Supón amable lector que nos estamos tomando una taza de café y nos ponemos a comentar  sobre la política futura.   Me pides mi opinión sobre que va a pasar con el país y la presidencia de la Republica.

Te diría que las señales serán muy claras cuando salgan los candidatos.  Por ejemplo, el candidato que más le conviene al PRI que salga en el PAN es Anaya, pues con tantos negativos será relativamente fácil que el voto anti AMLO se aglutine en contra del frente.   Si sale Anaya, los calderonistas una vez más se unirán al PRI como sucedió en la campaña de Josefina.        Si los que mandan en el país consideran que será el frente el que gane la elección, entonces de primera instancia escogerían a Moreno Valle, que es el favorito de Peña, y sólo que fuera muy abajo se irían por Margarita, pero todo parece indicar que Anaya no soltará prenda ni la candidatura.

El candidato de PRI nos dirá muchas cosas.  Si se trata de alguien que pueda conectar con los jóvenes y no tenga cola, además de no estar muy cercano al grupo en el poder, entonces significa que el PRI espera –contra todo pronóstico- ganar la elección presidencial.  En caso de que pongan un candidato flan, como es el caso de Nuño, casi seguro dan por perdida la batalla y se repliegan negociando con el que esperan que gane.    Si el PRI y el PAN ponen candidatos débiles, entonces significa que ya acordaron con el PEJE, y éste no se va a meter con ellos durante su mandato. Un tipo con sabor a tapado es Luis Videgaray, quien gracias a su cercanía con Trump y el gobierno de Estados Unidos renació desde sus cenizas como el ave fénix.  Nada más imagine un tweet de Trump unos días antes de la elección afirmando que con AMLO sería un problema gravísimo la relación MEXICO-USA y que con Videgaray todo sería miel sobre hojuelas.   Con todo y nuestro nacionalismo, sabemos la importancia de llevarnos bien con el vecino del norte.    En caso de que se analice que Luis no puede repuntar, siempre queda la opción de Meade que no sería mal visto por priístas y panistas, así que imagina la combinación de Meade por el PRI, y por el frente un candidato sumamente débil como Anaya.  La línea estaría muy clara.

Otra señal será ver como actúa el PEJE. Pues ya hemos visto que cuando decide perder, se tropieza hasta con sus propios pies.   Si comenzamos a ver errores, fallas en el discurso, pleitos internos más fuertes que el de Monreal, entonces sabremos que Morena tendrá un lugar destacado en el congreso, pero decidieron no ganar la presidencia de la República.    Si vemos que Monreal es postulado por un partido fuerte, eso va a significar que será usado para debilitar al Peje y quizá hasta para quitarle a morena la cdmx. 

¿Y a nivel estatal como ves las cosas?   Bueno allí las cosas son muy diferentes.   Dependiendo de quien sea el candidato del PAN a la presidencia, podremos saber si será candidato también el hijo del gobernador.  Incluso si vemos a Osorio Chong con la candidatura del PRI a la presidencia, eso va a significar que le van a dejar el estado de Veracruz a los Yunes azules. Salvo que la presencia de Dante en el frente a nivel nacional funcione como cuña para evitar heredar el estado.  Lo cual dudo, porque su presencia es más testimonial y sólo ofrece votos reales en Jalisco.  Pero en una elección muy competida, MC puede ser el fiel de la balanza.  

En el caso de Morena.  Todo parece indicar que será Cuitláhuac el abanderado una vez más.  Se dice que no es el mejor cuadro en el estado para competir por la gubernatura, pero es muy cercano al propietario del partido y eso le puede ser muy útil para demostrar que ya aprendió y hará las cosas mejor en campaña.   Morena adolece de falta de estructura y de cercanía con todos los sectores de la población.   Si desde ayer, ellos ya están capacitando y trabajando con su estructura, la situación para sus oponentes se complica, y mucho.   Su virtual candidato tiene que mejorar su discurso y darle la confianza a los veracruzanos de que tendrá personas capaces en su gabinete estatal, y sobre todo, que serán elegidos los mejores veracruzanos, y no los resulten de una tómbola.   Porque ese asunto de escoger cuadros vía tómbola es una verdadera ofensa para el resto de los mexicanos.  Da a entender que no le importa al partido quien resulte en tal o cual puesto, aunque no esté capacitado o sea un inútil.    Aunque en su defensa, podemos afirmar que los que han sido elegidos por otros métodos no han demostrado ser unas lumbreras en su puesto.   De cualquier forma con estructura y un mejor discurso político que no esté basado exclusivamente en la figura de AMLO, morena puede dar la gran sorpresa en el estado.

En el caso del PRI, otra vez depende de quien sea el candidato a la presidencia, pues si se tratase de alguien del grupo ITAM, que considero es lo más seguro, entonces hay muchas posibilidades de que Pepe Yunes no sea candidato a la gubernatura de Veracruz, sino que tenga ya asegurado un puesto en el gabinete federal.   En ese caso el relevo natural es por parte de Héctor Yunes, que seguramente aprendió de sus errores en la campaña anterior, ya no estará encerrado en su mundo de caramelo y trabajará de manera diferente, aprovechando el desgaste normal que ha tenido su primo en un gobierno con pocos recursos y muchos problemas, aunado a un gobernador que quiere hacer todo él y salir únicamente él en todas las fotos.   Considerando que ahora Morena no tendría el apoyo de gobierno del estado, el PRI puede resurgir en Veracruz.

En resumen, no hay un candidato que asegure ganar la elección, salvo quizá Dante Delgado si fuera candidato del frente formado por PAN, PRD y MC, ya que es alguien de quien se tienen muy buenos recuerdos cuando fue gobernador interino.  Lleva en contra la edad y el cansancio de los años, y también que Veracruz es un estado cuyo candidato emanará de las filas del PAN conforme a los acuerdos privados del frente.

Si hoy fueran las elecciones, a nivel nacional ganaría Morena y a nivel estatal considero que también ganaría Morena.   Lo importante es que cuando se definen los candidatos y comienzan las campañas y sus propuestas, hay un sector volátil del electorado que puede cambiar su intención de voto, debido a lo atractivo de un candidato o al rechazo a alguna acción de otro candidato.   Aunque usted no lo crea, puede ganar cualquiera.  Morena, PAN y su frente (porque casi seguro será el PAN el que ponga candidato a la presidencia de la república), o PRI.    Hay análisis que muestran los escenarios para que cada uno gane, si se dan los supuestos.   Lo que si le garantizo es que será difícil que su vida mejore, gane quien gane.

 

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Así, exactamente como el título de esta columneja, es el apelativo que merece la mayoría de los mexicanos cuando suben a un puesto público.   Tal parece que cumplir el rol de funcionario público implica convertirse en aquello que tanto se criticaba desde la trinchera de afuera.  En todos lados se cuecen habas, y hoy tengo ganas de desahogarme contigo amable lector@.

Comienzo con los secretarios de estado. En los últimos días se me ocurrió verificar de dónde vienen los que están a nivel estatal y federal.  Con sorpresa veo que más de uno proviene de la iniciativa privada. Y no sólo el secretario, también muchos subsecretarios y funcionarios menores.   ¿Y que te encuentras?  Cada uno de ellos hace hoy lo que ayer desde la iniciativa privada criticaba.  

