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Para los cordobeses recordar a La Negra Moya, conlleva hablar de su amado hijo El Chumo y por supuesto, de “El Príncipe de la Canción” como se le conoció a José José, aunque para éste último la vida en Córdoba es algo ya olvidado en su vida, pese a que fue aquí donde logró parte de su consagración rumbo al estrellato musical.

Eufrosina Sarmiento Magdaleno, alias “La Negra Moya” nació a inicios del siglo XX, allá por el año 1905. Fue una mujer delgada, alta y morena de rasgos negroides, de ahí su mote. Ella tras muchos años de trabajo en un beneficio de café logró fundar junto con otras mujeres, que se dedicaban al arduo trabajo de selección del café, el primer sindicato de mujeres desmanchadoras.

En una sociedad conservadora, donde predominaba el liderazgo del hombre en el mundo empresarial y sindical, La Negra Moya, apellido que tomó prestado del segundo marido de su madre, llegó a ser la lideresa del poderoso sindicato de Obreras Escogedoras de Café de Córdoba entre los años 1930 y 1960.

Extrañamente no han sido historiadores o narradores cordobeses quienes le han honrado con una investigación seria de su vida de la que poco se conoció. Unos dirán que se dedicaba a la brujería o que era yerbera mientras que otros la señalaron por su alcoholismo y problemas mentales que la llevó a terminar su azarosa vida en el hospital psiquiátrico de Orizaba donde murió a la edad de 71 años.

Es precisamente Heather Fowler Salamini quien mejor narra un poco de la vida de esta mujer que es parte ya de la historia de Córdoba.

La escritora, nacida en Nueva York, profesora emérita de la Universidad de Bradley, Illinois es maestra de Historia Moderna por la Universidad de Toronto, Canadá y doctora en Historia de América Latina. Ella fue quien mejor le hizo justicia a la mujer luchadora desde sus raíces. La investigadora recibió en 2010, la Medalla al Mérito Universidad Veracruzana al lado de Luis Villoro Toranzo y Ricardo Corzo, por sus contribuciones a las humanidades.

En su investigación, Fowler, equipara a Eufrosina Sarmiento, (La Negra Moya) a otra mujer cordobesa que también se convirtió en una leyenda: La Mulata de Córdoba.

Menciona que “así como la Mulata de Córdoba” transgredió todas las normas de su tiempo a través de la magia, la Negra Moya desafió las reglas raciales y de género de la clasista sociedad cordobesa casándose con un miembro de la mejor sociedad del lugar”.

De suma importancia es su sentencia al decir que la Negra Moya fue “una extraordinaria mujer que se empoderó también por su pasión por las artes y lejos de usar el poder sobre las trabajadoras, lo usó para luchar por justicia social”.

La Negra Moya vivió en la avenida 7, entre calles 9 y 11. Ahí sigue el menor de sus 5 hijos de nombre José Antonio Bermúdez Sarmiento de 62 años de edad.

Entrevistado por Sucesos de Veracruz dirá que su madre murió hace 36 años y su hermano, Raúl Ortiz Sarmiento, alias “El Chumo” tendrá cerca de 46 años de fallecido.

Narra lo que recuerda:

“Mi madre laboró en el beneficio de café que se ubicó en la esquina de la avenida 7 y calle 11, como desmanchadora cuya labor era seleccionar el café para que no llevara mancha. Entraba a las 8 de la mañana y salía a la 1 de la tarde. Una de las máquinas aún se encuentra en la parte de arriba de la biblioteca municipal”.

“Era una máquina que consistía en una cinta o banda a la que caía el café y el cual se iba escogiendo. A mí me tocó ayudar a mi mamá junto con mis hermanos. Mi hermana también fue desmanchadora”.

Narra orgulloso que su madre, La Negra Moya fue la oradora de un acto que presidió Adolfo López Mateos, quien fuera presidente de la República Mexicana. “Le dijo sin necesidad de ningún papel escrito todo lo que se le vino a la memoria, porque ningún de sus compañeras quiso pasar a decirle algo al Presidente de la República que visitó Córdoba”.

