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EL BRONCO EN TERCER GRADO

*La vida es muy simple, pero intentamos hacerla complicada. Camelot.

Lo intentaron acorralar.  López Dóriga le metía la primera y segunda y lo quería pasar a Modo Avión. Jaime Rodríguez, El Bronco, le dijo: “No seas sentido, me invitaron a responder y no me dejan. Y no soy ocurrente, como me dices, el ocurrente eres tú que has dicho muchas ocurrencias en tus programas”. A López Dóriga se le inflaron los cachetes. Luego fue por Zuckerman, quien después de una pregunta difícil, le dijo: “Eso no vi que se lo preguntaras a Andrés Manuel, allí estabas muy docilito”. Leo cabeceó. A René Delgado le dijo “Palero”, no se dejó, si pretendían doblegarlo, no lo lograron, se llevaron un fiasco. López Dóriga quiere ser el Jorge Ramos de Univisión, que siempre aprieta en las entrevistas. Quizá los años que lo mantuvieron en Televisa, calladito y siendo soldado del PRI y del presidente en turno, ahora anda destapado, pero también los candidatos tienen lo suyo, y este es Bronco de nacimiento. Se enfrascaron casi una hora cuestionándolo de cortar las manos a los corruptos, cuando eso sabemos que nunca ocurrirá en México, en primera, porque no va a ganar, y en segunda porque los legisladores no lo permitirían, pues ellos serían los primeros de andar sin manos, y a lo mejor sin pies. O a fuetazos o con la Pena de Muerte, y defendía la tesis. Les dijo: “Ustedes se ven insensibles, pregúntenle a las madres que han perdido a sus hijos. Yo recibí más de 400 mil WhatsApp apoyando esa idea”. Y aquellos enmudecían. Buen programa.

LOS DE RELACIONES

 

Casi al mismo tiempo, pero no en el mismo lugar y casi con la misma gente, los tres secretarios de relaciones de los tres candidatos, llegaban a Foro TV. Claudia Ruiz Massieu, por Pepe Meade. Jorge Castañeda, por Ricardo Anaya y Héctor Vasconcelos, que es un diplomático  del servicio exterior, por Andrés Manuel. Se enfrascaron allí también en la disputa de cómo reaccionaría México ante los problemas mundiales. Y no se asombren, después de oírlos por una hora y pico, la conclusión es que López Obrador se va a alinear del lado de los malos y malosos, como Maduro de Venezuela, Castro en Cuba, Ortega en Nicaragua, todos esos bandoleros que tienen sojuzgados a sus pueblos, el viejito Vasconcelos, que será su Canciller, aplicará la No Intervención y Autodeterminación de los Pueblos, vieja tesis del servicio mexicano que, como el Orfis, no sirve para nada. Dará miedo esa política exterior cuando el Ruso sea presidente. No se puede permitir a estas alturas, que países bananeros como Venezuela y Nicaragua, disparen a sus estudiantes y a su pueblo. Aunque aquí, como en Ayotzinapa, no cantamos mal las rancheras. Conclusión, prepárense a disfrutar la república mexicana- bolchevique-cubana- venezolana y ahora nicaragüense, para Ripley. Y ver a Los Pinos con sitio cultural de recreo. Venga de ahí Ruso.

JAIME TELLEZ MARIE.

 

Sacudió a propios y extraños, la denuncia pública que hizo el secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Jaime Téllez Marie. Acuso que el sindicato ferrocarrilero de Ferrosur, que dirige el maraquero vocalista de la Sonora Santanera (al menos lo parece), Víctor Flores Morales, el hombre que acostumbra viajar siempre con un maletín lleno de billetes de 500 pesos, para dar cochupos a periodistas y a quienes se dejen y estiren la mano, entró a la vorágine de los robos a los trenes de ferrocarriles, donde a la vieja usanza de Jesse James, ahora no solo los asaltan, los descarrillan creando un grave daño a la economía de la empresa. Es lo mismo que ocurrió en Pemex en tiempos pasados, cuando comenzó el saqueo a la empresa y comenzaron a abrir agujeros en los ductos, eran los empleados de la paraestatal los que iban a hacer ese trabajo, mediante su buena lana de paga. Eran tanos los hoyos y los trabajadores de Pemex, que abrieron más agujeros que tiendas Oxxo en el país, donde hay una en cada esquina. El gobierno federal y Lozoya, que andaba preocupado con los de Odebrecht y sus mochadas, sabían eso, pero miraban para otro lado. Lo sabía también el corrupto dirigente, Carlos Romero Deschamps, que gente suya y de confianza eran usados por los huachicoleros para abrir los agujeros y chupar la gasolina y venderla en los pueblos, ante la mirada complaciente de las policías municipales, que no sabían qué hacer. Así han comenzado estos robos, de a poquito hasta convertirse en saqueos de miles de millones de pesos al año. A Pemex se lo hicieron y no han podido parar eso, a Ferrocarriles ahora se lo hacen, y nada puede detenerlos. Tiene razón Jaime, pobre país nuestro, dirigido por tantos tontos y en manos de los saqueos.

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