Veo secretarios solapando aviadores y lamebotas, los primeros por compromisos y los segundos porque el ego les come el seso y necesitan su cauda de adoradores.   Millones de pesos se gastan en nóminas de personas que no hacen nada.   Por cierto, se le recuerda a los secretarios del estado de Veracruz, que el gobernador acaba de emitir una orden para reducir nómina de personal improductivo.  Miguel Ángel por segunda vez les da un aviso, y uds debieran de escuchar.   La ciudadanía se da cuenta que existen muchos aviadores.  Y eso se castiga en las urnas.   Al mantener a sus adoradores o inútiles, lo único que hacen es perjudicar su proyecto político y el proyecto de aquél al que sirven, porque eso de pensar que sirven a los veracruzanos es una falacia.

Volviendo al tema, se escucha fuerte el comentario de algunos subsecretarios que provienen de la IP y están haciendo exactamente aquello que criticaban.  Se toman la foto en todo evento, y participan en todo lo que les conviene, pero no se nota un gramo de trabajo en bien del sector que deben de atender.   En Veracruz parece que la línea es aparecer en todos lados, desde el gobernador para abajo, todo mundo se reúne con todo mundo, platica, habla, y estamos inundados de bla, bla, bla, bla.   Pero el trabajo efectivo es muy poco.   Se entiende que el gobernador tenga que dar la cara por los problemas, pero hay secretarías que no han tenido en los nueve meses una sola reunión de gabinete.  No tienen rumbo, no hay  planes con el pretexto de que son sólo dos años. Y entonces todo mundo  no trabaja, y cada quien hace lo que cree que le conviene para su futuro.   Mientras Veracruz les importa un pepino.  En la burocracia estatal se practica el mexicano harte de hacerse tonto y cobrar la quincena.  

Así vemos funcionarios que utilizan el puesto para obtener (como siempre) beneficios personales y de grupo, sin que sus superiores les llamen la atención, en un afán de fingir a ojos de los ciudadanos que todo es armonía, cuando las patadas bajo la mesa son notorias, y los golpes bajos suenan más que si fueran por arriba del cinturón.    Asco da ver que aquéllos que criticaban el beneficiarse con un puesto público ahora se dan cuenta de que sus subordinados lo hacen y por discreción se callan. 

En los funcionarios que ya tienen algo de tiempo en la administración pública el problema es grave. Allí no hay mayor criterio que la voluntad de la familia real. El problema es que su ínfimo nivel  intelectual no le permite al funcionario menor entender que los intereses de la familia real se basan en el mejor servicio público y la mejor atención a los ciudadanos con el fin de ser bien vistos para los proyectos futuros.   O quizá con la maña de no entender, la corrupción y el abuso están a la orden del día, sin que nada ni nadie pueda parar la molestia ciudadana que crece día con día.

Se entiende que no haya vocación para pensar en el beneficio de Veracruz. Se comprende también la pequeñez al nivel de estar en un puesto de medio pelo, y sentirse el amo o la ama del mundo.  Lo que no se entiende es la razón por la cual se traiciona hasta la educación recibida en casa.  Tal parece que subirse al rol de funcionario público implica traicionar la buena cuna, la educación, la lucha contra la corrupción, la búsqueda de eficiencia, la transparencia y todo con el afán de aparentar lo que no se es.    Me explico, el pequeñín que llegó a cierto puesto por el único mérito de tener cierta amistad con alguien importante en Acción Nacional, cree que ser déspota, prepotente, arbitrario, ignorar al ciudadano, no cumplir su función y de ser posible beneficiarse con el puesto, es lo adecuado.   Eso no conviene ni a los Yunes, ni a Acción Nacional ni a Veracruz ni a México.  Pero ellos juegan su rol como su pequeño cerebro les da a entender.

Hay otros casos, en los cuales se reciben órdenes del superior de hacer lo incorrecto. Y por necesidad o por el ego de disfrutar el puesto, se llevan a cabo dichas órdenes, en lugar de explicar el error en que se incurre.  Total, que la administración pública en Veracruz está de cabeza.

Entrando al terreno de los cachetones y sinvergüenzas, el colmo de el arte de ser cachetón lo practican funcionarios menores de sefiplan responsables de contratos y adquisiciones.  Quien esto escribe tiene información de muchos inmuebles que rentaba la anterior administración, mismos que siguen ocupados por la actual, pero el gobierno de Miguel Ángel Yunes no paga renta, no renueva contratos y tampoco desocupa, ejemplifican en hechos el abuso de poder.   En un par de reuniones se ha comentado que la encargada no recibe a los propietarios, no atiende llamadas, y elude la responsabilidad pare resolver el problema.  Tiene la ventaja de ser joven y guapa, pero los arrendadores no tienen tiempo de que aprenda su función.  Los problemas se deben resolver, no dejar que se acumulen.

Cuando Miguel Ángel, en aquél entonces candidato firmó un acuerdo con el actual presidente de Concanaco dónde establecía que los adeudos justos se pagarían y habría una administración ejemplar, muchos acreedores pensaron que habría mano firme, pero también justa e íntegra...  A la fecha siguen esperando, sin esperanza y comenzando a cambiar su criterio.   La realidad desengaña.

 

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De manera permanente escucho que no podemos hacer nada por nuestra Patria para mejorar la situación en todos los aspectos.

Los pobladores de México y uno que otro ciudadano (los diferencio porque todos poblamos el país, pero muy pocos exigimos o pretendemos exigir nuestros derechos) nos sentimos muy pequeños ante la magnitud de los problemas que enfrentamos, al grado de que acabamos por no hacer absolutamente nada, mientras cada uno de esos problemas se agrava mucho más.

Pensando que si denunciamos no pasa nada. Sabiendo que los corruptos están en todos lados, y que muchos de los problemas se generan por la ineficiencia del gobierno, lo mismo el ejecutivo, el legislativo y el judicial, cada uno a su estilo tiene como único amor el dinero y el poder, olvidándose de la Patria.

Llegué a la conclusión de que si podemos hacer y mucho. El problema es la falta de ciudadanía, no hemos aprendido a ser solidarios ni a exigir.

Lo ideal sería tomar las calles, diariamente si es necesario. Imagine usted una ciudad asolada por la delincuencia que diariamente tomara sus calles, con una marcha del 50% de la población. Una hora diaria. Sería un escándalo a nivel mundial, escándalo que es de las pocas cosas que le interesa evitar a nuestras autoridades.

Sabemos que eso es una utopía, porque hay demasiados intereses, mucha ignorancia sobre el participar de los ciudadanos en la cosa pública.

No acabamos de entender que los empleados públicos son empleados del público, a pesar de sus aires de importancia y su desdén por atender al ciudadano de a pie. Algo que por cierto no debemos permitir. Yo tomé una decisión que trataré de seguir al pie de la letra, aunque no siempre es posible, pues son autoridades, lo cual implica acudir a reuniones para tratar temas importantes para la sociedad con ellos, a pesar de que a veces no permiten hablar a los que fuerte hablamos.

Te invito a tomar la misma decisión y verás que poco a poco avanzaremos. Es muy sencillo. No acudir, no escuchar, no estar cerca, no estar junto, no negociar, no atender, a quienes te consta que son corruptos.

Pero no sólo eso, reclamar a tu organización, a tus compañeros, a tus amigos, a tus familiares, si es que acuden a reuniones con funcionarios que no cumplen con su función. Mostrarles el desdén y el desprecio social a quienes nos roban la tranquilidad y un futuro mejor, no importa si lo hacen por ineptos o por ladrones.

