El Águila de Fortín

N. de R.- A partir de hoy el prestigiado arqueólogo francés Eric Taladore y a invitación expresa, escribirá artículos de historia y arqueología en este diario digital www.sucesosdeveracruz.com.mx. Damos la bienvenida al reconocido investigador cuyas aportaciones enriquecerán el contenido de este medio informativo: Bienvenido.

El 19 de abril de 1862 ocurrió en Fortín de las Flores (Veracruz) el primer y verdadero combate entre los invasores franceses y las fuerzas republicanas mexicanas. Previamente se habían suscitado pequeñas escaramuzas, pero en este caso, una unidad del ejercito nacional enfrentó a las fuerzas armadas francesas. Los mexicanos eran comandados por el coronel Félix Díaz, el hermano de Don Porfirio, apodado el Chato.

A principios de enero del mismo año, un ejército compuesto de soldados españoles, ingleses y franceses desembarcó en Veracruz, supuestamente para recuperar el dinero de las deudas mexicanas en esos países. A principios de abril, España y Gran Bretaña abandonaron el puerto para no comprometerse en las maniobras políticas del gobierno francés que quería apoderarse de México. Las tropas francesas iniciaron su marcha tierra adentro, bajo el mando del almirante Jurien de la Gravière.

Rápidamente, los franceses ocuparon Córdoba (Veracruz), « una preciosa ciudad de unos 5 a 6000 habitantes », escribe el príncipe Bibesco, al mando de un regimiento. Luego se apoderaron de Orizaba. El ejercito francés iba a empezar el ascenso de las Cumbres de Maltrata, rumbo a Puebla donde lo esperaba el general Ignacio Zaragoza. Pero el general mexicano tenía la esperanza de retardar la invasión precisamente en las Cumbres de Maltrata, para darse tiempo de reunir más tropas.

Para verificar la determinación de los invasores, el estado mayor mexicano lanzó una pequeña unidad de caballería al mando del coronel Félix Díaz. Después de un breve combate, los mexicanos se retiraron, dejando preso de los franceses a Félix Díaz, quien logró escaparse, a pesar de encontrarse herido.

Este primer enfrentamiento no tuvo mucha importancia, pero permitió a los mexicanos darse cuenta de las capacidades y de las intenciones de sus enemigos, lo que les incitó a no impedir la progresión de los franceses en las Cumbres de Maltrata para replegarse hasta Puebla, donde los invasores fueron derrotados el 5 de Mayo.

Para conmemorar dicho evento, Porfirio Díaz mandó erigir en 1900 un monumento de mármol, conocido como el Águila, que se encuentra actualmente en el parque Venustiano Carranza, frente a la entrada posterior del Palacio Municipal de Fortín de las Flores.