrentes y que incluso se podrían ya calificar como “normales” en los actuales días con efectos colaterales múltiples, originados por el desarrollo pandémico en el territorio mexicano y, seguramente en muchos otras regiones del mundo.

Y es que definitivamente los impactos negativos al sector financiero ante el desarrollo pandémico, han dado curso a un panorama económico de inimaginables dimensiones, cuyas pérdidas no podrían ser recuperables y, por lo mismo es que se requiere que en México, se retomen mayores espacios de acercamiento entre los niveles gubernamentales y los sectores productivos, con la idea de sumar esfuerzos (al margen de todo tipo de interés de política electoral) para identificar lo que nos debe unir, así como  acordar mutuamente lo que nos podría colocar hacia el restablecimiento de un país con mayores oportunidades laborales y mejor ritmo en el desarrollo social integral.

Es tiempo que en tierras mexicanas encontremos la forma de aprovechar nuestras coincidencias y erradicar lo que nos coloca más distantes los unos de los otros, objetivo que debería ser la política esencial tanto en la actual etapa de agudos efectos pandémicos, como en los que se presenten con la esperanzadora disminución de tales riesgos, etapas que podríamos identificar como una especie de recomposición de nuestros senderos políticos, administrativos y productivos, así como en los rangos de estabilidad social y bienestar en lo general.

Es necesario referir que al actual sexenio gubernamental en ámbitos federales y, en el caso del Estado de Veracruz, les restan cuatro años de vigencia, que constituyen la historia de administraciones gubernamental con dos años transitados y cuatro aún pendiente de escenificar, marcos en los cuales es urgente el reflexionar que con tales etapas por transitar, mucho se puede cultivar e incluso cosechar para beneficio de “todos los mexicanos”, no de lo que aberrantemente hemos originado auto clasificando un sector como “chairo” y otro como “fifí”, ambas referencias notoriamente despectivas y, por lo mismo insultantes, que por un lado degradan a la institución gubernamental y por el otro denigra los sectores productivos del país.

Los mexicanos (y hablo de todos)  por el preocupante panorama que priva tanto en el presente, como hacia el futuro inmediato, debemos o deberíamos recapacitar en un escenario cuyas rutas por seguir no son de “cuatro caminos” (como los que se refieren en los ámbitos musicales) porque o dejamos atrás los resentimientos y secuelas del distanciamiento, que origina división y confrontación entre quienes producen y los que gobiernan, o seguiremos enfrascados en la vieja referencia que los de abajo jalan a los de arriba para poder ascender y, los de arriba, hicieron lo mismo para poder subir.

Los jaloneos del sector gubernamental con el sector productivo, como ya se ha demostrado en el caso de Cuba y en el actual tema de Venezuela, lo que originan no es desarrollo y bienestar, por el contrario, refieren con clara tonalidad la conformación de una sociedad sin posibilidades para el desarrollo justo y equilibrado, porque en tales ámbitos queda cancelado el valor del esfuerzo personal, lo que nunca habrá de referir lo que es justo, sino todo lo contrario.

Nadie puede calificar como injusto que quien trabaja más y se capacita mejor, alcance mayores satisfactores que quien se esfuerza menos, tales escenarios de rivalidad y contrapuntos no se deberían sembrar, con la idea de abonar en favor de una imagen gubernamental bondadosa y que convive con el pueblo, mucho menos cuando su propio y real perfil que proyectan su estilo de vida, lo refiere disfrutando en el extranjero de una serie mundial de beisbol, lo que no lo acredita al igual que un trabajador del campo o un reportero, o muchos profesionistas mexicanos que nunca han tenido lo oportunidad de ser parte en tales escenarios.

Indudablemente que la igualdad es insustituible en una sociedad, cualquiera que sea… Pero el sustento en tales conceptos estriba en la referencia de que somos humanos y que en el marco social, cualquiera puede ser rico, pero también cualquiera podría ser pobre, porque todo depende tanto de las circunstancias como a las virtudes y cualidades en lo individual de cada persona… Por lo que, lo injusto es que no se brinden determinadas oportunidades para premiar el esfuerzo personal, y que por el contrario se promueva el que sean todos pobres, cuando parte sobresaliente del bienestar siempre dependerá en significativa medida del esfuerzo personal.

