La Puerta de Versalles

En el siglo XIX, el rey francés Louis-Philippe ordena la construcción de una fortificación que rodeara la ciudad de París para protegerla de los ataques de ejércitos extranjeros. Dicha muralla contaban con 17 puertas, cada una con su propio nombre. Esta fortificación fue destruida entre 1919 y 1929 por resultar obsoleta, pero los nombres de las puertas sobreviven hasta nuestros días, aunque físicamente ya no existan.

Esta vez nos encontramos al límite del Quinceavo distrito, en la Puerta de Versalles, llamada así porque constituía la salida más directa hacia a la ciudad vecina del mismo nombre. Este sector cuenta con numerosos restaurants y hoteles de muy diversas categorías, desde los puestos de papas fritas y los pequeños establecimiento de apenas unos cuantos cuartos, hasta los hoteles de varios pisos y los restaurantes de menús tentadores. Este barrio está también muy bien comunicado, pues se puede llegar por la línea 12 de metro a la estación « Porte de Versailles » y existen además, dos líneas de tranvía y la línea 80 del autobús, que también llegan directamente.

Esta excelente red de comunicaciones y de servicios de alojamiento responde al hecho de que la Puerta de Versalles es un polo de atracción de visitantes parisinos, franceses y extranjeros, pues dentro de su perímetro se encuentra el Parque de Exposiciones de París. Compuesto por 8 pabellones de diversos tamaños que representan 220 000 m2, este parque es el recinto ferial más importante de Francia y el cuarto de importancia en Europa. En él tienen lugar aproximadamente 200 exposiciones por año, entre ellas “El Salón del Libro de París” del que les hablaré la semana próxima.

 

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