A 400 años, Córdoba tiene riqueza histórica, cultural y natural: Miranda

Fotos: de José Algarín y tomadas de https://www.facebook.com/groups/elcordobaquemetocovivir e internet

 

Córdoba, Ver.- Para el arquitecto Fernando Miranda Flores, profesor de investigación científica del INAH zona centro y director del Museo de Palmillas, en Yanga “querer aplanar toda la fundación de Córdoba en una misma fecha, no es lo correcto pues existe un largo proceso de su fundación. “Celebramos a los fundadores, pero no sabemos quiénes construyeron la ciudad y además se destaca mucho la fundación española, pero se nos olvida el entorno”.

En entrevista brindada al portal de noticias www.sucesosdeveracruz.com.mx, Miranda Flores ofrece detalle tras detalle, que son parte de la riqueza de nuestro municipio. Aporta fechas y hechos, pero insta a investigar más y a retomar los trabajos de quienes ya investigaron hace décadas y siglos.

Precisa que el archivo histórico contiene una riqueza invaluable que aún no ha sido explorada ni sacada a la luz y es ahí donde los investigadores deben ir:

Miranda Flores indica que no hay una fecha precisa de la fundación de Córdoba:

“El proceso inició en 1617 cuando llega la cédula real que permite la fundación de la Villa. La fecha celebrada como inicio de la fundación de nuestro actual municipio es el 27 de abril de 1618, fecha en que se llevó a cabo la reunión del juez fundador Pedro Soto Calderón con los ciudadanos”.

“Se traza dónde inicia el fundo legal pero faltará la asignación de solares a fundadores que llevaban varios meses. El proceso concluye cuando el juez coloca las mojoneras de cada solar con lo cual ya se da la asignación definitiva a los fundadores de la villa”.

Narra que existe una anécdota referente al número de fundadores que se pedían como requisito y no se completaba la cifra y para ello incluyen a dos mujeres que son hermanas de otro fundador”.

“Tenemos que volver a releer a los que se ocuparon del tema. Aunque ya no podemos tener acceso a la publicación del padre Valero, sí tenemos acceso al libro del Cantón de Córdoba, del doctor Enrique Herrera Moreno y a las crónicas del licenciado Aquileo Rosas Juárez quien nos dejó bastantes memorias que fueron rescatadas por el ayuntamiento durante el interinato de la maestra Yolanda Monluí como alcaldesa, siendo editor de estas crónicas el licenciado Octavio Lara Báez”.

“Es importante señalar que no hubo continuidad a estos trabajos. Esporádicamente Adriana Naveda venía y consultaba datos pero ella se enfocó a un periodo posterior relativo a la expansión de las haciendas”.

“La información valiosa del archivo histórico tiene que ser trabajada nuevamente porque se destaca mucho la fundación española y se olvida el entorno que existía en la región”.

Fernando Miranda precisa que en el periodo de 1521 a 1540 hubo un notorio descenso en la población y que extinguió a casi la mitad de los pueblos asentados en el valle por la famosa epidemia de Cocoliztli, viruela y quizá otro tipo de enfermedades. Para inicios del siglo 17 estaba en franca recuperación la población indígena tan es así que ya los parajes volvían a tener nombres nahuas. Los españoles encuentran que el lugar donde se asentará la villa de Córdoba se llama Huilango o lugar de las palomas”.

“No solo eso, celebramos a los españoles pero muy poco sabemos de quienes construyeron la ciudad. De nuevo el archivo histórico contiene peticiones de los fundadores al virrey. Quienes construyeron los principales edificios de nuestro municipio son anónimos. Había unos cuantos españoles, no había grandes arquitectos. Tuvieron que recurrir a la mano de obra indígena para levantar las primeras casas, el primer templo y la primera casa de gobierno”.