Por ello muchos especialistas en materia de humanismo, refieren que la equidad es sinónimo de igualdad, pero desde la perspectiva de que se debe otorgar a cada quien lo que es justo, por lo que si alguien como resultado de su esfuerzo produce más que su gemelo, justo es que reciba mayores oportunidades para su desarrollo y bienestar… Insistimos: igualdad en derechos… y no precisamente en estilos de vida y desarrollo personal.

Lo que se lee

Lo que es: Es… Le asiste clara y total razón al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el referir que el salario mínimo en tierras mexicanas debe incrementarse, por lo que ya se realizan las evaluaciones y medidas requeridas para, en fecha cercana, definir el monto del incremento al salario mínimo que se aplica en el país, disposición que podría entrar en vigor con el inicio del año nuevo, o sea, en Enero del 2021.

Lo que no resulta correcto por parte de nuestro Primer Mandatario, es anunciar dicho incremento al tiempo de referir que el actual salario mínimo en México es inferior al que está vigente en China, rudeza innecesaria hacia un país que no podría ni estar enterado de lo que se anuncia en México, pero que con la comparación en términos negativos e incluso despectivos, sembramos brazas en donde no existía ni humo.

Y cuál es al final del día la necesidad de involucrar, con singulares tonalidades de rangos despectivos a otro país, en temas que conciernen de manera singular sólo a los mexicanos… ¿Ganamos algo señalando despectivamente que nuestra salario mínimo es menor “incluso que el de China”?

Bien se anota en el refranero mexicano: “No hagas cosas buenas que parezcan malas”.

Lo que se ve

Referir en los círculos de la administración pública (como lo hiso Alfonso Durazo Montaño) en el texto de su renuncia como titular del área de Seguridad en nuestro país, que México ha dejado atrás los días más negros en materia de inseguridad, denota que quien ahora busca la candidatura como gobernador por el Estado de Sonora, no tiene claro las dimensiones de inseguridad que percibe frente a sí la gran mayoría de mexicanos, no sólo en la capital del país sino prácticamente en la casi totalidad de los entidades del territorio nacional.

La sensación de inseguridad que se percibe en nuestro tierras mexicanas, no tiene antecedentes en la historia actual del país, hecho que se registra desde años atrás y que, para muchos especialistas, precisamente la inseguridad es una de las causas por las que los electores dieron la espalda al PRI y al PAN para sufragar por una alternativa distinta, pensando en que una nueva opción como lo refería el Movimiento de Renovación Nacional, podría brindarnos un retorno a la tranquilidad, sensación de inseguridad que no ha disminuido ni en la capital del país, ni en la casi totalidad de los Estados de la República.

En fin… No resulta extraño que los discursos oficiales nieguen hechos y, más aún si el mensaje  lo expone un aspirante a candidato para ser electo Gobernador.

Lo que se oye

Los comentarios que se escuchan con tonalidades de alegría en la región municipal de Actopan, con motivo de que se ha iniciado el proceso de exportación de mango manila producido en ése municipio hacia el mercado Norteamericano, refieren que cuando se produce con niveles de buena calidad y se buscan alternativas en el mercado internacional, sí es factible encontrar respuestas aprobatorias y, con ello, convertirse los campesinos mexicanos en exportadores mejorando notablemente el renglón de sus ingresos y de su bienestar personal y familiar.

Claro que en éste aspecto debe acreditarse el gran empeño que los productores de mango de ésa región veracruzana, han reflejado cotidianamente para mejorar la calidad de su producto y, con especial intensidad, cuidar los reglones de apropiada cosecha y empaque del apreciado mango manila… Sobresaliente es que hoy  los productores “cosecharan” en mejor forma el producto de su esfuerzo y dedicación… Puntos también en favor del Gobierno del Estado que impulsa la comercialización de productos veracruzanos.

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