En todos los casos rechazarlos públicamente y mostrar también públicamente nuestro rechazo. Es algo muy sencillo, pero para ellos muy doloroso. Y cuando no haya más remedio que acudir a una reunión o evento con ellos, tomar la palabra y exigir delante de todos que cumplan con su función. Si no fuera posible tomar la palabra, demostrar entonces nuestro desprecio levantándonos y dándoles la espalda.

Hace poco, en un evento de taza de excelencia en la ciudad de México tuve la oportunidad de hacer un par de actos de resistencia civil. El primero fue cuando un funcionario corrupto de Sagarpa tomó la palabra, yo me levanté y le dí la espalda.

Lamentablemente estaba oscuro y no fue muy notorio mi rechazo. La segunda oportunidad la tuve ante un líder estatal que conviviendo con alguien del comité presumía de los avances en la entrega de planta y paquetes tecnológicos, acudiendo a saludarlo y reclamando la presencia de funcionario corrupto de Sagarpa en el evento, señalando a dicho líder la corrupción de algunos líderes de productores, los negocios que hacen con el paquete tecnológico que cobran a $2,500.00 y les cuesta mucho menos, y mi estimación de las mochadas a quienes en Sagarpa lo autorizan.

A partir de ese momento, trato de no participar en ningún evento que organice algún funcionario corrupto. Y para mi corrupto es tanto el que roba el dinero público por los medios que sean, como el que es inepto e incapaz para cumplir su función, y quien permite que haya aviadores y se sangre el erario público para beneficiar a algunos miembros de su grupo.

Si eso hicieran los pobladores de los distintos municipios estoy seguro de que México comenzaría a cambiar para bien.

Esta actitud de rescate de los valores cívicos ya resulta urgente. A estas alturas, vemos pueblos enteros corrompidos por algunos grupos de mafiosos, que crean una base social beneficiando con migajas a la población entera, a cambio de protección creando un colchón de amortiguamiento social para sus actividades delictivas.

Primero lo vimos en Sinaloa con los capos del crimen apoyando a los pobladores. Ahora lo vemos hasta en Puebla y Veracruz con el apoyo a los grupos dedicados al robo de combustible. Esos pobladores se justifican afirmando que hay complicidad de policías municipales, estatales y federales, soldados incluso, y autoridades estatales así como personal de PEMEX.

No me consta, pero el que haya una organización criminal completamente estructurada no implica que los mexicanos deseemos que todo México se convierta en una gran organización criminal. Mostrar rechazo y repudio puede ser un principio, por lo menos para que volvamos a entender lo que está bien y lo que está mal.

Pues la línea que los divide se ha vuelto demasiado tenue, tanto que se confunde lo bueno con lo malo. Esto no nos puede llevar a un mejor futuro, sino a algo mucho más grave, un estado de anarquía criminal del cual apenas vislumbramos sus inicios.

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La frase de Bill Clinton en aquélla ocasión fue muy clara: ¨Es la economía, estúpido¨.  Exitosa campaña en 1992, que le valió ganar la elección presidencial y que se asegura proviene de uno de sus principales asesores, James Carville.    Mientras George H. W. Bush (padre), se dedicaba a tocar otros temas, Clinton le prestó más atención a la economía, que era la verdadera preocupación de los americanos en esas fechas, a raíz del enorme déficit que habían dejado la primera guerra del golfo, a pesar de que fue un éxito para USA, así como el supuesto fin de la guerra fría.

 

Hoy, podríamos parafrasear a Clinton y decirle a los asesores de presidencia de la República que ¨Es la corrupción estúpido¨.   Allá en las alturas del Olimpo, los asesores del presidente le han susurrado al oído que tiene muchos logros para poder demostrarle a los ciudadanos que su sexenio ha sido exitoso.  Comienzan con el as bajo la manga, de presumir que es el sexenio dónde más ex gobernadores están tras las rejas.  E incluso podrán presumir que algunos comenzaron sus fechorías durante el sexenio de Calderón, y mientras el PAN no hizo nada en contra de ellos a pesar de ser de mayoría priísta, el propio gobierno federal emanado del PRI los tiene a la sombra.  También promoverá como éxito el crecimiento de empleos, el tránsito por la crisis del 2016 sin mayores sobresaltos para la economía mexicana,  y las historias de siempre, de infraestructura construida, y todo eso que a los mexicanos no les interesa e incluso les aburre.

 

Ese grupo de asesores no se ha dado cuenta de que el pueblo de México está ahora un poco más harto de lo que estaba hace seis años, con la gran diferencia que la mayoría de los mexicanos han sido testigos que opinan y aseguran que la corrupción de este sexenio es similar a la del de José López Portillo, con la consiguiente impunidad para aquéllos que son cercanos al círculo de poder.   De ahí el gran éxito del discurso de López Obrador, que sin dar más explicaciones, ni tener en su discurso una sola línea de cómo va a lograrlo, el sólo hecho de que condene la corrupción de la ¨Mafia en el poder¨ es suficiente para atraer a las masas que poco analizan las propuestas y se guían tan solo por frases que reflejen sus propios intereses.

 

El pueblo de México hoy es más educado, mas consciente de que los abusos de poder afectan a todos. Es un pueblo que como dijo Colosio en su momento, está ávido de justicia.  Sabemos que el aparato de justicia mexicano es corrupto, que la procuración de justicia sirve a intereses ajenos a los de la Nación.  Que muchas fuerzas de seguridad están coludidas con el crimen organizado, que somos víctimas de una impunidad que permite que cualquier funcionario nos extorsione, que nos amedrenten con una aplicación desviada de la ley, que se usa como arma de venganza o de gracia política.  Estamos conscientes de que quien comete un crimen de cualquier tipo saldrá impune, por eso cada vez más hay grupos numerosos que se animan a violar la ley. 

 

La colusión entre funcionarios de todo tipo y maleantes ha llegado a extremos brutales de cinismo.  Lo mismo nos enteramos de que un subsecretario de seguridad pública en Puebla está vinculado con un líder huachicolero (llevando las sospechas a niveles de ex gobernadores), que un Fiscal estatal sea el coordinador del narcotráfico en su estado, o que un secretario de seguridad pública esté vinculado con criminales en otro estado.  Y eso sin comentar la indignación que hasta el día de hoy causa la relación del presidente de la República con las grandes constructoras del sexenio, relación que no se ha visto afectada ni por denuncias, ni por descubrimientos de corrupción, colusión y mal trabajo realizado.  Bueno, ni siquiera el criminal socavón de la autopista de Cuernavaca ha llevado a nadie a rendir cuentas ante la justicia.  A pesar de que a ojos de los mexicanos queda claro el nivel de corrupción en la SCT, el titular sigue tan campante…

 

La indignación nos tiene hasta la madre.  Esa es la verdadera expresión.  Los mexicanos estamos hasta la madre de tanta corrupción y cinismo de nuestras autoridades.  Estamos hartos de que existan leyes que nadie aplica. De funcionarios que no atienden a la población porque están ocupados encima de su ladrillo, disfrutando de las alturas y alcances que les otorga su puestecito o puestesote según el caso.  

 

El gran tema de México es la corrupción e impunidad. Tema que no van a opacar unos cuanto ex gobernadores en prisión,  pues para los mexicanos, por cada ex gobernador preso, hay mil funcionarios que también deberían de estar acompañándolo, así que nos suena a ¨taparle el ojo al macho¨ con algún pez gordo, en lugar de un combate frontal.   Al grado de que vemos a un congreso federal cómplice, que no designa a un fiscal anticorrupción, que no modifica las penas para que sean equivalentes a cualquier delito similar cometido por un particular.   México está harto de que los políticos hagan negocios a costillas de los mexicanos.  