“Mi madre fue secretaria general del sindicato del beneficio de café varias veces. También fueron lideresas Sofía Castro e Inés Reyes de las que me acuerdo”.

“Ellas tenían su sindicato independiente en la esquina de la avenida 3 y calle 11, frente a donde están actualmente las oficinas del SAT”.

Recuerda con tristeza: “Por la venta del edificio del sindicato a mi madre le tocaba una parte y nunca le dieron nada. Hubo una persona que le hizo mucho mal a mi mamá. Mi mamá a raíz de ello se extravió de su mente. Cuando estaba Guillermo García Rivera, como presidente municipal’ de Córdoba mi mamá andaba en las calles y la metieron a la cárcel para que no se dañara o causara daños. Mi hermano me mandaba a cuidarla cuando la veía deambulando por la ciudad y cuando hacía algo mal le hablaba a mi hermano Chumo quien se la llevaba en un taxi”.

¿Cuándo hablas de mal te refieres a que personas utilizaron eso para sacar a tu mamá del sindicato?, se le inquiere.

“Efectivamente pero permíteme omitir los nombres de las personas que le causaron tanto daño, porque aunque lo viví es difícil todo esto. A mi mamá se la llevaron al hospital psiquiátrico de Orizaba. Le llevaba todos los días su comida. Estoy tranquilo porque a la persona que le causó tanto daño se le revirtió todo y le fue peor”.

 “Entonces omito nombres. A quien lea esto les pido que traten de no hacer el mal, que se comporten como buenos seres humanos, que nos ayudemos unos a otros porque en esta vida cada quien va a pagar lo que hace. Entonces te puedo decir que ésta señora pagó y le fue muy mal”.

¿Cuáles fueron los motivos?:

“El hecho de ser la líder y por otro lado la ambición desmedida por el dinero fueron las causas que provocaron el daño a mi madre, porque querían quedarse con la mayor parte del dinero del sindicato”.

A pregunta expresa refiere que el comité sindical estuvo conformado más o menos por 5 mujeres que lideraban a un promedio de 160 trabajadoras integradas al sindicato.

Bermúdez Sarmiento reitera que el beneficio de café al cual pertenecieron las desmanchadoras se ubicó en el edifico de la avenida 7 y calle 11, en contra esquina del actual mercado La Garza y el sindicato estuvo en la avenida 3 y calle 11, frente a donde se encuentran las actuales oficinas del SAT.

Menciona que la producción cafetalera de otros países y su calidad provocaron que fueran cerrando beneficios particulares del aromático grano que se dedicaban a la exportación y que contrataban mano de obra femenil para la selección del grano y eliminar el desmanchado que iría sólo para consumo nacional o en mezclas. Entre los beneficios que cerró fue el que menciona constituyendo con ello la desaparición del sindicato que fundó y encabezó Eufrosina Sarmiento Magdaleno.

 EL CHUMO Y JOSÉ JOSÉ 

 ¿Recuerdas en qué momento incursionó tu hermano Raúl Ortiz Sarmiento “El Chumo” en la música y cómo conoció a José José? se le inquiere:

“Mi hermano cuando andaba en el corte empezó tocando la guitarra, hacía sus actuaciones en los sindicatos, a los 17 años tomó la decisión de irse y se fue a trabajar primero a Mexicali, Baja California; en el grupo que andaba le empezaron a llamar la atención las percusiones, batería, tarolas, congas, timbales, que anteriormente eran cueros y no ahora que son plásticos, le empezó a gustar eso e incluso él trabajó en el Circo Unión tocando la batería, de ahí volvió a la música, estuvo en México y se relacionó con músicos, con artistas de la talla de Marco Antonio Muñiz, Alejandro Algara, Manolo Muñoz, Víctor Iturbe “El Pirulí”, Carmela y Rafael e infinidad de artistas de aquella época, incluso la mayoría de ellos vinieron a Córdoba porque él los trajo al parque, convivió con Chino Morán, otro artista; también conoció allá en México a su compadre Rudy Ríos Macedo, el que tocaba el bajo con Marco Antonio Muñiz y aparte él y otro señor que tenía un centro nocturno allá en México, el señor Rudy Ríos y el señor Oviedo, no recuerdo su nombre, entre ellos dos reabrieron La Mansión, porque La Mansión la abrió Polo, se llama Germán Polo que ahora vive en Peñuela”.