Puntualiza fechas decisivas en el municipio:

“El 27 de abril se presenta Francisco Soto Calderón, juez fundador con los vecinos que van a fundar la villa para iniciar el trazo el 21 de julio de 1618. Da legalidad a todo el acto porque no había ningún escribano público en la provincia”.

“En ese tiempo nombran a Juan de Miranda escribano haciendo juramento el 21 de julio; el día 23 del mismo mes y año constituyen el cabildo, nombran al alcalde, al regidor y a los demás fundadores”.

“A partir de la constitución del cabildo inicia el proceso de medir y señalar el territorio que dio el rey de España. Fue una concesión muy generosa. Las normas decían que para una villa había que dar 600 varas a partir de la torre de la iglesia, pero en este caso, para dar sustento a los pobladores la villa se extendió hasta 8 leguas”.

“Es un terreno enorme que llegaría hasta el actual municipio de Cuitláhuac, al poniente llegaría hasta el río Blanco, la barranca de Metlac y hasta cerca de Tomatlán siguiendo el proceso asignando ejidos, terrenos para cultivos y caballerías a los fundadores en el mes de agosto de 1618”.

“En septiembre de 1626 se da la orden de colocar mojoneras a los solares y hacer un padrón de la villa señalando en casa caso qué terreno le toca a cada fundador”.

“Aquí ya tenemos un proceso que lleva alrededor de 9 años. Es decir, el proceso inició en 1617 y se consolidó en 1626

Analiza: “Yo creo que en el momento en que constituyeron la casa de gobierno, la iglesia y los primeros portales podemos decir que ha arrancado la ciudad”.

“Córdoba tiene muchos momentos históricos que ameritan reflexión”.

Fernando Miranda considera que, en la fundación de Córdoba, hay un acto de oportunismo y de audacia de un grupo de españoles que vienen a hacer riqueza, que ven aquí un territorio de oportunidades y olvidándose que aquí hay pobladores originales deciden hacer una petición a la corona española, tomando de pretexto a los cimarrones que andaban hacia la sierra de Zongolica y no en el valle de la actual Córdoba.

Le dan el nombre tomando el apellido del virrey de ese momento, como actualmente se hace a una colonia que por decir así se le designa con el nombre de un político en turno como Peña Nieto.

“A partir de ahí se da un proceso de consolidación de un territorio. Córdoba no se explica solo a partir de la villa. La villa fue reflejo de una economía bien articulada a partir de la explotación de la caña y del tabaco. La villa por sí sola no hubiera prosperado. A la villa venían a dar parte de las riquezas generadas en las haciendas del territorio”.

“A las haciendas debemos la prosperidad de la villa”.

“En ese acto de oportunismo se ve una pugna entre los cordobeses con los pueblos del entorno al jalar la alcaldía mayor para la ciudad”.

“El gobierno comenzó en el pueblo de Santiago Huatusco y migran en 1581 a San Antonio Otlaquiquixtla al cual se le agrega el apellido de San Antonio Huatusco donde estuvo hasta principios del siglo XVII para de ahí trasladarse a San Juan Coscomatepec. De ahí los cordobeses dan la pugna y se quedan con la alcaldía mayor”.

En lo religioso ocurrió algo parecido:

“La cabecera eclesiástica estaba en Santiago Huatusco. En 1618, al iniciar la construcción de la primera parroquia de la ciudad se jalan al gobierno eclesiástico. Ya no será el cura de Huatusco quien visite lis pueblos, ahora el cura seglar se establecerá en la villa de Córdoba para desde ahí atender a las poblaciones de la región”.

En este territorio estaban involucrados los actuales municipios de Cuitláhuac, Carrillo Puerto, Atoyac, Paso del Macho, Ixhuatlán del Café, Tomatlán, Coscomatepec, Fortín de las Flores, Amatlán de los Reyes, una parte pequeña de Ixtaczoquitlán, Cuichapa y parte de Omealca

“Tenemos que reflexionar sobre esto y buscar mecanismos de integración regional.