 

El gobierno cada día pierde mayor legitimidad, y con ello, el respeto a las normas por parte de los ciudadanos.  Ningún corrupto pude exigir el cumplimiento de una ley que el propio corrupto no cumple.  Ese es el criterio de más y más mexicanos.  Por eso el gran desprecio entre población y servidores públicos.  El rechazo cada vez es mayor, en lugar de verse unos como ciudadanos que merecen atención y los otros como funcionarios que merecen respeto y reconocimiento por su labor al servicio de los demás.

 

¿Hasta dónde quiere llegar señor Presidente?  ¿Hasta dónde señor gobernador? Alcalde: ¿No te basta con el desprecio de tus gobernados por tus actos de corrupción por todos reconocidos?    México no puede continuar así.   La clase gobernante piensa que podrán manipularnos y saquearnos para siempre…  ¡Cuidado!  Podemos tomar decisiones de las cuales nos lamentemos después, pero también, quien no arriesga, no gana.  Tenemos la opción de seguir como vamos, o de cambiar de carril a ciegas.  Y no nos gusta seguir como vamos.  

 

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En todas las mesas políticas surge la misma discusión, sobre lo positivo o negativo de que la actual familia real continúe regenteando el estado los próximos seis años.  Cuando se evalúa la actuación del actual gobernador, pareciera que los negativos son superiores a los positivos, pero cuando se evalúa el trabajo de sus hijos, es claro que los positivos son superiores a los negativos.

 ¿Alguien dudó por un segundo que Fernando sería el ganador de la contienda por la alcaldía de Veracruz?  Creo que para todo mundo (salvo algún iluso) estaba claro que Fernando sería el próximo alcalde de Veracruz.    Bastaba escuchar a los porteños hablar de su vecino, del municipio de Boca del Río con envidia.    Bastaba darse una vuelta por esa zona conurbada para darse cuenta de las grandes diferencias entre ambas ciudades.   Boca del Río luce como una ciudad moderna, con servicios de buen nivel, atractiva para la inversión y para el turismo, mientras que Veracruz luce como una ciudad vieja y descuidada, cuyo gran mérito es tener allí el mayor puerto del país, lo que le genera ingresos y visitantes.  También uno que otro arqueólogo disfrutará de visitar Veracruz y conocer una ciudad detenida en el tiempo.

Se me ocurrió platicar con personas que normalmente están descontentas con el gobierno en turno, y mientras en el puerto todo eran quejas sobre cualquier aspecto de la administración municipal, en Boca del Río lo mismo un vendedor ambulante, un vendedor de cocos de la costera e incluso taxistas, hablaban bien de su alcalde y de su administración. 

 Y no, no es que sean los non plus ultra, simplemente le dedicaron un poco más de esfuerzo a su trabajo, ya que estaban bajo asedio por parte de sus adversarios en el gobierno estatal.  Así, gracias a su esfuerzo, lograron consolidar una posición de fuerza y un bastión en Boca del Río, que hoy ya se puede considerar ampliado al puerto de Veracruz.

Por el contrario, la administración estatal se convierte en el dorso de la moneda.  Entre sus aciertos está el buscar enjuiciar a quienes hicieron mal uso de los recursos de Veracruz, pero, se nota que sólo a algunos que aparentemente se la debían al gobernador o a su familia.  No están todos los que son, ni son todos los que están.  

Muchos veracruzanos estaríamos felices de ver pagar sus posibles culpas a Silva Ramos y a Tarek Abdala, pero todo parece indicar que hay un tufo no bien identificado en la Fiscalía.    El olor se parece mucho a la ineficiencia, pues no es posible mandar una solicitud de desafuero a la cámara baja, con tantas deficiencias e incongruencias como ha trascendido,  y menos tratar de justificar engañando a la población con la versión de que la cámara de diputados o los diputados del PRI protegen a sus correligionarios.  Simple y llanamente están mal planteadas ambas solicitudes.  Lo cual es imperdonable para un estado que demanda tener profesionales en su administración pública.    El olor también se percibe como el tufo de algo que parece ser que no tienen elementos suficientes para juzgarlos, y entonces se busca simplemente desprestigiarlos ante la opinión pública, ávida de linchamientos mediáticos, sin que tenga mayores consecuencias la supuesta investigación y la supuesta intención de solicitar desafuero y posteriormente ser juzgados por sus presuntos delitos.

No es el único caso, hay otros que llaman la atención, pues mientras nadie ha visto mal el juzgar a Gina, cada vez más cunde la opinión de que el asunto de Xóchilt con su respectivo linchamiento mediático es un asunto personal.   Pues los dos años que le asignó el juez para estar guardada a la sombra, son excesivos si se compara con lo que le ha asignado a verdaderos peces gordos como es el caso de los primeros detenidos en esta cruzada selectiva contra la corrupción del régimen anterior.

En el caso de Seguridad Pública, la situación se torna más delicada.   Se percibe sensibilidad en el gobernador al mandar la señal de reducir la corrupción y las molestias a la población por parte de los nuevos mandos que entraron en la administración de Téllez, pero el clamor popular que exige la cabeza del titular ante los magros resultados crece y crece sin que varíe la estrategia o los resultados.  Mientras, Veracruz se convierte en el estado número uno en un sinfín de categorías de criminalidad. 

En otras áreas de la administración estatal, se percibe de inmediato que los jovencitos y las jovencitas que llegaron a los diversos puestos, no están preparados para asumirlos, por lo cual, en muchísimas áreas, la población percibe niveles de incapacidad e ineficiencia nunca vistos.  Y lo que es peor, en su ignorancia, se sienten intocables, se perciben a sí mismos como miembros de una élite que puede mirar al resto de la población como inferiores.  Y no únicamente se sienten así, sino que actúan en consecuencia, brindando un pésimo servicio a la población, con la salvedad de que ellos se sirven con la cuchara grande respecto a los recursos asignados a sus respectivas dependencias.   Estas actitudes refuerzan la imagen de lo que siempre he llamado ¨ el reparto del botín ¨,  que significa que se reparten puestos y sueldos para personal incompetente e ineficiente, pero cercano a la familia real o cercano a quienes ellos han nombrado como titulares en las distintas dependencias.   Tener gente incapaz ganando un sueldo, implica dilapidar los recursos escasos que los veracruzanos recibimos en forma del presupuesto estatal.  Y echa por tierra los discursos de déficit y ahorro, convirtiendo el decreto de austeridad firmado por el gobernador en una buena broma y nada más.  

Entendemos el proyecto político que busca que Miguel Ángel Jr. Se convierta en el próximo gobernador.  Creo que si hubiera eficiencia y calidad en la administración pública estatal nadie estaría en desacuerdo, pero si no los hubiera, entonces se convierte en un sueño para unos y pesadilla para muchos.

 

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El juego del tío Lolo, es el deporte favorito de los mexicanos.   A las pruebas me remito.

 Medio México está distraído con la captura y juicio al ex gobernador Javier Duarte de Ochoa. Los partidos de oposición se rasgan las vestiduras y demandan ¨un castigo ejemplar¨.  Las redes sociales están llenas de frases de odio contra él, y sólo contra él.  

 Desde 2011 hubo denuncias de Juan Bueno Torio y de la Diputada  Dunyaszca (espero así se escriba).  La Auditoria Superior de la Federación no quiso hacerlas en 2011 porque ya había organizado su programa de trabajo.  En 2012 comenzó a investigar y presentó año con año denuncias en la PGR que duermen el sueño de los justos, y ni siquiera han sido utilizadas por la PGR a pesar de que ya tienen todo ¨peladito y en la boca¨,  pues la labor de investigación y sustento ya se realizó por parte de la ASF, quien lo recibió ¨peladito y en la boca¨ de parte de los entonces diputados, que lo recibieron a su vez de personas  ¨de adentro¨, interesadas en que se supiera.

