Bad Bunny convirtió la actuación de medio tiempo del Super Bowl LX en una vibrante celebración de la herencia puertorriqueña, logrando un promedio de 128,2 millones de espectadores este domingo. Apodado “Benito Bowl” por los aficionados, el espectáculo de 13 minutos en el Levi’s Stadium mostró al ícono mundial interpretando íntegramente en español, atrayendo aproximadamente 3,3 millones de televidentes más que el propio partido, que promedió 124,9 millones.
Aunque la actuación quedó por debajo del récord histórico establecido por Kendrick Lamar en 2025 (133,5 millones), reforzó el estatus de Bad Bunny como un imán de audiencia. El show se abrió con el éxito “Tití Me Preguntó” y transcurrió por una lista de canciones de alta energía que incluyó “Yo Perreo Sola”, “Safaera” y “Monaco”. La puesta en escena contó con un segmento de “casita” y una escena de recepción de bodas, sumergiendo a la masiva audiencia global en el lenguaje visual de las raíces caribeñas del artista.
Las colaboraciones sorpresa aportaron un gran poder estelar a la transmisión. Lady Gaga se unió a Bad Bunny para un remix con sabor a salsa de “Die With a Smile”, mientras Ricky Martin dio otro impulso al público con “Lo Que Le Pasó a Hawaii”. El despliegue visual también incluyó cameos no musicales de Pedro Pascal, Cardi B y Jessica Alba, que participaron como parte de las festividades en el escenario.
Más allá de las cifras de audiencia, la actuación dominó las redes sociales. De acuerdo con Ripple Analytics, el contenido relacionado con el espectáculo de medio tiempo sumó cuatro mil millones de visualizaciones en 24 horas en todas las plataformas. La NFL indicó que su clip más visto de todas las épocas en redes es ahora un vídeo de la actuación, con el pie de foto “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”, que alcanzó 179 millones de visualizaciones solo en Instagram.