EL DIA DEL SEGUNDO JUEGO

*Máxima Napoleónica: “En la guerra solo existe un momento favorable y el genio del comandante consiste en atraparlo”. Camelot.

 La mañana del sábado nos mantenía, a las 9:45, pegados al televisor. Había que escoger a quién oír, porque la señal es la misma, o al Perro Bermúdez, que lo regresaron de Estados Unidos para alegrar los corazones de los oyentes de Televisa. O con Martinolli y Luis García y Jorge Campos, que hacen de la crónica un alegre desmadre, bien oídos. Los memes comenzaban a llegar, había uno que sugería en lugar de gritar al portero lo de siempre, se le gritara Fabiruchis, y nadie, ni la FIFA, sabrán de eso. En mi Facebook subí las alineaciones y les dije que alegrarían a una nación, que ha estado mal y de malas en un año malísimo, de crímenes y secuestros. Aún no calificamos, aunque lideremos el grupo. Nos falta el otro y nos va a faltar, si pasamos, ese maldito Quinto Juego que no se nos ha concedido fuera de México. Juan Carlos Osorio rotó. Malas las rotaciones, al Chicharo debió sacarlo poco después de su gol, se necesitaba ahí sangre fresca de relevo. La entrada de Rafa Márquez, gran capitán que vive sus últimos juegos, por poco se convierte en un desastre, pues entregó una bola que por menos se hace gol, si no es por Guillermo Ochoa. Y ese Tecatito, de grandes expectativas, entró a entregar tres balones, los únicos que tocó. O lo engentó el estadio o algo le pasó. Y luego su look de Ruso en la cabeza, no le ayudó. Debió haber entrado Horrible Peralta, aunque ha tenido la pólvora mojada, era mejor ese y es perro para pelear bolas. Luego, al final, y lo dijo el mismo Osorio al ser entrevistado, aflojaron y permitieron un gol que no debieron permitirlo. Claro, fue un golazo de ese 7 de nombre impronunciable, Son Heung-Ming, que vale 58 millones de dólares él solito y juega en el Tottenham inglés. Una estrella que le metió un golazo a Ochoa. Angulado, donde las arañas hacen su nido, decía Ángel Fernández, narrativa que retoma el Perro Bermúdez. Vela fue el mejor jugador, ese penalti, que dijo, él y Guardado se habían puesto de acuerdo para tirarlo, le da realce cuando conduce la bola. Y Chicharito así es, quebrando a un rival, gol parecido al de Hirving Lozano contra Alemania, le pegó de rebanada pero entró. Un comentarista dijo, que si le pegaba bien la fallaba. Chicharito iguala al Matador Luis Hernández con 4 goles en Mundiales. Y va por el quinto. Sus lágrimas del primer juego le ayudaron. Y Layún saca muchos balones de tiro al arco, pero es bueno defendiendo y tirando centros, y nos enorgullece que sea cordobés, un orgullo veracruzano, cuyos primeros pasos los dio con Los Tiburones Rojos de Veracruz. Es muy cierto que llegaron con muchas críticas, pero es cierto, también, como un meme lo señaló, que pusieron al Santo de cabeza para ganar. Y ganaron. Nada iguala a la victoria, decía Vince Lombardi, y esa segunda victoria llegó. Bien jugado. Canta y no llores.

 

ESOS ALEMANES GACHOS

 

El gozo rápido se fue al pozo. Sucede que los alemanes, que para vencerlos hay que aplastarlos, el gran Toni Kross, faltando cinco segundos para que empataran su juego ante Suecia, y México así pasara a la siguiente ronda, pues no, dijo Minga, el medio del Real Madrid con gran tiro ganó el juego y nos dejó apretando aquellito. Qué ocurre. México necesita empatar o ganar ante Suecia, así pasamos a la otra ronda al primer lugar. Si perdemos se complica, porque puede haber triple empate en primer lugar con tres equipos con 6 puntos, y entonces buscar mejor average de goles y que los dioses nos acompañen. Si Alemania vence a Corea 2-0 y Suecia nos derrota, quedamos fuera. Decía Fernando Marcos, siempre quejándose, que a México en fútbol le pasaban cosas raras. Y gritaba: ¿Por qué, Dios mío, porqué a nosotros? Así andamos ahora. Lo que es la vida. Cuando el Mundial de 1994, en Estados Unidos, México pasó en primer lugar con solo 4 puntos, empatando con Italia. Hoy tenemos 6, dos juegos ganados y aún no podemos brincar. Qué cosas. Aquella ocasión, Italia y México negociaron un empate para que los dos pasaran en los primeros lugares. El gran Rafa Márquez negoció faltando media hora, y tanto Italia como México solo cachondeaban la bola. Luego nos tocó el maldito quinto juego y bye, bye Nicanor.

 

LOS APESTADOS.

 

Uno, cuando anda en la política, tiene que andar con mucho tiento. Si eres político, estás obligado a ver el Mundial en la tele o en un parque público con los tuyos. El pueblo no soporta que andes por Rusia, aunque todos digan que lo hacen con gastos de su dinero, es decir, personales. Nada. Le pasó al candidato de Morena a alcalde de Atlixco, en Puebla, subió a su Facebook que vivía la vida loca en Rusia, y que le quitan la candidatura. Otro, lo exhibió el diario La Jornada. El gobernador de Oaxaca, José Murat, con su esposa y sus pequeños hijos, o uno de ellos, se le vio en las gradas de Rusia. Caso increíble, cuando en su pueblo, que es uno de los de pobreza muy extrema, hay todavía gente durmiendo en las calles desde aquel temblor que les despojó de lo poco que tenían. El gobernador viviendo la vida loca. Para Ripley. Cuando el PRI lo era todo, y el presidente mandaba por los gobernadores, en tiempos de Salinas, que tenía el aparato de inteligencia  y espionaje más eficiente de México, al ir a visitar a un gobernador, cuando le saludó bajando del avión, le dijo: “¿Qué tal le fue en Las Vegas, gobernador?”, el tipo por poco le da chorrillo. Hoy nada pasa. Peña vive en otro planeta.

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