 Los diputados de oposición, la mayoría de los del PAN y casi todos los del PRD, incluidos todos los demás partidos de oposición, sabían lo que sucedía en el estado, pero todos recibían recursos a cambio de acatar órdenes, tanto en el congreso del estado como en el federal.

 La población en general sabía y sabe que hubo desvíos para la campaña de Enrique Peña Nieto y para otras campañas políticas, igual que hoy sospechamo (aunque no podemos demostrarlo) que las campañas en Veracruz fueron financiadas con recursos de otros estados, tanto la del PRI como la del PAN.  

 Nada nuevo, sólo que el populacho disfruta de los linchamientos de los poderosos.   Cada sexenio hemos tenido uno o varios, como la Quina, Elba Esther, el hermano de Carlos Salinas, etc.

 El juego del tío Lolo, se juega en todos los frentes y en todos lados.  Los políticos se emocionan cada vez que AMLO entra en pleito vía redes sociales con ellos, porque les otorga exposición nacional.   Sólo que no quieren entender que el dueño del pandero es AMLO, y un día escoge a uno (Nuño), y otro día a otro (Miyuli), quienes honrados por la deferencia aprovechan sus cinco minutos de fama nacional, mientras AMLO tiene todos los días de fama nacional.     Es decir, se prestan a hacerle el caldo gordo, a quien ya tiene de por sí el mejor caldo de gallina y espinazo del país.

 Todo mundo comentaba que el sexenio anterior, Puebla era la Suiza de los líderes de los cárteles.   Los comentarios en la ciudad capital de los acuerdos del gobernador con tal o cual mafioso eran el pan nuestro de cada día.  Simples rumores, pero en México decimos que  ¨si el río suena, es que agua lleva¨…  Hoy vemos como con el cambio de gobierno surgió  a la luz pública el problema del huachicol, el cual se decía tolerado y solapado por autoridades federales, estatales y municipales en Puebla.  Lo mismo que un brutal incremento de los crímenes violentos, y todo a raíz del cambio de gobierno.  Curioso que Puebla fuera uno de los estados más favorecidos por la federación y su entonces gobernador, uno de los privilegiados con afecto y apoyo por parte del gobierno federal y en especial del presidente Peña.

 Los grandes fraudes este sexenio ( y todos los anteriores ) se han realizado vía la obra pública y las compras de los distintos gobiernos.   Todo México sospecha que hay corrupción y colusión con las grandes constructoras favorecidas este sexenio.   Así que dónde quiera que hubiera grandes obras debió de haber grandes ganancias.   Sólo que nadie lo comenta a detalle y mucho menos denuncia.   Baste la distracción de Javier Duarte.

 Le hacemos al tío Lolo, porque no basta con juzgar a un corrupto, hay que juzgar a todos los corruptos, comenzando en todos los niveles, arriba y abajo.  Pero el pobre pueblo de México, tiene que contentarse con lo que los que mandan le proporciona como diversión en la arena de los sacrificios, la arena mediática.    Entendiendo que sólo son castigados aquéllos que dejan un elevado nivel de descontento, o aquéllos que traicionan al sistema, como ese que apoyó a Morena en Veracruz en lugar de a su candidato oficial, y con ello hoy sufre las consecuencias.   Aunque si gana AMLO en el 2018, seguramente será convertido en mártir de la patria y víctima de la mafia en el poder.

 Ya comenzó el camino para sustituir presidente.  Abrir la caja de Pandora en Tláhuac es el primer paso, pues sacar a la luz pública la corrupción de Delfina en Texcoco ayudó a igualar cartones en la contienda del edomex, y que ganara quien estaba decidido que ganara, no así quien ganó en las urnas.   En las elecciones también se practica el nacional deporte del tío Lolo.  La mitad de la población no sale a votar, con lo que valida la decisión de los de arriba sobre quien debe de ganar y manejar el presupuesto, con los consiguientes negocios para su grupo político.   El resto sale a votar fingiendo cumplir con un deber cívico, cuando sabe en realidad que su voto está manipulado, comprado, adquirido bajo amenazas, etc., y enterado además de que no va a ganar la democracia, pues no hay en el país, ya que jamás se escoge un candidato del pueblo, salvo como excepción como Kumamoto o Maquío Jr.   Sin embargo todos nos prestamos para jugar en la gran farsa electoral.

 El juego del tío Lolo lo juegan los de arriba y los de abajo.  Los de arriba, los gobernantes hacen lo que quieren, pero nos tratan de engañar, y a veces se engañan a sí mismos, fingiendo que gobiernan por el bien de la población, cuando en realidad todos y cada uno de sus actos, los rigen sus propios intereses.   A nivel de alcaldía, la prioridad es enriquecerse con los recursos de todos y quizá algún proyecto político.  A nivel gubernatura las prioridades son muy similares.   El problema surge cuando se gobierna como si sólo hubiera un hombre a cargo, siendo el único que toma decisiones, el único que opina, el único que declara, al grado tal que el gobernador se convierte en secretario del trabajo, fiscal, secretario de desarrollo económico, secretario de Sedesol, de Seguridad Pública, cabildero con el congreso del estado, con el gobierno federal, con el congreso federal, con secretarios de estado, con inversionistas, con grupos de poder,  etc., lo cual merma brutalmente la eficiencia de un gobierno, y todo con el fin de evitar que cualquier otra estrella brille. 

 Definitivamente en México el deporte favorito es jugar al tío Lolo, las 24 horas del día.

 

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Nace en Inglaterra un niño con el síndrome de agotamiento de ADN mitocondrial.  En resumen para los que no somos médicos, hay un desgaste en el ADN de las células de los tejidos afectados.   Charly Gard está siendo atendido en el  hospital de la calle Grand Ormond.   Porque su enfermedad afecta los tejidos de los músculos, hígado o músculos y cerebro conjuntamente.    Por lo que se entiende en la controversia generada en Inglaterra, el bebé sufre la variante miopática, que en resumen provoca debilidad muscular que progresa rápidamente provocando fallo respiratorio y muerte, generalmente por infección pulmonar.   Actualmente el bebé sigue vivo debido a estar conectado a máquinas que así lo mantienen, y en el momento en que se las quiten, morirá irremediablemente.

 El dilema ético que hoy se esta discutiendo en tribunales se origina porque sus padres desean llevarlo a ser atendido en Estados Unidos, mediante un tratamiento experimental.  El cual no garantiza en lo más mínimo la curación de su enfermedad, la cual hasta la fecha se considera incurable, aunque ha habido casos en las otras variantes menos agresivas, en los que se frena la enfermedad.

 La dirección del hospital solicitó la autorización de los padres para desconectar al bebé, y éstos a su vez solicitan llevárselo a Estados Unidos.  En una decisión que para los mexicanos es muy rara, el hospital acude ante los tribunales para solicitar la autorización  de desconectar al niño, y además, evitar que sus padres se lo lleven a Estados Unidos, pues los médicos consideran que el niño ya no tiene remedio, y mantenerlo con vida de manera artificial lo único que logra es que el niño sufra de manera innecesaria.

 Hasta el momento, el juez no se ha pronunciado en un sentido o en otro, a la espera del aporte de pruebas y la opinión de los peritos de salud.