“Germán Polo y su papá fueron los primeros que abrieron La Mansión y ahora tiene un salón que así se llama precisamente en Peñuela. Ellos trajeron muchos artistas”.

- ¿Y Rudy Ríos, ¿en qué momento surge?

Surge cuando se empezó a llevar con mi hermano, incluso fueron compadres, Rudy es padrino de Raúl mi sobrino, hijo de mi hermano “Chumo”, ahí empezaron la amistad, venía cada 15 días y después reabrieron un restaurante bar, centro nocturno denominado La Mansión, que precisamente se ubicó donde está la Volkswagen, junto a El Rosario, más o menos en esa temporada también abrieron el restaurante Melka; y ahí empezaron, fue cuando José José empezó a venir, ya mi hermano lo conocía, y él venía como una persona común y corriente y como cantante.

-¿José José nunca vivió en Córdoba?

“No, estuvo en Córdoba, por lapsos, pero vivir aquí no; él venía por dos o tres meses a convivir con mi hermano se quedaba aquí en la casa; a veces con Alfredo Layún, el dueño del hotel Iberia que en paz descanse también, pues como aquí era muy conocido entre Alfredo Layún, mi hermano “Chumo” y Homero Martínez, hacían el convivio, entre ellos”.

-En Córdoba, todo mundo relaciona a José José con “Chumo”, se le recalca y responde a la pregunta:

“Efectivamente, “Chumo” fue el primer representante de José José antes del festival OTI, donde participó con La Nave del Olvido, fueron cosas que a mí me tocaron”.

Narrará anécdotas que vivió en su niñez al lado de los dos grandes amigos y músicos:

“A mí me mandaban en un ADO, desde la terminal de la avenida 3 y calle 4, con unas cajas de cartón llenas de gardenias, café y jamón envinado. Salía de aquí a las 5 de la mañana para llegar a México a las 10, ellos me esperaban en Buena Vista donde anteriormente estaba la terminal del ADO con esas cajas”

“Las echábamos al coche, mi hermano y José José iban a las radiodifusoras y hablaban con los gerentes y con los encargados de la cabina, entonces mi hermano le ofrecía al gerente una bolsa de café, unas gardenias y parte del jamón”.

En sus recuerdos manifiesta que fueron precisamente productos típicos de Córdoba los utilizados para la labor de promoción de quien posteriormente fuera el mejor cantante de música romántica mexicana, José José.

“Efectivamente, así se empezó la labor de la promoción, bueno antes de que empezara José su ascenso.  Lo apadrinaron aquí en el restaurante Melka, que posteriormente se llamó El Fontana; lo apadrinó Armando Manzanero;  luego se fueron José José y mi hermano a grabar Sólo una mujer y La Nave del Olvido, hasta que mi hermano murió”.

Recuerda con dolor cuando su hermano tuvo el  accidente en el que perdió la vida:

“Venía de México a la coronación de Marisela Villanueva, que fue reina de Córdoba, iba a ser el evento ahí donde era el cine Isabel, frente al parque 21 de Mayo, el grupo de mi hermano se llamaba el Tabarú y venía a tocar;  el Tabarú estaba integrado por  “Chumo” y Jesús Muñoz, entre otros, tocaba la guitarra con mi hermano, también ya falleció. Fue ahí cuando me dieron la noticia en la avenida 2, donde estuvo el restaurante de Melka, luego que dejó su domicilio en Dos Caminos.

“En la avenida 2, estaba comiendo con Alejandro Algara y otros que venían a la coronación de la reina, yo tenía como 16 años más o menos, y mi hermano Raúl tenía como 36 años más o menos.

