La juventud de Tintoretto

Hace 500 años nació uno de los artistas más fascinantes del renacimiento italiano. Para conmemorar esta fecha, el Museo de Luxemburgo presenta la exposición « Tintoretto, el nacimiento de un genio » que se concentra en los inicios de su carrera, entre sus 18 y 38 años, un periodo decisivo para comprender como se construye, tanto la persona como el pintor.

 

Una de las características principales de Tintoretto es su ambición y su determinación. Su personalidad fuera de lo común queda plasmada en el auto retrato que ilustra los posters de la exposición y que nos muestra a un joven barbudo con una expresión poco amable y una mirada áspera (ver foto). Fue un hombre de extracción modesta que gracias a su talento y a su trabajo se convierte en uno de los pintores más importantes de Venecia en el siglo XVI. Su papá era dueño de una tintorería, de ahí su apodo de Tintoretto que, en italiano, significa ‘tintorerito’.

 

El punto de partida de la exposición es su obra más antigua: “la Adoración de los Reyes Magos” que el museo del Prado de Madrid prestó para esta ocasión. Tintoretto se distingue de los pintores de su tiempo por una técnica de pequeños toques rápidos que reunidos le dan forma a la imagen. Esta práctica le permitirá producir cuadros en gran cantidad que se inspiran, no sólo en la pintura, sino en otras artes como la escultura. Algunos de sus personajes imitan la posición de las esculturas de la antigüedad romana.

 

Entre sus colaboradores se conoce principalmente a Giovanni Galizzi, un artista de gran talento que va a participar en la producción pictórica: Tintoretto trabajaba en el fondo arquitectural mientras que Galizzi pintaba los personajes de un mismo cuadro. En solamente 57 obras que constituyen esta exposición, el visitante es sorprendido por la diversidad del trabajo de Tintoretto, un artista genial.

 

zvr