SECUESTROS CORDOBA

*Oh esas maldades que no nos dejan vivir en paz. Camelot.

En Córdoba los demonios del mal se han apoderado de esa ciudad cafetera. No hay día que no les aparezca un flagelo. Hay un secuestro de un médico, que por ahí ha calado muy fuerte, un secuestro muy doloroso de una gente buena, y la misma tarde de ayer la Fiscalía de Jorge Winckler Ortiz, dio cuenta de la detención de tres jóvenes que, en base a información de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, lograron su detención y son presuntos culpables de un secuestro agravado. Privación de la libertad de dos personas, víctimas de identidad reservada. Jóvenes y muy maleantes. Al momento de su detención, les aseguraron un automóvil Chevy y una motocicleta. En audiencia inicial, la Fiscalía Especializada adscrita a la UECS obtuvo la legalización de las detenciones, así como las imputaciones y la procedencia de aplicación de medida cautelar de prisión preventiva, por el lapso de dos años, sustentado ante el juez de control. Pueden delinquir, sin duda.

No hay un policía para cuidar a cada veracruzano, pero debemos tener confianza en la Fiscalía, que ahora trabaja al servicio del pueblo, de que cuando ocurra un crimen o un secuestro, vayan por ellos y los detengan y hagan morder el polvo, como han hecho las autoridades en muchos casos en esta zona. Prueba de ello es que este par de presuntos secuestradores, ya están tras las rejas, y deben estar bien confesos de las maldades que hicieron. Toda muerte es dolorosa, mas duelen las intempestivas y que son de secuestros.

 

LAS LIBRERIAS XALAPEÑAS

 

En Xalapa di un rol por unas librerías, buscaba un libro difícil de encontrar y lo pedí para recogerlo la semana próxima, al caminar pude ver sus viejos edificios, sus viejas casas de pintura bicolor al frente, de tejas con patio y fuente central, como las que viven en Orizaba, algunas, muchas fueron destruidas por la modernidad, y una casona me llamó la atención, en la calle de Jalapeños Ilustres está una librería llamada ‘Rayuela’, en homenaje al gran Julio Cortázar, ese libro que se volvió un clásico inmortal y donde Julio Cortázar emplea frases excelentes, como aquella de: “Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”. Del mismo libro Rayuela. O esta otra: “No puede ser que estemos aquí para no poder ser”.

 

LOS CAMINOS DE RAYUELA

 

Alguna vez caminé por los caminos de Rayuela en París, no llegué a la casa donde vivió el gran escritor, busqué y compré un libro en francés de Rayuela, solo para guardarlo y presumirlo, como el de Cien años de soledad, de García Márquez. Cómo vivió en Paris Cortázar. Diario El País: “Muchos escritores se han visto seducidos por una ciudad de la que no saben salir ni física ni mentalmente. Como si fuera inevitable, la hacen suya y la escriben a la vez que la descubren. No tantos son extranjeros y sienten una atracción tan profunda como le ocurrió a Cortázar entre 1951 y 1984, para quien París era todo: sueño, mito, metáfora y refugio. Con instinto de flâneur y agudo sentido estético, el autor argentino (nacido en Bélgica y nacionalizado francés) se dio un baño de ciudad en una novela infinita, Rayuela, que celebra lo cotidiano como ninguna. La ruta comienza en la casa que habitó, en el número 4 de la Rue Martel, en cuya fachada una placa anuncia que “Aquí vivió Julio Cortázar (1914-1984), escritor argentino nacionalizado francés, autor de Marelle (Rayuela)”, ubicada en el distrito 10, cerca de la colorista y mestiza Rue du Faubourg-Saint-Denis, y termina en el cementerio de Mont­parnasse (“A la altura del cementerio de Montparnase”. Entre Montparnasse y Les Halles se concentra el grueso de la acción de Rayuela, el juego de Oliveira y la Maga: “Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”. Sienten predilección por este centro: Boulevard Saint-Germain-des-Prés, los quais junto al Sena, el Pont des Arts (favorito de ella) y el Pont Neuf. También la Rue Dauphine, tan parisiense (“Pero Pola no le contestó y caminaron lentamente antes de irse vagando lentamente hacia la Rue Dauphine”), o Notre Dame son punto de encuentro. Comen hamburguesas en el Carrefour de l’Odéon, toman sopa caliente en la Rue du Jour o se quejan de los jardines de Luxemburgo”.

Si no han leído el libro, cómprenlo, si lo leyeron, reléanlo, es una delicia. Traducido a 30 lenguas del mundo.

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Pollos Rostizados
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