 Hasta hace 200 años, los únicos que se ocupaban de verdad de la salud de las personas eran sus familiares, y eran los únicos que podían tomar la decisión que hoy nos ocupa.  A raíz de los avances científicos y políticos, el estado asume cada vez más el papel de las familias, mientras éstas se desintegran, ante la nula necesidad de tener familia que se ocupe de uno, pues el estado es quien se ocupa de las necesidades mínimas de la población, por lo menos en los países que se autonombran civilizados.

 Quisiera reflexionar un poco sobre el dilema ético que se presenta, y verlo desde nuestro punto de vista.   Por ejemplo, quienes son muy religiosos, anteponen la lucha por la vida del enfermo a su calidad de vida, o a evitarle sufrimientos innecesarios, como si la prioridad fuera vivir, aún cuando se trate de estado vegetativo o peor aún, en medio de grandes sufrimientos.   Otros muy religiosos también, dirían que es mejor desconectar al paciente que vivirá si Dios quiere, y no vivirá si Dios no quiere.  Como si un deshauciado que no respira por su cuenta pudiera cambiar su condición de un momento para otro.   Y sí, quizá habrá un caso, excepción que confirma la regla, mientras la inmensa mayoría cumple con el pronóstico fatal del médico. 

 Dejando de lado el aspecto religioso.  ¿Habrá en México algún hospital que se preocupe a tal grado del bienestar de sus pacientes, que inicie una controversia legal para lograr desconectar a alguien de un respirador artificial  con el fin de evitarle sufrimiento al paciente?   Yo me imagino que no.  Más bien la mayoría si no es que todos los hospitales y sus directivos, considerarán que el problema y la decisión es de la familia, y se sentirán felices de deshacerse de un enfermo en esas condiciones, así morirá (porque saben que morirá el paciente) pero en otro lado.  En este caso en los Estados Unidos a dónde sus padres quieren llevar a Charly.   

 No me imagino un hospital público o privado interesado realmente en los derechos del paciente, incluyendo el derecho a morir con dignidad.   Recordemos que por tradición los mexicanos somos egoístas en cuanto a la vida de nuestros seres queridos y preferimos mantenerlos vivos, a pesar de que estén sufriendo, si con eso retrasamos el dolor de la pérdida cuando mueren

 Curiosamente en Inglaterra los integrantes del hospital, han recibido amenazas de muerte, insultos y agresiones de todo tipo.  Esto a pesar de que la propia familia del bebé está muy agradecida (públicamente agradecida por la atención médica recibida por su hijo).    Esos mismos que aplauden un bombardeo de la aviación inglesa son los que de manera radical actúan para defender la vida de un niño que si no fuera por el respirador mecánico, ya estuviera muerto.   Contradicciones de la vida cotidiana.

De momento, espero que este escrito le sirva a usted de reflexión para prepararse para dejar de luchar en el momento adecuado por la vida de algún ser querido.  Si le sirve para encontrar el punto de equilibrio entre el momento en que hay que luchar, y el momento en que hay que dejar al ser amado por el propio bien del ser amado, para evitarle sufrimiento y darle la oportunidad de tener una muerte digna, entonces habrá valido la pena esta reflexión.

 

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Señor titular de la Secretaría de Seguridad Pública: He tratado de entender con la información disponible, su comparecencia ante el Congreso del Estado.  Me llama la atención la cantidad de delincuentes que tenemos –de acuerdo a sus afirmaciones y respuestas-,  en el congreso del estado.  Me espanta saber que tiene usted una cantidad de información impresionante sobre la vida y milagros de cada uno de nosotros los veracruzanos, y en particular de los actores políticos, pero esa información sólo se utiliza para fines políticos.    Sus respuestas implican desautorizar las voces críticas de los diputados locales que intentaron entender la situación de seguridad por la que hoy pasa el estado de Veracruz.

Para mí como veracruzano, las motivaciones políticas de cada diputado que lo interpeló y de cada diputado que lo aplaudió me tienen sin cuidado.  Usted como funcionario público sabe mejor que nadie, que existe complicidad al conocer de un delito y no denunciarlo ante las autoridades correspondientes.  También sabe, que quien acusa tiene que probar, por lo tanto, en mi calidad de ciudadano habitante del estado de Veracruz, lo conmino a que denuncie a todos y cada uno de los diputados locales a los cuales usted les imputó la comisión de uno o varios delitos en su comparecencia.     Usted como titular de seguridad pública, es el primero que debe de hacer eso.   Pero también lo invito a que si no posee las pruebas de su dicho, se disculpe públicamente, pues los tiempos no están como para seguir debilitando instituciones con el fin de promover la anarquía en el estado.

Es más, señor Secretario Téllez, le exijo y demando, que presente usted ante la autoridad que corresponda, tanto la denuncia como las pruebas que posee de que Fidel Herrera Beltrán vendió el estado de Veracruz a un grupo delictivo a cambio de doce millones de dólares al inicio de su mandato, o durante su campaña por la gubernatura.

Los veracruzanos ya estamos hartos de la manipulación verbal. Ya nos cansamos del bla, bla, bla.  Ahora queremos hechos reales, comprobables y punibles.   Su jefe inmediato, el gobernador del estado, es uno de los mexicanos más preparados en cuestiones de seguridad, más conocedores y mejor informados a nivel nacional.   Estoy seguro de que no le dio jamás la instrucción de acusar sin fundamento.  

Hoy los mexicanos en general podemos creer cualquier afirmación de cualquier persona o negarnos a creerla.  Sin embargo, en el caso de acusaciones tan fuertes como las que usted ha presentado en el recinto del congreso local requieren de acciones inmediatas, de denuncias ante las autoridades correspondientes.   Incluso, a estas alturas yo me pregunto la razón por la cual, conociendo de esos delitos, no ha presentado usted las denuncias correspondientes, en el momento en que tuvo las pruebas suficientes para asegurarse de que eran reales. 

No quiero pensar en un secretario responsable de la seguridad pública, incapaz de probar sus dichos.  Tampoco quiero pensar en un secretario de seguridad pública que conoce delitos y los denuncia hasta que le conviene a él o a al proyecto político al que sirve.    Sueño con un Veracruz en el cual la impunidad no exista.  Un Veracruz en el cual cuando una autoridad se atreve a señalar públicamente a alguien, es porque ya tiene las pruebas en su mano y no se deja llevar por rumores, o por información mal recabada por gobiernos príistas y almacenada en los archivos tenebrosos de la secretaría de gobierno.

Escribo este artículo una vez que escuché al gobernador de Veracruz sobre la detención del ex gobernador Javier Duarte, en el cual menciona que hay elementos suficientes para demostrar su culpabilidad e incluso la de Fidel Herrera Beltrán.   Sabemos que los elementos no son subjetivos sino objetivos, pruebas reales, para fincar la responsabilidad de quien corresponda.    Nadie puede pedir que se castigue sin pruebas.  De eso México ya está harto.  Tenemos las prisiones llenas de inocentes, sin dinero para defenderse, y no por castigar los presuntos delitos de Javier Duarte queremos volver a la fabricación de delincuentes sin prueba alguna.  México lucha por salir de la barbarie judicial.  