¿Qué nos une?, se cuestiona:

“Una historia de prosperidad, primero basada en la esclavitud, llegaban los esclavos a San Juan de Ulúa. De ahí el siguiente punto de comercio de esclavos era Córdoba. No duró mucho porque el flujo de esclavos a mediados del siglo 18 empieza a disminuir”.

“Después la bonanza que existe en la región es causa de que se traigan de Puebla trabajadores asalariados del campo”.

“La guerra de independencia que se da en Córdoba comienza con el amotinamiento de los esclavos. Ellos son los promotores de la independencia; después se dará con el sabotaje a los ingenios y a las fincas de tabaco”.

El también director del Museo de Palmillas manifestará que “los cordobeses son partidarios de la corona española y ya hasta los últimos años cambian de partido y les da por apoyar a los insurgentes. Es un momento que se debe celebrar el cual sintetiza un cambio de mentalidad de los cordobeses que ven que la ruta que habían seguido no era la correcta”.

“Los cordobeses anhelaban la aristocracia aunque no lo eran, sino nada más tenían dinero””.

“Eran herederos de grandes fortunas que vinieron a menos en el tiempo de la independencia. No solo tenían el prestigio de ser una población favorecida por la corona sino también la exigencia, como había ocurrido en otros tiempos, de seguir financiando con los recursos de la producción regional, a las milicias realistas”.

“Había entre los proyectos de la corona hacer un cuerpo de soldados a partir de lo que se constituyera aquí. En el Archivo General de la Nación existen planos de un cuartel que se estaba planeando construir en Córdoba, destinado a combatir a los insurgentes y que no se pudo concretar porque la economía no daba para más al punto de que las familias cordobesas decidieron no apoyar más al ejército realista a diferencia de Orizaba donde los habitantes se mantuvieron fieles a la Corona Española”.

Miranda Flores mencionará que el negro Yanga se toma como pretexto para fundar la villa.

Continúa narrando que la siguiente época importante es la de mediados del siglo 19 y por la necesidad de reactivar la economía se dan relaciones muy importantes de la gente de Córdoba hacia muchas regiones del país.

“Se da una verdadera apertura al empezar a invitar a ingenieros alemanes, franceses, etc que vengan a hacer innovaciones de terrenos y este territorio era un paraíso para el desarrollo”.

“Una etapa gloriosa en la Villa de Córdoba se da en tiempos de la revolución; hace 100 años Córdoba era capital del estado, por diversas condiciones políticas, entre ellas el liderazgo del general Cándido Aguilar quien trae a sesionar al Congreso del Estado a la escuela donde estuvo el ex convento de Santa Rosa de Lima, donde además se fundó la primera escuela de artes y oficios, en la avenida 1, entre calles 1 y 2, actualmente edificio ocupado por la escuela Francisco I. Madero”

“En ese lugar se firma la primera Constitución del Estado de Veracruz. Es un tiempo en el cual se realizan mejoras al transporte. Córdoba tiene la fortuna de ser parte de la ruta del primer ferrocarril mexicano. Esto facilitó la llegada de nuevas tecnologías y de esta forma se convirtió en lugar nodal de un sistema de transporte ferroviario hacía el Istmo que permitía el transporte de mercancías, pasajeros y tropas. Fue un lugar privilegiado al tener

También un ferrocarril urbano, no de locomotora sino de tranvías tirados por mulas”.

“Es en estos momentos cuando se empieza a planear una nueva organización del territorio, del territorio cantonal, con un juzgado, un hospital y con nuevos servicios para la zona”.

Narrará que de esta forma el territorio se empezó a subdivir, cuando le fue quitada la parte correspondiente a Fortín y Atoyac.

“Las haciendas vigentes en ese entonces como la de Guadalupe tienen una disminución de su territorio”.

