Sophia, la robot humanoide que recientemente obtuvo la ciudadanía en Arabia Saudita, llegará el próximo año a México para participar en el Talent Land, que se realizará del 2 al 6 de abril en Guadalajara, Jalisco.

“Estamos en pleno proceso de ponentes, hasta ahora tenemos cerrados a 40 mexicanos de mucho nivel: emprendedores, de todo tipo (...) Vamos a tener a la robot que le han dado la ciudadanía en Arabia, va a ser una speaker; estamos detrás de gente muy grande”, señaló Pablo Antón, creador de Talent Land, en entrevista con Notimex.

La primera ponente magistral “no humana” confirmada a este evento es un robot que tiene el aspecto de un ser humano y puede gesticular y entablar una conversación; además posee algoritmos que le permiten recordar situaciones, personas e interacciones.

Sophia, la creación más avanzada de la empresa Hanson Robotics, cuenta además con dos cámaras que le permiten reconocer las expresiones faciales y los movimientos de las personas, los cuales procesa para imitarlos.

La ciudadana de Arabia se presentará el próximo 4 de abril en el escenario principal de Jalisco Talent Land, donde se espera un lleno total.

Pablo Antón indicó más que un evento se busca crear un ecosistema, donde se fortalezca y potencie todo el talento. Para eso, dijo, harán el Talent Land para llevar al de México, el cual será clasificado previamente.

También, abundó, tienen una red de alianza con todos los que se dedican al tema, todos los que tienen premiaciones en talentos, con todas las comunidades, premios de empresas, para traernos ese talento.

Explicó que Talent Land buscará fortalecer el talento mexicano, es decir, que no sólo sea de apasionados por la tecnología sino que sirva para algo más y el propósito es vincularlo.

Talent Land hasta ahora tiene 40 potentes confirmados, los cuales forman parte de las mil 500 horas de contenido que ofrecerá en evento más grande en México, donde reunirá a 30 mil asistentes en la Expo Guadalajara.

Además, es un salto, es una evolución de Campus Party, "un grandísimo evento que ha logrado reunir a todos los apasionados por la tecnología y nosotros queremos evolucionar ese evento con un propósito mayor que es intentar vincular ese talento con quien lo necesite”, comentó.

Dijo también que tiene el proyecto de Talent City, el cual pretenden desarrollar en los diferentes estados del país.

“La proyección futura es llegar al mayor número de estados posible, ojalá lleguemos a los 32, ya tenemos apalabrados algunos para organizar Talent City, que es como Talent Land, con eje que es un Hackathon con contenidos y actividades de robótica, drones y demás”, señaló.

Pablo Antón informó que para desarrollarlo ya están en conversaciones con Tamaulipas, Chihuahua, Durango, Campeche y muchos más; sin embargo, también buscan llevarlo al mundo, y para ello ya lo están platicando en Ecuador, Guatemala, España y Colombia.

“Talent Land es un evento que nace en México, que es mexicano y que va a crecer desde México. Nos queremos convertir en el referente de talento más importante en unos años del mundo, nuestra misión es cambiar el mundo con talento”, aseguró.

Finalmente, destacó que la fuerza del talento mexicano es impresionante, y “lo que tenemos que intentar es que no haya fuga de talento, que se quede aquí y que potencie la economía mexicana”.

En lo que parece una noticia que justifica el temor de Elon Musk por regular la Inteligencia Artificial (AI, por sus siglas en inglés), un joven ex ingeniero de Google ha decidido crear su propia religión en la búsqueda por desarrollar y promover la creación de una deidad basada en este tecnología.

El fundador de esta extraña iniciativa es Anthony Levandowski, mejor conocido como el cofundador de la compañía de tractocamiones autónomos ‘Otto’, que fuera adquirida por Uber y cuyo desarrollo estuviera relacionado con el robo de información estratégica sobre la tecnología de Waymo, una startup de Google que se independizara el año pasado.

‘Way of the Future’, la entidad religiosa sin fines de lucro creada por Levandowski en septiembre del 2015, fue registrada como una corporación que apunta a contribuir al mejoramiento de la sociedad “a través de la comprensión y adoración de la Divinidad”.

Los documentos hallados por el portal Wired muestran a Levandowski como su director ejecutivo y presidente, aunque la organización aún no ha presentado las solicitudes pertinentes a las entidades reguladoras para calificar como una religión exenta de impuestos.

La Inteligencia Artificial ha comenzado a tomar un papel relevante alrededor de los temas políticos, en donde su principal detractor ha sido el magnate Elon Musk, quien ha advertido en más de una ocasión el papel que esta tecnología podría jugar en la desaparición de la raza humana, una visión en donde incluso podríamos ver robots matando gente en la calle.

 

El temor de Elon Musk, fundador de Tesla, por la inteligencia artificial (IA) lo ha llevado no sólo a decir que Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, tiene un conocimiento limitado de esta tecnología sino que ahora la ha posicionado como la posible causante de la Tercera Guerra Mundial.