Se agradece la búsqueda de justicia para el pueblo de Veracruz.  Nadie podría estar en contra de ello.  Sólo esperamos profesionalismo en quienes deben de integrar los expedientes de todo acusado.  Esperamos eficiencia en las investigaciones basadas en el nuevo sistema penal acusatorio.  Ya basta de improvisados y chambones tanto en la procuración de justicia como en todo el proceso de investigación de delitos.   Y sobre todo, pretendemos que la justicia se haga en los tribunales y no en los medios de comunicación manipulando una opinión pública ignorante de procedimientos jurídicos, a quien fácilmente se le puede inducir a pensar lo que convenga al poderoso en turno, o al enemigo del poderoso en turno.  Debemos comenzar a educar a nuestro pueblo para que no crea todo lo que escucha, lee, o ve, e investigue a fondo antes de formarse una opinión.   Sólo así avanzará México.

La función de cualquier juzgador es aplicar el derecho, no hacer justicia. El criterio que orienta al juzgador, en aras de la seguridad jurídica, es aplicar literalmente la norma, y no anteponer  apreciaciones subjetivas.  No podemos hablar de aplicación filosófica del derecho…  El juzgador aplica la ley únicamente.   

Los Veracruzanos no dudamos que haya habido corrupción el sexenio pasado y todos los anteriores.  Hemos vivido en la corrupción, la sufrimos día con día… Incluso hoy la sufrimos a causa de elementos a su cargo señor Secretario.   Transporte público detiene particulares a diestra y siniestra.  No hay mecanismos para evitar  abusos y tropelías de algunos elementos de tránsito del estado, sobre todo en zonas apartadas de las grandes ciudades de Veracruz. 

Espero con mucha emoción y atención la denuncia que habrá de ser presentada incluso antes de que este artículo sea publicado en contra de la persona del ex gobernador Fidel Herrera y en contra de los diputados locales delincuentes acorde a sus expresiones señor secretario.  De no haberlas, pensaré que se habla sin pruebas y eso implica pérdida de confianza.  Un lujo que un funcionario de su nivel no se puede dar.

 

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En esta era de la post-verdad y las fake news (noticias falsas) dónde cada quien publica lo que quiere, y el público lee y cree lo que gusta, en lugar de enterarse de la verdad, es muy difícil comentar lo que voy a compartir contigo amig@ lector(@).  

 Ahí va:   El audio de los mil millones de pesos para el PRI nacional es falso. Ni es la voz de Tarek (que me cae muy mal), ni es la voz de Javier Duarte.   Quien las imita hizo un buen trabajo, apto para que la mayoría se lo crea, pero después de un concienzudo análisis podría apostar que no son sus voces. 

 ¿Y eso que significa?  Que se comprueba lo que he venido diciendo y sospechando desde hace más de dos años, que Javier Duarte se ha convertido en la mayor y más eficiente caja china de México.   ¿No te parece extraño que el audio salga cuando medio México está indignado por la nula respuesta del Presidente Peña al comentario del Presidente Trump respecto a que ¨absolutamente México pagará el muro¨?   Siempre que hay algo que ocultar, o que es urgente distraer a la opinión pública sale a relucir Javier Duarte.

 Y no, no digo que su gobierno haya sido un gobierno ejemplar, y mucho menos afirmaría jamás que fue un gobierno honesto en el que no se dispusieron recursos públicos para cuestiones privadas.  Sólo afirmo que el poco o mucho daño que su gobierno le haya hecho a Veracruz ha sido aumentado mil veces por aquéllos que encontraron en Javier Duarte el mejor medio para distraer a la opinión pública.

 Por ejemplo, de las múltiples acusaciones que ha realizado verbalmente el gobernador de Veracruz, sólo unas cuantas se han materializado en denuncias y ninguna en sentencia a la fecha.  Nadie podría dudar de los deseos de venganza, de la búsqueda de imagen de justiciero, de la inteligencia y capacidad de Miguel Ángel y sin embargo, los resultados han sido magros.  

 En lo personal me parece absurdo pensar en arreglos económicos con aquéllos que tienen la ¨honra¨ embarrada en actos ilícitos.  Esa teoría del ¨vómito negro¨ que implica que un presunto delincuente y emisario del pasado sexenio, en lugar de ser acusado y sometido a proceso, entrega a prestanombres del actual gobernador el 80% del botín que aún queda en sus manos, ya sea en efectivo o en bienes, a cambio de su tranquilidad y cancelación de cualquier acusación en su contra, no cuadra con los objetivos a mediano plazo del gobernador.

 Analicemos un poco:  Por un lado es cierto que si recibes dinero o bienes de un particular, -sobre todo si es a un prestanombre-, no existe ningún delito que perseguir, y mucho menos daño al erario público.   Por el otro lado, sabemos como es la política en México, y sabemos que el puesto de gobernador es muy rentable, mucho muy rentable.  También sabemos que hay la intención de que sea el hijo del mismo nombre quien asuma la gubernatura los próximos seis años.  ¿A quien se le ocurre que por unos cuantos pesos (que no serían pocos, estoy de acuerdo), el gobernador va a arriesgar su proyecto sucesorio familiar.  A fin de cuentas es más rentable ser gobernador ocho años (6 + 2), que cualquier otro convenio.   Y nada mejor para lograrlo que cumplir las promesas de campaña de castigar a los corruptos.  

 ¿Te acuerdas del crimen del periodista en la Narvarte? Al principio todo mundo decía que había sido orden de Javier Duarte. Al final se comprobó que nada tuvo que ver. Y lo mismo con muchos crímenes que se le han achacado y que cuando se resuelven nada tuvo que ver. 

 Suponiendo sin conceder, que tenga yo razón y que no haya ni ¨vómito negro¨ ni arreglos con sexenios anteriores, ¿Por qué seguir usando a Javier Duarte como la caja china?  La respuesta es sencilla.  Convierte a tu enemigo en el demonio mayor (AMLO lo ha hecho con Carlos Salinas y le ha dado resultado), o convierte a tu aliado en el máximo distractor (Eso han hecho Peña y el resto de políticos del altiplano con Javier Duarte) y tendrás tranquila a la opinión pública.

 Recordemos el caso de los medicamentos contra el cáncer que eran agua destilada.  Ninguna autoridad respaldó la acusación.  No hay crimen de lesa humanidad.  Y sin embargo el escándalo sigue y será llevado a la corte internacional de la Haya.    Los medicamentos contra el sida ya caducos o inservibles, también sufrieron la misma suerte: Ninguna autoridad avaló la acusación.  

 Hay otros casos de enriquecimiento explicable (por el robo al erario), que no tienen duda según parece. Muchos veracruzanos vimos a funcionarios enriquecerse brutalmente, el saqueo a las arcas estaba a la vista de todos. Pero de allí a inflar las acusaciones y llevarlas a otro nivel, como que es un exceso que tiene la finalidad de engañar a la opinión pública.   Y con esto quiero decir, que puedo creer que Javier Duarte no fue un buen gobernante y que su camarilla robó en exceso pero no fue tan malo como nos quieren hacer creer.  

 El columnista dice que robó en exceso. ¿Qué querrá decir?.   La respuesta es sencilla:  No hay un solo funcionario público y mucho menos un solo gobernador del país que no haya robado, la diferencia es que cuando robas demasiado, se nota mucho.  Si robas pero haces obra, se nota menos.  No creo que haya un solo mexicano que no esté de acuerdo con esta afirmación.   Que lo mismo aplica para alcaldes y para muchísimos funcionarios públicos.   Todos en México sabemos que estamos gobernados por ladrones.  El problema del gobierno de Javier Duarte es que no sólo robó él, sino que robaron muchos de sus allegados, y robaron mucho cada uno de ellos.   Ningún presupuesto público aguanta tanto robo, y ningún pueblo aguanta tanta desatención de sus gobernantes.   Por eso es emblemático.  Porque se excedió aún para los parámetros de nuestro país y de nuestros gobernantes.  