“De las 39 importantes haciendas que vienen de la época colonial pocas logran sobrevivir el cambio al siglo 19. Tenían que modernizarse, tenían que tecnificar su producción”.

“Entre ellas se encuentra Toxpan que logró sobrevivir un tiempo y de ahí las que se modernizaron de manera notable como San Miguelito, El Potrero y Zapoapita, lograron sobrevivir. Las demás se convirtieron en ruinas”.

Fernando Miranda mencionará que de las gestas heroicas destacables es la participación de los cordobeses para concretar la independencia.

“Es muy relevante que se haya firmado aquí el acuerdo que no reconoce la corona española pero significa a final de cuentas el pacto entre mexicanos para impulsar la independencia a través de Los Tratados de Córdoba”.

“El problema es que el virrey que los firmó no tenía facultades para ello. Se extralimitó en sus funciones, pero constituye un pacto a través del cual los mexicanos que están enfrentados decidieron concluir la guerra. Eso es lo relevante”.

“Es muy importante ver a través del tiempo qué era lo que estaba en juego. Ya era muy difícil sostener los privilegios que se manejaban para los peninsulares, que eran algo terrible dado que se ignoró el desarrollo de la población local”.

“Es un conflicto acumulado desde tiempos de Hernán Cortés. Él en su pleito con la corona española reclama los derechos de sus hijos nacidos en la Nueva España. Las reglas eran muy opresivas”.

“Para fundar un convento había como condición que fueran frailes españoles. Si se iba a construir una iglesia, aunque fuera con los recursos de la población local el proyecto tenía que mandarse a España, lo cual representaba un grave atraso económico por la excesiva burocracia”.

Arqueólogo e investigador recalca que en el último siglo la economía de nuestro municipio se estancó por haber cargado la economía a un monocultivo. Se dio una bonanza en el cultivo de la caña de azúcar y se apostó todo a eso. Hubo otras agroindustrias con posibilidad de diversificar, pero se apostó todo a la caña y se pagaron las consecuencias”.

“La caña terminó desplazando al tabaco y al café y a todo lo demás. Hay reportes de que se cultivaba arroz en esta región y de eso no queda el menor indicio”.

“La caña ha enfrentado en los últimos 20 años una competencia terrible con los edulcorantes artificiales cuando México comenzó a importar fructosa y la industria refresquera tuvo un boom. Al parecer fuimos la nación con mayor consumo de bebidas endulzadas en el mundo”.

Considera que dentro de los festejos de los 400 años de la fundación de Córdoba lo que más se debe realzar es que hubo logros notables aquí por dos cosas: la diversidad cultural y la diversidad natural.

“Si Córdoba no tuviera estos elementos no hubiera habido el desarrollo que se logró a través del tiempo en esta villa”.

“Como decía yo: se habla de 30 fundadores que eran 28 hombres y dos mujeres, pero poco se sabe quien construyó las casas, quien construyó la iglesia. Aquí hubo indígenas y esclavos que siguen siendo anónimos. Sabemos quiénes fundaron Córdoba, pero de todos los demás no sabemos nada, ni hay interés en recuperar esa información y de reconocerles la labor que hicieron, como por ejemplo Aquileo Rosas Juárez”.

“Espero que este comentario sirva para que la gente se interese en una historia más amplia que lo que se ha divulgado hasta ahora. Hay muchos investigadores aquí pero no hay nadie que los coordine que pueda encausar su trabajo que a veces yo noto que es disperso”.

“En realidad es necesario una convocatoria para que los investigadores nos reunamos a discutir el tema, hay un vacío y existe tal vez falta de liderazgo para lograr esto”.

“Podría decir con respecto al Consejo de la Crónica que no me siento convocado por ellos, participé en alguna ocasión en la presentación de alguna revista como público asistente. El libro que sacaron en conmemoración de la ciudad es un conjunto de imágenes interesantes, pero no es más que un recuerdo nostálgico de un Córdoba que ya no está”.

 

zvr