Acertijos

LA GORDILLO Y SUS AVATARES

*Es mejor actuar y arrepentirse. Que no actuar y arrepentirse. Camelot

 Conocí a la maestra Gordillo un par de veces, o tres, o menos, diría Peña Nieto. Cierto día, historia que ya narré, cuando llegó al aeropuerto de Veracruz y Miguel Ángel Yunes Linares era su político consentido. Uno de sus dos brazos, no sé si el derecho o el izquierdo, pero era uno de los dos. Fuimos por ella al aeropuerto. Yunes era el chófer designado y él mismo me invitó a que le acompañara. Yo Mero iba atrás porque le haría un par de preguntas para una columna al otro día en Notiver, el diario consentido de los veracruzanos. El tramo que da del aeropuerto a un hotel en Plaza Américas, donde sería la reunión de los dinos, y la Maestra se reuniría con sus correligionarios priístas, aún no rompía con Roberto Madrazo, pero ya faltaba poco. Se llevaban aún, rompieron luego por esos asuntos de la política, que a veces así vislumbra y futuriza las cosas, rompió con muchos la Gordillo. Elba Esther se me hizo mujer poderosa. Nacida de la mano del más perverso y el más inteligente de los presidentes, Carlos Salinas de Gortari, que si Maquiavelo no hubiera hecho su famoso librito, Salinas lo hubiera hecho versión mexica. En los asientos de atrás de esa Suburban, la dirigencia de los maestros de Veracruz, cuadrándose a su comandanta en jefe. Cuando bajó del vuelo privado, cosa que también en las chafas acusaciones de la PGR le endilgaron todos esos pagos en aviones, la Gordillo bajó con un ayudante y me imagino que su peinadora, una mujer a su lado que abordaron otros autos. Tiró mierda contra Madrazo, en el par de preguntas que le hice. Era bragada, debajo de esas faldas había valentía, sabía lo poderosa que era y doblegaba a presidentes de cualquier partido. A Fox y a Calderón los trajo comiendo de su mano, nadie quería problemas con ella y ese sindicato, el más grande de América Latina, hasta que una mañana, cuando no apoyó a Peña Nieto en sus proyectos de Reforma Educativa, y valentona le envió un mensaje el día que el presidente andaba de gira por Europa: “Qué escuche quien anda por Europa”. Pues sí escuchó y entonces le quitaron la escalera que la sostenía, y cayó a la cárcel, de donde acaba de salir después de cinco años de encarcelamiento chafa, porque la PGR presentó todas las pruebas malas y hoy sale limpia como el Maestro limpio, sin tacha de nada, absuelta de todos esos cargos que la autoridad no pudo comprobar, y mete a Peña Nieto en los reveses legales de su Administración, que termina como el rey Tojo: Tojodida. El séquito la aguardaba en la entrada del hotel Galería Plaza Veracruz de Boca del Río. Ocupaba la secretaria general del PRI y caminaba poderosa a esa reunión. Era odiada y respetada. Como escribiera Maquiavelo: “Nada grandioso fue jamás concebido sin peligro”. Caminaba por sinuosos caminos del peligro, y del poder, y la atraparon.

 

LA OTRA OCASIÓN

 

La otra vez que la vi, era un evento en Xalapa con los dos que lideraban ese partido. Roberto Madrazo y Elba Esther, uno presidente, la otra, secretaria general. Había buen entendimiento aún. Roberto iba a hacer lo que hizo Ricardo Anaya, desde la presidencia del partido hacerse de la candidatura presidencial, adonde cayó al tercer lugar, como ahora Meade. La invitación la hizo la gente del gobernador Miguel Alemán Velasco. No recuerdo quien me invitó. Si el área de prensa o la gente allegada a Roberto. El asunto es que allí llegamos, a la famosa casa de gobierno en Xalapa, que Alemán, fiel a su costumbre de ser un gentleman totalmente palacio, la adecuó de primera, le metió jardinería y le adaptó salones, creo que hasta Alejandro Montano cortaba la yerba por las mañanas. En el patio, donde solían recibir a los invitados, allí me tomé la foto con los dos, Roberto y Elba, invité a un amigo que me acompañó, Roberto Matthews Peruyero, un empresario exitoso. Debió haber sido el evento antes del relato del aeropuerto. Todos trajeados, encorbatados, parecía que íbamos a una primera comunión, es que luego así se estilan esos asuntos, si llegas enchamarrado te ven como de fúchila, muy chairo. Nos tomamos la foto de rigor, misma que guardo en mi galería de mi orizabeña oficina (atrás de esas fotos se logran ver a Lalo Andrade, al exgobernador Agustín Acosta Lagunes, Roberto López, particular del gobernador, Nacho González Rebolledo y Montano) La saludé, cruzamos unos cuantos comentarios y después de terminada la comida se rompió una taza y cada quien para su casa. Historias que contar. El día 20, ya liberada, lanza su Proclama a la Nación. Esperemos que vientos encuentre ahora.

 

LECTORA NOTIVERIANA

 

Saludé vía telefónica a una lectora notiveriana, que en sus ratos de disciplina, es escritora también, el diario Notiver le ha publicado algunos poemas. Tiene un sobrino aquí en Orizaba y al comentarme que es fiel lectora y que comparte conmigo viaje como lectora, cuando ando narrando las peripecias donde recorro lo que puedo, me la comunicó. Saludé a Doña Edelmira Lara de Cazones, mujer que a sus ochenta y seis años luce y se le oye con una lucidez de poeta. Fue un gusto saludarla.

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