Ofrece detalles del accidente:

“Mi hermano venía de copiloto, porque él tenía un Volkswagen pintado de rosa mexicano y como venía un poco intoxicado con el alcohol pasó a Buena Vista y preguntó que si ya se habían venido para Córdoba y entonces se encontró a un muchacho, -así me platicaron-, antes de salir le preguntó si sabía manejar y el muchacho le dijo que sí, entonces de México a las Cumbres de Acultzingo todavía venía bien, y dicen que el joven quiso rebasar un camión de volteo, casi lo estaba rebasando cuando la defensa delantera del VW de mi hermano se atoró y se jaló, fue cuando cayó el Volkswagen, se abrió la puerta y mi hermano Raúl tuvo dos heridas en la cabeza, y falleció”.

-¿Muchos han creído que José José era cordobés, y que se niega decir que es de Córdoba?

“No, José es de México, del DF, de la colonia Clavijero, yo fui a su casa y en esa ocasión estaba con su mamá y su hermano Gonzalo, ahí vivía, él nos platicó que su papá, que se llamaba José también era barítono y su mamá soprano.

-Una pregunta, ¿“Chumo” llegó a tener composiciones musicales, tuvo canciones propias?

“No, él tocaba canciones o melodías que ya habían compuesto, pero nunca fue compositor”.

Narrará recuerdos del “Príncipe de la Canción”:

“José empezó cantando y anduvo en la farándula en México, trabajaban en un bar, era restaurante, donde tocaban tres, el grupo se llamaba los Tec, son las iniciales de los 3 músicos que eran batería, piano y bajo, y José cantaba, ahí fue donde mi hermano lo conoció”.

“Después comenzaron a venir a Córdoba”.

-¿Recuerda en qué año?:

“Pues échale tú, si fue el festival OTI en 1970 ponle unos 4 ó 5 años atrás”.

-¿Hasta dónde tu mamá influyó en la carrera musical de “Chumo” con las relaciones que tu mamá tenía como lideresa?:

“No, mi hermano se labró su propio camino como músico porque el papá de mi hermano era músico, era baterista, lo que es “Chumo”, Delia, Salomón son hijos de otro papá, Eduardo y José Antonio, servidor, hijos de otro papá, todos de Eufrosina Sarmiento Magdaleno, “La Negra Moya”, en paz descanse, por eso es que me imagino que traía la vocación de la música”.

-¿Has vuelto a ver a José José?

“La verdad, la última vez que vi a José fue cuando vino a Orizaba, a La Concordia, que venía con Marco Antonio Muñiz, Di Blasio, y Armando Manzanero”.

-¿Volviste a hablar con él?

Claro, yo conviví con él.

-¿Te saludó, te recordó bien?

“La actitud de José hacia mí, o hacia muchas personas fue la de una persona normal, lógico que cuando estuvo en su apogeo, cuando lo seguía mucha gente pues trataba de escapar, cuando se pudiera, pero él cuando convive con las personas que se lleva bien e incluso músicos, artistas, es otra cosa diferente, me entiendes, uno que convivió con él pues lógico que es muy diferente”.

-¿Pudiste hablar con él? Se le insiste:

Sí, yo estaba parado en la puerta, por donde entran los vehículos en La Concordia y pues iba pasando la camioneta y que le dice a la persona que traía el vehículo que se detuviera y que me dice qué pasó, y que le digo vengo a verlos a ustedes, pásale dice, vente, y ya que le dice al de la puerta deja pasar por favor a mi hermano, mi hermano “Picheco”, porque mucha gente aquí en Córdoba me conoce por “Picheco”, y la última vez que tuve una conversación con él fue hace como 4 meses que le hablé por teléfono; días antes le estuve llamando y él me llamó, aquí en tu humilde casa donde estamos ahorita, estuvimos platicando, le pregunté por su hermano Gonzalo, y me dijo que tenía 3 años que falleció; platicamos como media hora; no he vuelto a llamarle pero él conmigo es muy accesible”

Remata:

“Nada más comunicarle a las personas que tienen otras ideas, que si quieren recordar algo de la señora Eufrosina Sarmiento “La Negra Moya”, o de Raúl Ortiz Sarmiento, “El Chumo”, relacionado con José o la vida de “Chumo” si llevan gusto aquí estoy para servirles”.