Selección mexicana

A mi amigo Humberto Montoya Nava

El tema de la selección mexicana de futbol -que le fue como en feria recientemente ante Croacia- queda de plano disminuido ante la otra selección que tendrán 90 millones inscritos en el padrón electoral ante las urnas el 2 de julio entrante.

De esos votantes potenciales hay 3.8 millones de jóvenes que asoman a este mundo de la muy naciente democracia nuestra.

Vaya que cuesta todo esto no sólo en lo que se refiere a recursos económicos, sino a toda la parte de la sociedad que participará en las casillas pues en buena medida de ellos depende el buen resultado de quienes gobernarán al país desde el ámbito federal, congresos, gobernadores, alcaldes, tres mil 406 cargos en total.

Baste referir unos cuantos datos de lo que ya asoma en el horizonte según   Integralia:

El costo presupuestario de la democracia electoral en el ámbito federal aumentó 18.78 por ciento con respecto a 2012; ahora será de 28 mil millones de pesos. Al INE le tocan gastos por 17 mil 426.4 y 3 mil 893 millones de pesos al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF); el resto es de los partidos políticos.

La coalición Todos por México (PRI-PVEM-NA), recibirá 863.96 millones de pesos Por México al Frente (PAN-PRD-MC), 832 millones de pesos y Juntos Haremos Historia (Morena-PT y PES), 451.36 millones de pesos.

Cifras provenientes de los impuestos aparte, cobra mayor atención lo que las encuestas de candidatos presidenciales están delineando, nada definitivas, tendencias al fin, ahora que están por iniciar las campañas formales de quienes contendrán.

De verdad batallan por aproximarse a Andrés Manuel López Obrador sus adversarios José Antonio Meade Kuribeña, Ricardo Anaya Cortés y Margarita Zavala.

Los cuatro centran sus campañas en la anticorrupción, el combate a la impunidad y en fortalecer el estado de derecho, inmersos ante intereses visibles más aquellos que no lo son tanto, además de la influencia del narco en casi todos los puntos del territorio con lo que ello implica en la administración pública y social.

Van más en cuesta arriba Meade y Margarita y antecede a López Obrador el panista perredista y dantista Ricardo Anaya.

Lo que se advierte en este juego de individuos más que de partidos políticos con estatutos y declaración de principios, con todo lo que de rollo implica eso, rebasan a las ideologías más no a los intereses.

Los s debates aprobados por el INE permitirán detectar con toda claridad quién quedará finalmente hacia la recta final en la lucha electoral por el poder ante López Obrador.

Hay un López Obrador más cuidadoso en temas de fondo, aunque la agenda de las campañas la lleva de todas todas, ora con la legalización de las drogas, amnistías, spot de la chica fresa, nuevo aeropuerto, contratos petroleros, contaminación y destrucción de la naturaleza, a todos de cabeza.

 

 

zvr