 En el caso particular del presidente Peña, no se le perdona que haya sido tan tonto en su forma de robar, quedando en evidencia ante los ojos del mundo con la casa blanca. Videgaray perdió la oportunidad de sucederlo por la de Malinalco.  Y los demás presidenciables siguen en la carrera porque han sido más discretos en sus robos a la nación.    Margarita Zavala puede aspirar, porque su marido robó pero supo hacerlo con la suficiente discreción, aún así, espero que no sea la candidata de Acción Nacional.

 Ahora, cada vez que sale una noticia de Javier Duarte, trato de verla como un fenómeno de manipulación de masas, a lo cual él más que nadie se presta.  La paráfrasis de la frase de Santiago Montoto causó fiebre en las redes sociales de México y del mundo.  ¿De que nos distrajeron? ¿Por qué desviar la atención de la opinión pública y de las redes?

 Las razones pueden ser muchas. Tener al pueblo de México distraído, permite que no se exija paz y seguridad, ante un número tal de muertos que en cualquier otro país ya hubiera hecho caer al gobierno en turno (al de Calderón y al de Peña).  Desvía la atención de la ausencia de justicia.  Distrae para no reparar en los pésimos servicios públicos.  Elimina la angustia de pensar que ni en tu casa ni fuera de ella estás seguro.  Evita pensar en un futuro de mayores desgracias para las siguientes generaciones.  En fin, razones para distraer hay muchas, pero casi siempre se refiere a asuntos de corto plazo, que en menos de una semana se le olvidan a las audiencias. 

 Pan y circo es la máxima para mantenerse en el poder. A falta de pan, entonces más circo para los mexicanos.

 

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En mi calidad de contador público, con algo de sentido común, no he salido de mi sorpresa al conocer el mecanismo que pretende establecer el SAT a partir del 1 de diciembre 2017 de manera obligatoria, y a partir del 1 de julio 2017 de manera opcional.   Considerando sobre todo, que vivimos en un país con un nivel educativo que no supera el segundo de secundaria, y con un desconocimiento tecnológico brutal a nivel de las mayorías.

Resulta que el SAT pretende llevar el registro de cada tipo de producto o servicio que se comercialice en el país, por cada contribuyente. El equivalente a llevar la contabilidad de cada uno de nosotros en sus propias computadoras, incluido el inventario.   Así, decidieron que las facturas electrónicas van a contener una serie de datos que permitan darle seguimiento a cada producto desde que sale de la fábrica, a cada cultivo desde que es semilla, y a cada servicio.   Incluidos los importados.   Para ello diseñaron el nuevo formato de factura electrónica que tendrá en lugar de conceptos, claves.  Así, mediante números podrán llevar toda la estadística (o cuando menos eso piensan ellos).  

 80 claves para definir la aduana por la cual ha sido importado o exportado el bien. 52,839 descripciones de lo que se comercializa. 2,418 claves para definir la unidad de lo que se comercializa. 95,737 códigos postales, porque ahora no vendrá la ciudad sino el código postal en las facturas. 21 opciones de forma de pago. 3 opciones en el campo referente a catálogo de impuestos. 2 opciones en cuanto a método de pago.  178 opciones para la moneda con la que se paga.  27,305 opciones en el catálogo de agentes aduanales. 250 claves para país de origen o destino. 3,134 opciones en el catálogo de patentes aduanales. 21 opciones para el régimen fiscal. 18 opciones en el catálogo de tasas o cuotas de impuestos.  5 opciones para tipo de comprobante. 3 opciones para el tipo de factor. 7 opciones para el tipo de relación con el CFDI. 22 opciones para el catálogo de uso de comprobantes.

Apuesto a que terminará el próximo sexenio y no habrá congruencia en la información que se expida en comprobantes respecto a la realidad del país. El sistema es tan complicado que a pesar de multar y sancionar los errores que cometan los contribuyentes, jamás va a proporcionar información completa, si acaso ligeramente aproximada a lo que la autoridad pretende controlar.    Habrá sectores dónde sea fácil controlar las operaciones y otros dónde será literalmente imposible.  Sin embargo, las pérdidas para el país serán de miles de millones de dólares, ya que al hacer cada día más complicada la administración de las actividades productivas, los ciudadanos perderán más tiempo dedicado a cumplir con sus obligaciones fiscales que a producir riqueza para el país.

El objetivo principal es controlar los ingresos de los súbditos, pues al parecer, a los gobernantes ya no les alcanza el dinero que nos quitan para continuar con sus robos y saqueos multimillonarios.  Se les olvida que complicar tanto la vida de los gobernados siempre termina en revoluciones. No recuerdan la historia de los resultados de gravar con impuestos la ventanas y las mascotas.  O simplemente estiran la liga hasta que ésta se rompa.  

Cualquier mexicano entiende que el gobierno promueve las actividades ilegales e ilícitas al complicar a grados inverosímiles el permanecer dentro de la legalidad.   Cualquier comerciante o industrial entiende lo que ya entendieron los campesinos de Puebla, que hay menos riesgo, más ganancia y menos trabajo en lo ilegal.  Ellos saben que han robado miles de millones de dólares en combustible y sin embargo, sólo 17 huachicoleros han sido presentados ante las autoridades competentes.

Aquél que paga impuestos, sabe que las carreteras son inseguras e intransitables. Que la obra pública es mala y lleva siempre un moche.  Que la justicia y la seguridad son inventos que no existen en la realidad cotidiana de México.  Que los gobernantes y funcionarios llegan a robar y enriquecerse (salvo honrosas excepciones), y que el  más pequeño burócrata obtiene recursos mediante moches y mordidas.  En México todos entendemos que el gobierno no sirve, sino que se sirve.  De allí partimos a preguntarnos la razón por la cual quieren más y mayor recaudación, sin no la usan para lo que se debe, que es para el bien de los propios mexicanos.

Ante esta realidad, cada mexicano que hoy tiene un negocio, un cultivo, o que vende un servicio, enfrenta la duda de seguir en la formalidad o mejor irse a la informalidad, dónde sabe que estará seguro, protegido y que si acaso, pagará los impuestos indirectos que todos pagamos, sin pagar un solo impuesto directo.   La informalidad se convierte así en un refugio ante un gobierno exactor y abusivo.

No sé cuánto aguante más la liga sin romperse.  Ya hay ingobernabilidad en muchas pequeñas porciones del país.  El gobierno no es visto como garante de paz y seguridad, sino como uno más de los enemigos del país.   El pueblo tiene un límite, marcado por el hambre y la desesperación.  Cada día nos acercamos más a ese límite.  A pesar de que quien posee las armas y con ellas el control del poder es el propio gobierno.  Porque sabemos que no es el único que las posee. 

¿Terrorismo fiscal? ¡Claro que sí!...   ¿Exceso de fiscalización cuando no hay correspondencia en el uso de los recursos públicos?   ¡Definitivamente!   No cabe otra definición a lo que busca el SAT.   Son tan eficientes que ni los recaudadores de impuestos de los señores feudales se les comparan.   ¡Felicitaciones por ser excelentes en su trabajo de despedazar a México!  Sólo les informo que no va a funcionar.  No hay capacidad técnica para cumplir con lo que piden.  No van a obtener la información que desean.  No van a poder eliminar la evasión fiscal, al contrario, con esto, la estimulan. Nadie querrá ser formal gracias a estas medidas.

 

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