Luego de escuchar que el presidente ruso, Vladimir Putin dijera ante estudiantes de una universidad de su país que “la inteligencia artificial es el futuro no sólo de aquel país, sino de la humanidad… pues tiene oportunidades colosales y amenazas difíciles de predecir. Quien se convierta en líder de esta rama se convertirá en el dueño del mundo”, el empresario y líder tecnológico demostró, de nuevo el miedo que le tiene a esta tecnología.

A través de un tuit, Musk publicó que la competencia por la superioridad en cuanto a IA podría causar la Tercera Guerra Mundial, pues según él la IA podría iniciar ataques de manera preventiva si considera que el camino más probable a salir victoriosos.

 

 

Elon Musk, el famoso creador de Tesla, y apodado “Tony Stark” de la realidad, afirma cada vez que puede de los inminentes peligros que enfrenta la humanidad si la inteligencia artificial sigue desarrollándose sin tener un marco que la regule eficazmente.

En otras palabras, Elon Musk está adelantando que sucederá algo parecido a las películas como Terminator, Yo Robot o Ex Machina, donde las máquinas se vuelven tan inteligentes que luego atentan contra sus propios creadores y la raza humana por entero.

Mark Zuckerberg por otro lado, está bastante escéptico ante este tipo de afirmaciones y lo niega totalmente, aunque tenemos que tener en cuenta que pocas personas están tan involucradas con la IA como lo hace Musk.

Desde su cuenta en Twitter Elon Musk está alentando a las personas a que lean libros sobre una posible rebelión de las máquinas a futuro, cosa que parece sacada de ciencia ficción pero cada vez lo vemos más cerca.

En su cuenta de Twitter ha recomendado puntualmente el libro titulado: Life 3.0: Being Human in the Age of Artificial Intelligence de por Max Tegmark, este ha sido su tweet en particular:

Life 3.0: Being Human in the Age of Artificial Intelligence
En el libro habla sobre cómo la inteligencia artificial afectará al combate del crimen, la guerra, la aplicación de la justifica, los trabajos, la sociedad entera y también nuestro propio sentido de ser humanos.}
Elon además deja un pequeño comentario muy interesante al final del tweet: la Inteligencia Artificial puede ser lo peor o lo mejor que le pueda pasar a la sociedad.

Con lo ambicioso y negligente que es el ser humano, desde Tecnomagazine creemos firmemente que como en todo, el hombre meterá la pata y de seguro terminamos cazados por varios terminators.

En el laboratorio de investigación de inteligencia artificial de la Universidad Tecnológica de Georgia, un proyecto para crear una inteligencia artificial capaz de aprender y desarrollar nuevas tácticas de negociación ha dado un giro inesperado, para sorpresa de la empresa que lo ha financiado en parte: Facebook.

Los responsables del proyecto han tenido que apagar el proceso porque la inteligencia artificial había desarrollado su propio lenguaje, casi imposible de descifrar para los investigadores pero mucho más apto y lógico para la tarea que debía desempeñar.

El lenguaje parece una corrupción del inglés -el idioma en el que originalmente se programó la inteligencia artificial- pero carente de sentido por la extraña repetición de pronombres y determinantes.

Al analizar las oraciones, sin embargo, los investigadores descubrieron que en el aparente desorden había una estructura lógica coherente que permitía a la inteligencia artificial negociar entre distintos agentes usando menos palabras o con menor riesgo de equivocación.

"No programamos una recompensa para que la inteligencia artificial no se desviara de las reglas del lenguaje natural" y por tanto su red neural -el conjunto de rutinas que optimiza su funcionamiento- fue favoreciendo abreviaturas y nuevas expresiones que hacían mucho más rápida o sencilla su tarea, asegura en la publicación FastCo uno de los responsables del proyecto.

Imitando a los humanos

Los investigadores apuntan a que el fenómeno es similar al que favorece la creación de abreviaturas o de una determinada jerga entre ciertas comunidades humanas, solo que a una velocidad mucho mayor y sin supervisión ni control alguno por parte de otros individuos.

El incidente, lejos de ser una mera curiosidad, subraya uno de los problemas de la inteligencia artificial. Salvo que se limite su capacidad de optimización, es probable que futuras rutinas desarrollen formas de comunicación propias mucho más eficientes entre sí y alejadas del lenguaje humano.

Completamente incomprensibles incluso para sus creadores.Da la casualidad que justo esta misma semana Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, y Elon Musk, el creador de Tesla y SpaceX, han mantenido un acalorado debate en la red sobre los peligros que podría tener el desarrollo de lo que se conoce como una inteligencia artificial "fuerte", es decir, una inteligencia artificial multipropósito que iguale o exceda a la inteligencia humana promedio.

Aún estamos lejos de esa meta (algunos investigadores la consideran incluso poco realista) pero Elon Musk considera que podría tener graves consecuencias para el futuro de la civilización humana.

Zuckerberg, en cambio, cree que esa visión catastrofista es contraproducente y retrasará los numerosos beneficios que proporcionarán máquinas cada vez más inteligentes.